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Luego de una larga noche haciendo el amor, él nota la foto de otro hombre en la mesa de luz de ella.
Comienza a preocuparse. "¿Es tu marido?" pregunta nervioso.
"No, tonto," responde ella, acurrucándose a él.
"¿Tu novio, entonces?" continúa él.
"No, para nada," dice ella, mordisqueándole la oreja.
"¿Es tu papá o tu hermano?" pregunta, esperando ser conformado.
"No, no, no! Te ponés tan caliente cuando estás celoso!" responde ella.
"Bueno, ¿quién carajo es, entonces?" demanda.
"Soy yo antes de la cirugía."

Llega una señora a confesarse y le dice al cura:
- Padre, tengo un problema.
- Dime hija, ¿cual es tu problema?
- Fíjese padre que tengo dos periquitas muy bonitas, pero lo único que saben decir es: "Hola! Somos prostitutas, quieres divertirte un ratito?"
Le contesta el padre:
- Eso esta muy mal, hija, pero le propongo algo: yo tengo un par de periquitos a los que he enseñado a leer la Biblia y a rezar, traigame sus periquitas, las ponemos en la misma jaula con mis periquitos y ellos les enseñaran a rezar y leer la Biblia.
La señora, encantada con la idea, le lleva las periquitas al dia siguiente. Al llegar, ve que los periquitos del padre estan en su jaulita concentrados, rezando el rosario. Meten a las periquitas en la jaula que, fieles a su costumbre dicen:
- ¡Hola! Somos prostitutas, ¿quieres divertirte un ratito?
Y uno de los periquitos del cura contesta:
- Hermano, guarda los rosarios que nuestras oraciones han sido escuchadas!
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Estaba un negro totalmente perdido en el desierto del Sahara, sin agua, sin comida, sin nada, totalmente solo, en eso en uno de sus últimos pasos descubre una pequeña lámpara mágica. Sorprendido, la frota con gran ansiedad y fé de salvarse.
Se le aparece un genio que le dice:
- A ver, ya que me despertaste te voy a conceder tus tres deseos, pero dímelos todos juntos para ahorrar tiempo.
Entonces el negro se queda pensando unos segundos y dice:
- ¡Ya los tengo¡ Primero, quiero ser blanco, mi segundo deseo es ver muchos culos, sí, ver muchos culos, y por último... quiero quitarme la tremenda sed que tengo, así que quiero que nunca más me falte el agua. Listo, esos son mis tres deseos.
Y entonces le dice el genio:
- ¡Deseos concedidos!.
Y lo convirtió en un inodoro.

Esto eran tres hombres sentados en el banco de un parque... Cuando de repente pasa una chica que estaba muy pero que muy buena. Así que, para que llamar su atención le dice uno de los chicos:
- Tía buena.
La chica pasa, así que el otro de los chicos le dice:
- Estas guapísima.
Pero la chica ni se inmuta. El último no sabia que decirla, cuando sus amigos le dicen:
- Venga, dile algo verde.
Y llega el otro y le dice:
- Lechuga.

Se hunde el Titanic. El capitán le dice al contramaestre:
- Venga, coja ese pico, rompa la ventanilla, y larguémonos en una barca salvavidas.
- Pero... Capitán, aún hay mujeres a bordo...
- Sí, hombre, para follar estoy yo ahora.

Dos amigos se encuentran y uno le dice al otro:
- Anoche me acosté con una mujer guapísima. ¡Qué piernas tenía! ¡Y qué pechos! ¡Y qué culo!.
- ¿Y de cara?
- ¡Ah, eso sí! ¡Carísima!
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