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Estaba Dios, en los tiempos de la creación, repartiendo los recursos naturales entre los países del mundo. San Pedro tomaba nota mientras el Señor dictaba:
-Para Inglaterra: Carbón
- Para Suiza: Paisajes espectaculares
- Para Francia: Viñedos
- Para Arabia: Petróleo
- Para Bolivia: Plata y oro
- Para Chile: Cobre
- Para Argentina: Todo eso más variedad de climas, un mar lleno de peces, largos ríos navegables, valles donde producir frutas, pampas donde alimentar ganados, mucha tierra para plantar cereales, campos de algodón, arrozales, …
En ese momento San Pedro lo interrumpe, y le dice:
- Con todo respeto, Señor, pero ¿no le parece un poco injusto, darles a todos los demás un solo recurso económico y a ellos darles todos juntos y en abundancia?
Y Dios, con una sonrisa burlona, le contesta:
- Esperá, vas a ver la gente que les pongo.

La maestra en el salón de clases le dice a sus alumnos:
- A ver niños, díganme qué parte de mi cuerpo les gusta más, y yo les voy a adivinar qué es lo que van a ser cuando sean grandes.
- A ver Juanito, ¿qué te gusta más de mi cuerpo?
- Su pelo, maestra.
La maestra le responde,
- Entonces tú vas a ser peluquero cuando seas grande.
- A ver Luisito, a ti, ¿qué te gusta más de mi cuerpo?
- Sus ojos, maestra.
- ¡Ahh!, entonces tú vas a ser oculista Luisito.
- A ver Diego, ¿y a ti?
- A mí me gustan sus dientes, maestra.
- Muy bien, entonces tú serás dentista cuando seas grande Diego.
- A ver Pepito, ahora dime tú lo que más te gusta de mí.
- Yo para qué le digo maestra, acabo de descubrir que quiero ser lechero.

El profesor repartiendo las notas:
- Luisito un diez. Pedrito un ocho. Juanito un seis. Jaimito un cero.
- Oiga profesor, ¿Y por qué a mí un cero?
- Porque has copiado el examen de Pedrito.
- ¿Y usted cómo lo sabe?
- Porque las cuatro primeras preguntas, están iguales, y en la última pregunta Pedrito respondió: "Esa, no me la sé" y tu has puesto: "Yo tampoco".
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