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Cuando se hacen las cosas bien…
por Ing. Jorge Balseiro Savio
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¿Usted duda que las cosas no se estén haciendo bien?
Una fábrica en marcha, tableros aglomerados, aserraderos, proyectos a a comenzar y otros en estudios muy detallados y profundos. o es para tirar bombas.
¿Usted pensó que iba a ser realidad una fábrica en Fray Bentos? Dudó, ¿verdad? Por desconfiado que es el uruguayo, por eterno buscador de la quinta pata del gato. O porque quizás no hubo una idea que juntara muy mayoritariamente opiniones positivas. Como quizás nunca se vio en el país.
Falta mucho aún. Quizás sentarse alrededor de una mesa y empezar a tirar ideas, replantearse pasos, planificar con responsabilidad y sin zancadillas sectoriales, y emular lo que fue la CIDE, aunque más no sea en un aspecto.
Se hablan de muchas cosas, pero poco sobre lo que debe significar el Proyecto País. Pero hablar con responsabilidad y no reclamando un caño, valga la comparación. La idea del cluster sobre el que tanto hemos hablado. La necesaria logística con la perspectiva del país exportador y puerta de salida al mundo. La geopolítica que tantos resquemores cusa en los gigantes que quieren sofocarnos y los pequeños que quieren salir y ver la luz.
El tema forestal es enorme. Y enorme es el desafío. Hora de que todos participen. Con un elevado nivel. Sin mezquindades. Ubicarnos en lo que realmente representa Uruguay, en estos tiempos modernos llenos de engranajes confusos y retorcidas elucubraciones.
Un mundo nuevo al que Uruguay se está adaptando y dando cátedra. Mal que les duela a los corruptos de nuestra América La Pobre. Porque en honestidad y responsabilidad estamos en primera línea. Una historieta debe quedar atrás.
Los viejos catálogos de corrupciones deben definitivamente quemarse con el licor negro. El pasaje de Uruguay de la condición de “estado tapón” a la de articulador del bloque sudamericano cuesta mucho e incomoda a mucha gente.
Y esos dolores de parto pasan por la búsqueda de la consolidación de una definitiva y total independencia en la elección de su futuro. De los tutelajes pero también de las serpientes de Hércules que lo rodean. Porque no es una planta de celulosa.
Es mucho más que ello. Y en esto hay mucho en juego para ese nuevo Uruguay. El resto... el resto es silencio.
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