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¿New Deal o New Deceit? ¿Nuevo Trato o Nuevo Engaño?
* Raúl Seoane |
"Hay que pedirle permiso a Brasil y Argentina para invertir en Uruguay. "
Sabias palabras dichas por un dirigente de la oposición.
La próxima reunión del Mercosur va a traer cola a nivel mundial. No ya por la incorporación de Venezuela al grupo, sino por la asistencia del dictador cubano Fidel Castro de acuerdo con las últimas informaciones.
Cada vez más se empieza a notar la conformación de un eje formado por Venezuela, Cuba y Argentina, y ahora Bolivia, con alguna participación de Brasil que siempre está intentando liderar las decisiones en el Cono Sur.
Es muy importante remarcar que la incorporación de Venezuela al Mercosur se realiza en tiempo record, pero que el ingreso de México al Tratado, y que fuera pedido oficialmente hace más de un año por éste país, todavía duerme el sueño de los justos en algún cajón mercosureño. Sin embargo, nuestro país tiene un TLC con México que fuera ampliado durante la visita de nuestro presidente a ese país, hace unos meses.
Entonces me pregunto: ¿Cuál es el interés de aceptar tan rápidamente la incorporación de Venezuela y no la de México? ¿A quién beneficia o perjudica estas incorporaciones?, y la única respuesta que me queda es A BRASIL, porque es el único que puede salir perjudicado con la incorporación de México al Mercosur porque su aspiración a líder del grupo puede ser opacada por los mejicanos que tienen una economía tanto o más poderosa que nuestro vecino del norte.
En la próxima reunión del Mercosur, a la que asistirá el Presidente uruguayo, se traspasará la presidencia pro-tempore que ostenta Argentina al Presidente Lula, y por esta razón el gobierno brasilero está moviendo todos los hilos para mantener unido algo que prácticamente ya está roto.
La promesa de conceder "algo" a los países díscolos, Paraguay y Uruguay, ya comienza a tomar forma con la visita del Canciller brasilero Celso Amorín a ambos países, quién ya manifestó que quiere lograr un "New Deal" con los socios díscolos mediante el cual todos se verían beneficiados, pero no acepta que Uruguay y Paraguay firmen tratados con otros países, principalmente con los Estados Unidos. ¿Por qué?, porque eso desestabilizaría el poder hegemónico que Brasil quiere tener en el Cono Sur.
Pero vayamos al New Deal, hermosa frase inglesa que significa "Nuevo Trato" y que indicaría que nuestro socio mayor, nuestro padre político, económico y social, Brasil, quiere reformular el Mercosur, ¿Para beneficio de todos o para beneficio propio?
Pero, ¿de dónde viene New Deal y qué significa? Sabía que el New Deal fue un acuerdo político generado por Franklin D. Roosevelt, presidente norteamericano (1933 a 1937), para sacar a los Estados Unidos de la grave crisis económica de 1929, pero, salvo algunas ideas borrosas, no sabía como había funcionado ni cuales eran las reformas propuestas por este nuevo pacto. Por ello me fui a Wikipedia y esto es lo que me apareció.
De todo lo que pude trasponer del New Deal de Roosevelt hacia el Mercosur lo único que me llamó la atención fue el apartado de Políticas de Obras Públicas, lo que me recordó que un cable de la agencia española EFE informaba que El estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil apoyará en los próximos meses varios proyectos de inversión en Uruguay.
La mayoría de los proyectos que el BNDES ha financiado o tiene en carpeta para financiar, son únicamente de obra pública:
| El BNDES financió en los últimos tiempos en Uruguay la renovación de la flota de autobuses de Montevideo con 40 millones de dólares, obras de agua potable en Maldonado por 21 millones de dólares y la compra de maquinarias agrícolas por otros 19 millones de dólares, destacó a Efe su vicepresidente. Además, están a estudio proyectos presentados por el Estado uruguayo para mejorar la red de alcantarillado de la capital, renovar el puente fronterizo entre las ciudades de Jaguarao (Brasil) y Río Branco (Uruguay), construir una terminal de granos en el puerto de Nueva Palmira y la posible rehabilitación del servicio de ferrocarriles. |
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Y como se puede ver ninguno de los proyectos financiados corresponden a lo que se llama inversión productiva. No existen proyectos de industrialización o financiación de nuevas industrias que puedan competir con las industrias brasileras.
Esto que decimos lo confirma el canciller Gagá_no quien declaró que la visita de su par brasileño, Celso Amorim, abre nuevas posibilidades. "Hablamos de inversiones en la interconexión energética, la red ferroviaria (y) la construcción de un nuevo puente sobre el Río Yaguarón", afirmó. Nótese bien que no se habló de inversiones productivas, sólo de inversiones públicas que van a servir para que el gobierno progresista muestre algunos logros en la inversión pública que hasta ahora no ha mostrado. Pero de inversiones que sirvan para la producción, para el crecimiento industrial, aparentemente no se habló.
Si este es el New Deal que nos propone Amorín, que de tonto no tiene absolutamente nada, es nada más ni nada menos que ponernos la pata encima para callarnos la boca y por reflejo obtener ganancias con los intereses de los préstamos, porque para inversiones productivas el BNDES, nada de nada.
Y aquí son muy importantes las declaraciones del presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), Washington Burghi, quién se congratuló con la iniciativa del Banco pero se quejó de las trabas que impone Brasil a las exportaciones uruguayas. (Ver cable de EFE)
Como somos muy desconfiados, y espero que el lector también lo sea, al analizar toda esta información en conjunto vemos que las acciones que está llevando adelante Brasil para lograr un New Deal, son únicamente en su propio beneficio y el New Deal propuesto no es otra cosa que más de lo mismo: el interés brasilero por tener la hegemonía económica y política de esta parte del mundo.
Pero aquí debemos hacernos otra pregunta importante: ¿Qué beneficios económicos tiene Uruguay para el Mercosur, o para Brasil y Argentina? Mirándolo fríamente creo que ninguno, porque nuestro país es un mercado de tres millones de consumidores contra cuarenta millones de argentinos y más de ciento sesenta millones de brasileros. Es decir que Uruguay como mercado representa el 7.5 % del mercado argentino y solamente el 1.82 % del mercado brasilero. Pero si tomamos en conjunto el mercado argentino y el brasilero, el uruguayo representa tan sólo el 1.46 %. Como vemos, insignificante.
Vistos estos guarismos debemos reconocer que nuestro país es totalmente insignificante como mercado potencial de consumo para Brasil y Argentina. Entonces ¿Cuál es el interés que tiene Uruguay para el Mercosur? La respuesta es obvia, su posición geopolítica.
Entonces, ¿de qué New Deal me hablan?, ¿Un nuevo lavado de cara para no cambiar y seguir con lo mismo? ¿Un nuevo Cristobal "Lula" Colón con sus espejitos y las cuentas de colores?
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