|
Gualeguaychú es un negocio
por Félix Duarte
|
| |
|
|

Cortes con mal futuro
Esto dice el matutino “El País” de hoy: “Ante el anuncio de nuevas medidas de los asambleístas de Gualeguaychú, el canciller Gonzalo Fernández dijo que en lo internacional, el conflicto entre Uruguay y Argentina aparece hoy como el de un "país grande que arremete al país chico". Restando trascendencia a las manifestaciones de los grupos ambientalistas argentinos, el canciller opinó ayer al regresar al país después de participar en la reunión de la OEA en Washington que "llegado el momento se va a imponer el principio de la primacía de la realidad". Señaló, como dijo ayer en entrevista con El País, que la acción de cortar los puentes "se inició para impedir la construcción de una planta que ya está construida y demostró no ser contaminante hasta ahora". Además, sostuvo que al contrario de lo que se propusieron los ambientalistas al bloquear los pasos fronterizos sobre el río Uruguay con nuestro país, las estadísticas muestran el ingreso del 20% más de turistas al país desde Argentina. Admitió que en un primer momento el movimiento ambientalista pudo despertar "simpatía" en la opinión pública, pero afirmó que hoy "la imagen internacional ha sido la del país grande que agrede al país chico". Fernández dijo que no espera una respuesta de Argentina en relación con la actitud de los grupos de ambientalistas piqueteros. Admitió que en el encuentro que tuvo la semana anterior con el canciller argentino Jorge Taiana le planteó la "tremendapreocupación" del gobierno uruguayo por el bloqueo de los pasos fronterizos”
En aspecto en eso es real. El grandote prepotente que arremete al más chico. Pero hay otros asuntos importantes a tomar en cuenta. Es real que el centro siempre estuvo en impedir el desarrollo de la industria foresto-maderera en el Uruguay. Eso se pretendía que ocurriera en Argentina. Se quiso atropellar al Uruguay para que fracasara y ante millones de árboles esperando, las pasteras irían a la Argentina.
Desde los años noventa, el mediocre elemento político que es el hoy legislador Busti apuntaló negociaciones para instalar pasteras en su provincia. Poderosos intereses económicos querían impedir que Botnia se instalara. También la geopolítica tuvo su parte importante. Desestimular un foco de desarrollo del Uruguay, a partir de su ubicación geográfica y sus favorables condiciones naturales.
Todo eso siempre estuvo en la base de este absurdo jurídico que son los cortes. Y sobre la marcha se dio algo que también hoy presiona para seguir con esta barbaridad. Es el accionar del pequeño grupo que hecha leña al fuego. Grupo de gente rentada que tiene un buen negocio en esto. Y pretenden que no se termine ese negocio. Lo que después de todo es humano. Pero la realidad pondrá las cosas en su lugar, meses más meses menos, algún año más, algún año menos.
|