CUATRO MAS DOS SON SEIS,
UNA MAS DA SIETE
por Helena Arce
Siempre fui una asidua visitante a la hermana República Argentina. De Montevideo a Buenos Aires, a un apartamento cerca del Congreso donde vivía mi tía abuela Elena, luego infaltable el destino era Rosario de Santa Fe, con una estadía en Arroyo.
Arroyo Seco, hermosa ciudad lindera con Rosario, hermosa sobre todo, por ser los pagos donde mi abuelo Gregorio conoció a mi abuela, la "tana", allí se enamoraron, de allí partieron con rumbo al destino.
En Rosario encontrábamos a mis primos, mis tíos, los primos de mi padre, esa parte de mi familia que había quedado del otro lado del charco, cuando mis abuelos decidieron trasladar su hogar a Montevideo.
Rosario tan hermosa, extendida sobre el Paraná, ese río que siempre me sedujo, aquellas aguas imponentes, profundas, era un cálido amigo. Estar allí, era como visitar de cierta manera la historia de mi familia, oriunda de Rosario, afincada en Arroyo al morir mi bisabuelo. Mis primos "grandes" me llevaban a pasear a todos lados, me llevaban a recorrer el Río. Siempre mirándolo rondaba en mi cabeza una canción que decía: "Mirando correr el río, le dije casi en silencio, vas a tener que andar mucho, para ganarle a mi sueño&.."
En el año 1994, cuando mi padre se fue, resolví como una especie de peregrinaje, llevar a mi hijo a conocer esa parte de la historia familiar. En vez de ir por Buenos Aires, cruzamos por Fray Bentos, pasamos por el Uruguay, como le dicen allí a Concepción del Uruguay, pues aprovechamos el viaje para que mi marido también visitara a sus primos, residentes allí. La familia materna de mi marido es entrerriana, y algunos de sus primos quedaron entre Concordia y el Uruguay (Concepción).
El primer impacto fue conocer el Paraná desde su otra ribera, en la capital de Entre Ríos, luego cruzamos por el subfluvial hacia la ciudad de Santa Fe, mientras sentía que mi viejo amigo nos acunaba, tras los muros de cemento. Nos detuvimos unas horas para conocerla, y ver además nuevamente, a mi querido Río amigo...
Luego seguimos sin parar hasta Rosario, la hermosa Rosario, con tantos recuerdos de mi niñez y adolescencia. Por supuesto recalamos en Arroyo en la casa de mi tía, la misma donde vivió mi bisabuela, de la que un día se fue mi abuelo junto a mi abuela para este hermoso país, el mío, a establecer definitivamente su familia, sin imaginar que ambos la abandonarían tan pronto.
Recorrí lo que recordaba, mostrándoles a mi hijo y a mi marido, los lugares donde papá me había llevado tantas veces a contarme las historias, contadas a él a su vez por mi abuelo, cuando era pequeño.
Pero en Rosario, mientras le mostraba a mi hijo los distintos lugares, mientras contemplábamos nuevamente el Paraná, desde los mismos sitios que lo miraba de pequeña de la mano de mi padre y de mis primos, volví a sentir en mi alma, la misma cálida sensación de cariño que me producía el viejo Río&
Hoy escuchaba a los ambientalistas, tan preocupados por las plantas de celulosa a instalarse en el Río de los Pájaros Pintados, al oriente, en la indómita Banda Oriental.
Pensaba y me preguntaba& ¿Se habrán preocupado tanto por las cuatro plantas, que dicen, producen sobre mi viejo amigo?
Escuchaba a los ambientalistas uruguayos, y recordé que en nuestro país ya existen dos fábricas que producen papel. Y Uruguay, no Concepción del Uruguay, la República Oriental del Uruguay, es considerada hoy unos de los países donde mejor se conserva el medio ambiente, de las cuales nadie se queja, al parecer no han devastado su hábitat. No entiendo cual es el problema.
Por supuesto no es mi tema, soy totalmente analfabeta en el cuidado del medio ambiente, solo he aprendido a no tirar basura en la calle, lo único que se, es lo que se habla, por ello me asaltan las dudas. ¿Cómo puede ser que dos gobiernos con orientaciones tan distintas, como el tórrido pasado, y el aun esperanzador actual, coincidan en su aprobación si eso le hará tanto daño a nuestro país? ¿Será que el Arq. Arana, tan preocupado siempre por el medio ambiente, la naturaleza y la conservación del patrimonio, se ha desentendido de sus cuitas de antaño, al asumir como Ministro del área?
¿O será, tal vez, que hay realmente intereses económicos en juego que alientan a los bienintencionados ambientalistas?
He sentido decir que desde Entre Ríos, se habían interesado en que esa empresa invirtiera al oeste del Río Uruguay.
¿Podrá ser posible que los hermanos argentinos, nacidos en esa Argentina a quien aprendí a amar a través, nada menos que de mi padre, estén jugando sucio? ¿Era buena la inversión al oeste, pero contamina al este?
Ya acepté no saber nada del tema, únicamente puedo basarme en los hechos. Sobre mi Río amigo hay 4 plantas trabajando, y el viejo Río sigue tan campante, al punto que los aguerridos entrerrianos que también comparten sus riberas, no se quejan de ellas.
En nuestro país, hay dos fábricas haciéndolo y nadie ha levantado una queja de contaminación.
¿Por qué una fábrica, oriunda de uno de los países que más cuidan el medio ambiente, vendría a trabajar aquí con otros patrones de fabricación, tan distintos a los que utilizan en su país? ¿Si tienen la tecnología adecuada, por qué no aplicarla?
Es imperioso crear fuentes de trabajo, 5000 puestos en un país como el nuestro, serán ingresos genuinos por lo menos para 20000 personas. Los ingresos obtenidos de esta forma, además de dignificar al ser humano, se multiplican geométricamente creando consumo, y llevando más trabajo a otras personas. Con la planta funcionando bajará de arranque un 0.1 % el desempleo, habrá un 0.6% de personas que obtendrán ingresos genuinos en sus hogares.
¿Cuántas veces temblábamos cuando escuchábamos que había subido el desempleo únicamente el 0,1% y nos enojábamos preguntándonos como no entendían, quienes eso expresaban, que detrás de esos índices hay personas? Hoy quisimos hacer la cuenta al revés, ¿Esas personas consumiendo, a cuantos puntos lograrán que descienda el desempleo?
Y también me pregunto, con todo el derecho que me da, el haber aprendido a amar a ese país, que no es el mío, pero si es el de parte de mi familia, donde nacieron los antepasados de mi hijo, un país que no me es ajeno en lo absoluto, me pregunto decía& ¿Cómo se atreve ese país a pelear con nosotros por esa planta? ¿En base a qué, se atreve a dudar de nuestros cuidados del medio ambiente? ¿Cómo osa querer arrebatar de esa manera, el pan a sus chiquitos hermanos del este?