A 70 años de la fundación de la combativa murga
Famoso saludo de Araca la Cana en el centro de la polémica
Escribe: Berta Cordier (*)
Hasta mediados de los años cincuenta, cuando aparece a instancias de la Comisión Municipal de Fiestas, dependiente del municipio de Montevideo, el primer registro de títulos de conjuntos de carnaval, la titularidad de los mismos recaía indistintamente en cualquiera de los integrantes de cada sociedad carnavalera.
Así, en el caso de la veterana murga Araca la Cana, Manolo Lema actuó como firmante durante muchos años, hasta que le cedió el título a José María Silva "Catusa", en 1971, quien es el director responsable del conjunto hasta el día de hoy. Otro de los ocasionales firmantes, en aquellos años de lírica bohemia, fue el "Gallego" Anselmo Ferreira, integrante del grupo fundador de la vieja murga y quien precisamente fuera hasta el 30 de diciembre de 2004 -fecha en que falleció-, el último patriarca sobreviviente de aquella pléyade de "canillitas" fundadores.
Hasta el último momento de su vida, don Anselmo conservó intacta su memoria, constituyéndose en una fuente constante de información acerca de los primeros pasos de la hoy tradicional murga, que naciera en una esquina en el límite de los barrios Paso Molino y La Teja, mientras los "canillas" -vendedores de diarios-, aguardaban la llegada de los periódicos. Corría el año 1934, y la murga debutaría en el carnaval de 1935, cumpliendo setenta años en las carnestolendas que se avecinan; fue en el momento de su fundación la única murga compuesta enteramente por "canillas", desde el director hasta el utilero. No es común en las murgas uruguayas que pasan el medio siglo de antigüedad, que sus orígenes se encuentren documentados con exactitud, lo que muchas veces origina polémicas y discusiones, que alcanzan incluso, al nacimiento mismo de la murga, no ya como categoría del concurso oficial de carnaval, sino como expresión cultural profundamente enraizada en el imaginario uruguayo.
Un Saludo con historia
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Anselmo "Gallego" Ferreira, veterano fundador de la murga Araca la Cana, fallecido el pasado 30 de diciembre -Foto: R. Kestler-
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Una de las canciones más famosas de la murga Araca la Cana, bautizada como "La Bruta" por la fuerza de su canto, es la que hasta hace pocos días se conociera como el "Saludo de 1937", escrito por Radamés Vecchio: "Hoy, rompió la lira su mutismo triste y a su son / van, mariposillas portadoras de ilusión / y en, sus alas que cristales son / reflejan la alegría que despierta el día cuando sale el sol&" Sin embargo, el "Gallego" Anselmo Ferreira durante décadas sostuvo que ese popular saludo, no era de 1937 y tampoco la autoría le correspondía a Radamés Vecchio, asegurando con vehemencia que era parte del repertorio del año '41 y que había sido escrito por el "Gallego" Esteban Espina. Pudo más, la "versión de los entendidos", como Dalton Rosas Riolfo, viejo carnavalero hoy fallecido, quien fue el principal difusor del error histórico. Hasta pocos días antes de morir, Ferreira repetía enojado, que una vez dijo con claridad: "Yo no voy a hablar de la historia de la murga La Milonga Nacional; Dalton que no hable de la historia de Araca la Cana&" Lo cierto es que todas las menciones que se hacen a ese Saludo de Araca desde que se ha popularizado e integra el repertorio de solistas, conjuntos y agrupaciones carnavaleras, lo señalan como "del '37" y de Radamés Vecchio.
Como bien expresa el escritor e investigador Xosé de Enríquez, quien junto a la fotógrafa Rebeca Kestler visitaron reiteradas veces a don Anselmo y estuvieron a su lado en el momento de su muerte, junto a Catusa Silva, Lilián Silva y la familia del "Gallego" que lo rodeaba: "Más allá de la simple anécdota, subyace mucha cosa en los entretelones de esta inusual crónica. No sólo el hecho de haber ignorado durante tantos años a un genial creador -Esteban 'Gallego' Espina-, poeta popular como pocos, sino que los primeros resultados de una somera exégesis completa del texto, indican que no fue fruto de la casualidad. El 'Gallego' Espina, quien tenía su propia murga -Adoquines Españoles-, era lector apasionado de Bécquer y este saludo es un homenaje a Bécquer... cada palabra, cada verso, la lógica poética-carnavalera desde el principio al fin, 'adaptando' o simplemente haciendo accesible al pueblo el arte de un poeta mayor a través de los versos de una murga..."
La verdadera historia
"Fue este Saludo -prosigue De Enríquez-, como casi todas las grandes creaciones, y a diferencia de la famosa Retirada de los Asaltantes con Patente de 1932, revalorizado con el tiempo... La Retirada aquélla fue un éxito rotundo, que ya se la pedían a la murga al otro año y al otro, y al otro... Diez años después, en cada tablado donde actuaban los Asaltantes, era cosa corriente escuchar, al final, los pedidos del público: '¡canten la retirada del 32!'. Este hermoso saludo de Araca, durmió la siesta de los genios casi una década... Una vez, en el camión de la murga y en el trayecto de tablado a tablado, Ceutilo Plada comenzó a cantarlo -lo que se dice la tradición oral, ya con leves deformaciones en el texto-, y otro joven integrante de la murga de ese año -1951-, Carlos Soto, paró la oreja... '¡Pá... qué lindo eso que estás cantando! ¿De cuándo es...?' 'No me acuerdo', dijo el negro Ceutilo, 'creo que es el saludo del '37'. Y siguió durmiendo la siesta por casi dos décadas más, pero Carlos Soto 'Doble Filo', ya convertido en reconocido letrista, lo recordaba, y una vez que otra lo traía a la memoria. Ya a fines de los años sesentas, la propia murga Araca la Cana, comienza a reflotarlo con la versión rescatada oralmente y con la 'novedad' aportada por Dalton Rosas Riolfo de que era de la autoría de Radamés Vecchio, quien jamás escribió una sola línea para Araca la Cana, ni para murga alguna."
Finalmente, luego de mucho tiempo de búsqueda, y como casi siempre sucede, gracias al azar, Xosé de Enríquez y Rebeca Kestler encontraron entre un montón de papeles viejos que alguien les vendía por algunos pesos, los libretos originales de la murga Araca la Cana correspondientes a los carnavales de 1937 y 1941. En el libreto del '37 no hay mención alguna al famoso texto y aparece además como autor de los libretos, Luis Alberto "Fino" Carvalho, quien sería algunos años más tarde, padre de la inolvidable Rosa Luna. En cambio, el libreto de 1941 luce triunfal el Saludo histórico de la vieja Bruta, y estampado en su portada con claros caracteres: Autor de las Letras, Esteban "Gallego" Espina.
Dice De Enríquez: "Las diferencias notorias en los textos no son simples cambios de palabras y si para muestra alcanza un botón, digamos que hasta ahora se entona: 'cantando al templo de Momo que es un encanto'; la letra original dice: 'Cantando en Templos de Momo ¡Que son encantos!' Para Espina, los casi doscientos tablados montevideanos eran los 'Templos de Momo'... ¡y vaya si serían 'encantos' en aquél lejano 1941! En el texto original, el sol no sale, 'despunta' -como en Bécquer-; las alas de las mariposillas (expresión que sólo un gallego poeta podría utilizar) no son de cristales con insistencia reiterativa -'sus alas que cristales son'-; el vuelo poético es más profundo: 'En sus alas de cristales, hoy'..."
Ahora vendrán los tiempos de trámites legales y de restablecimiento de la verdad histórica, por lo pronto en lo que respecta al reconocimiento de alguien que injustamente permaneció más de sesenta años relegado. La Asociación General de Autores del Uruguay (AGADU) ha hecho saber que está atenta a posibles reclamos ya que en estos días serán presentados los documentos que avalan las afirmaciones sostenidas por el recientemente desaparecido Anselmo Ferreira, a lo largo de su vida. A continuación, publicamos las dos versiones de la famosa canción:
El hasta ahora cantado como "Saludo de Araca la Cana
Carnaval de 1937, con letra de Radamés Vecchio":
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La vieja "Bruta" fundada por los canillas del Paso Molino, ensayando para el Carnaval de 1941, año del popular "Saludo" -Acervo Kestler-Enríquez-
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Hoy,
rompió la lira su mutismo triste
y a su son.
Van,
mariposillas portadoras
de ilusión.
Y en,
sus alas que cristales son,
reflejan la alegría
que despierta el día
cuando sale el sol.
Llegaron,
y en sus alegres cantares
van dejando los pesares
y alegran los corazones
Cantando llega el amor
Viva la vida, viva el amor
Cantando, al templo de Momo
que es un encanto,
Araca la cana le brinda un canto
que llega hasta el alma
y a su corazón. |
Saludo de la murga Araca la Cana, 1941 (Trascripción textual del libreto original hallado por Xosé de Enríquez y Rebeca Kestler) Letra: Esteban "Gallego" Espina
Hoy rompió la lira
su mutismo triste y a su son
Van mariposillas portadoras de ilusión
Y en sus alas de cristales hoy
reflejan la alegría que despide el día
despuntando el sol.
Llegarán, y en sus alegres cantares
van quitando los pesares
y alegrando corazones.
¡Viva la risa! ¡Reine el amor!
Cantando en Templos de Momo
¡Que son encantos!
"Araca la Cana" les brinda un canto
para que llegue al alma
y a tu corazón... |
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(*) Berta Cordier es periodista y crítica literaria, nacida en los Pirineos franceses radicada en Argentina. Actualmente vive en Uruguay.
Correo electrónico: criolla2003@adinet.com.uy