Año III - Nº 154 - Uruguay, 28 de octubre del 2005

 
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La mejor cirugía de corazón...
es prevenirla

"Parece mentira que una persona fumadora crea que las enfermedades coronarias nunca le van a tocar". Así de contundente se expresa el doctor Manuel Concha Ruiz, autor del libro Pioneros de la Cirugía del Corazón. El Jefe de la Unidad de Cirugía Cardiovascular del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, elogia en su trabajo el nivel de esta especialidad en nuestro país, pero también nos recuerda que cambiar de hábitos puede reducir el riesgo de padecer o morir por enfermedades coronarias en un 50 por ciento.

El doctor Concha, que se inició como médico residente en el año 1966, ha sido testigo de las alegrías y fracasos vividas por estos primeros especialistas cardiovasculares, a los que llama "pioneros de la cirugía del corazón". Y por ello ha decidido narrar el avance de esta especialidad en nuestro país desde el punto de vista de sus protagonistas. "La pecularidad del libro", afirma, "es que más que una historia desde el punto de vista científico, es una crónica viva a partir de lo que me han enviado, de mis charlas con ellos, explicando anécdotas, contándome sus sensaciones en esos momentos".

En opinión del autor de Pioneros de la Cirugía del Corazón en España se ha avanzado en esta especialidad prácticamente al mismo ritmo que en los países más avanzados científicamente como Estados Unidos o Gran Bretaña, con sólo una diferencia de dos o tres años. Por ejemplo, explica, "la cirugía a corazón abierto se inicia aquí en el año 1970, sólo dos años después de realizarse la primera en el mundo". Para conseguirlo, estos pioneros visitaron desde los años 60 los hospitales donde se iniciaban las técnicas "más creativas y novedosas" y estuvieron en contacto con los principales especialistas del mundo, como Donal Ross o el célebre Christian Barnard. Y todo ello, resalta el doctor Concha Ruiz, en un momento histórico "difícil, en el que la economía y los hospitales aún se estaban consolidando".

Hábitos que previenen la cirugía coronaria

Pero todos tenemos en nuestras manos una técnica más efectiva que la cirugía: la prevención de las enfermedades coronarias con la simple corrección de malos hábitos como el fumar, el sedentarismo, la hipertensión o la hipercolesterolemia. El doctor Manuel Concha cita "un famoso estudio realizado en Estados Unidos a miles de pacientes, en los que cuidar estos hábitos redujo la muerte por infarto y el riesgo de padecer enfermedades coronarias en un 50 por ciento".

Por ello, lamenta este especialista, deben impulsarse más campañas informativas como las lanzadas por la Fundación del Corazón de la Asociación Española de Cardiología, pues "parece mentira que una persona fumadora piense que esas enfermedades coronarias nunca le van a tocar". En opinión del doctor Concha, a los ciudadanos "es difícil influirles hasta que no le ven las orejas al lobo", refiriéndose a los infartos e ictus, "por ello son necesarias campañas de divulgación sanitarias y anti-tabaco, por ejemplo".

El problema de las listas de espera

Refiriéndose a la polémica sobre las listas de espera desbordadas en la cirugía cardiovascular, el doctor Concha opina que "en España hay suficientes cirujanos y hospitales", por lo que el problema es que su rendimiento "es inferior a la media europea". Un problema de organización debido a que "los hospitales tienen un horario de quirófano de mañana, y es ahora cuando empiezan a abrir por la tarde como la mayoría de hospitales de Estados Unidos y Europa". En su opinión, no son necesarios más recursos, sino "aumentar el rendimiento".

El epílogo del libro habla de las novedades que el futuro depara a la cirugía de corazón. "Está ilustrado con una niña transplantada a los dos días de edad y que ahora tiene tres años", explica el doctor Concha. La imagen quiere mostrar como hoy se puede transplantar incluso a recién nacidos, "algo impensable hace pocos años". En su opinión, "el campo de la ingeniería genética, la clonación de animales, los xenoinjertos, los corazones artificiales y la biología molecular van a cambiar la cirugía cardiovascular", primero aportando un nuevo conocimiento de las enfermedades y también permitiendo actuar con nuevos fármacos.

"A pesar de las actuales barreras éticas, sociales o problemas como la transmisión de enfermedades en el caso del transplante de órganos de animales", Concha concluye afirmando que "no hay duda que en la cirugía del corazón del siglo XXI tendrá mucho que ver con la ingeniería genética y la biología molecular"