Año III - Nº 150 - Uruguay, 30 de setiembre del 2005

 
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Rodríguez Benítez
Un "Bayano" en el periodismo

En el viejo baúl de los recuerdos, donde hemos guardado durante 40 años de periodismo una invalorable herencia de papeles y donde se encuentran los principales acontecimientos registrados en esta frontera cuando promediaba el siglo pasado, nos encontramos con las primeras crónicas de Jorge Rodríguez Benítez, trabajando para LA MAÑANA y EL DIARIO.

Allá por el 60 y pico incursionaba en el periodismo radial trasmitiendo desde un avión algunas alternativas de la vuelta Ciclista del Uruguay. Era su primer contacto periodístico con la frontera por medio de una radio "a pila" que por aquellos años no dejaba de ser una novedad revolucionaria.

El orgullo local llegaba a su máxima expresión cuando el "Bayano" saludaba desde el "aire" a sus amigos de la tierra fronteriza. Luego se arrimaba a la línea divisoria para compartir algún truco por el asado con el inolvidable "Pelo" Torrelli, poniendo junto a las cartas y los porotos los temas del periodismo chacarero con la óptica ingenua y hasta romántica de aquellos años.

El derecho de ejercer esta profesión no pasaba de la información deportiva y algún acontecimiento de menor importancia que desde el interior pretendíamos ingenuamente que se destacara en los titulares del diario, mientras los cubos de hielo continuaban chocando contra las paredes de los vasos.

Y en esos noches de truco y retruco el "Bayano" le reclamaba a los Jefes de Corresponsalía ( Montauti, Safi, Zácara o al propio Manini) un espacio más amplio para que los corresponsales del interior pudieran reflejar en sus entregas semanales los problemas del pago chico. Peleaba siempre por una amplia vitrina donde se pudieran mostrar las necesidades del interior con un lirismo que solamente los años fueron atenuando.

Por allí transcurría el tiempo, con la convicción de haberse apasionado de una profesión que lo acompañaría durante toda su vida, estudiando, leyendo, investigando y redactando en forma permanente, sin apartarse nunca de uno de los pilares fundamentales de la democracia como lo es la libertad de información, sin tener en cuenta la complacencia del Poder.

El "Bayano" y los amigos del fútbol.

El periodista rochense Jorge Méndez señalaba hace algunos años que "el "Bayano" ha recopilado uno de los archivos más completos del mundo del fútbol, ha escrito miles de poemas y sus trabajos figuran en decenas de discos y casetes.

Ha escrito además cuentos y biografías figurando su firma en los principales periódicos y semanarios del país; La Mañana, El Diario, Ya, Ultimas Noticias, El Dedo y esporádicamente El País.

Ha escrito además en publicaciones argentinas y francesas, siendo invitado para radicarse en Bogotá y trabajar en la Red Caracol. Participó además en varios programas televisivos de capital e interior, siendo creador del Clan de radio Ariel, demostrando su vocación creativa en la organización de varios concursos radiales y televisivos.

Corresponde agregar que nació en la ciudad de Castillos en mayo del 43 y que su infancia transcurrió en esta frontera hasta los 15 años que los estudios lo llevaron a la capital del departamento. Lo demás es conocido.

Sin embargo corresponde señalar que la trayectoria de Rodríguez Benítez en las letras uruguayas va más allá de la crónica deportiva.

Como confirmando que la poesía está hecha de muchas muertes fue desparramando nombres de ilustres rochenses mostrándonos sus alegrías, sus luchas y sus esperanzas por un departamento mejor.

Los versos del "Bayano" confirman una realidad al decirnos que nunca estuvieron tan vivos los muertos rochenses.

Cuando repasamos los versos de SANGRE Y OLVIDO, uno de los poemas inolvidables que integraban un trabajo elaborado con otros artistas rochenses en 1993, sentimos la sensación de estar homenajeando a todos los personajes que transitaron por la vida rochense ofreciendo su esfuerzo, su dedicación y su talento.

El extenso poema publicado en EL ESTE en marzo del 98, señalaba en su parte medular:

Poema de Sangre

Voy a acordarme de Além Fernández, sangre linda de Rocha sangre de querer a la gente&de ser esencial.
Além se fue un setiembre del corazón con la cornisa de Batlle abajo del brazo.
Voy a decir de los Pirinchos. Hace tiempo que quería decirles moneda dura&moneda dura! A los dos. Porque fueron dos, el de "a domicilio" flaco y chiquito. El hijo, grande y gordo con su mundo muy solo y muy esquina.
Voy a acordarme de Peri, del viejo creyente de la risa musiquero de un canto lindo, del canto más lindo, del Rocha más lindo&
Antes, allá por el veinte en Rocha se decía la escuela de Peregrina la Balboa, el Liceo de Misia Cora, la Vigliola.
Voy a decirle lápiz de Rocha a Pertuzo viejo el que estaba con Batlle cuando Batlle murió.
Voy a acordarme de Don Claudio y de Don Pepe los Crouccié que nos trajeron el teléfono.
Don Claudio estuvo con sus hilos en el salvataje del Poiteau la noche de mar mas trágica que tuvo Rocha.
Quiero mucho al "Pingüinito" Paccielo, el de la enorme risa batllista.
Quiero mucho al turquito Almandos. A la cachila de don Pepe Correa.
A los que fueron a destiempo; a Bernardo, al gordo Moreira, al "galleguito, a Sammy, al "Jubilao" a más, a más y a más y a Guzmán grandulón apurado de sonrisa al viento&.

Tradición de Rocha es la provisión de la "Negra" y lo de Feota, y la joyería Manzini&.y la zapatería de Decuadra, y la alquimia de los Pradere y el pan de La Española y La Palabra de don Carlos Rocha y la sastrería de Fabián y lo de Lalo&
¿Dónde andará el loco de la luna? Y Julio? Y Doroteo?
Ser loco quizás sea una fragilidad de la utopía. O quizás no.
Para decir sangre de Rocha voy a decir Anza. Pepe Anza también.
Pero quieron decir Viejo Anza&doctor Mario aguja de la bandera de un tiempo que se fue. Y que no se quiere ir&
Me lo dijo Ernesto&me lo dijo Quaglia&me lo dijo Pajarito&
Que cosa más linda la rueda en lo del El Vasco&y con Grañita!
Que cosa más noble el humito en lo de Pacciello!
Que cosa mas rica las masas de Fragulia&los chorizos de Ravera& el jamón de Holzmann, el puchero de La Olla y la noche infinita& la infinita noche del Panamercano de la vía&y la del ciento nueve con su bohemia pobre y rica y lejos y muy cerca.
Voy a acelerar el corazón&voy a decir Chávez Miranda& quisiera decir tanto&solo digo que se llevó dos cosas sagradas, se llevó la gran balanza y el Quijote. Por suerte se las dio a Gastón!
Como el Uruguay en todo, fuimos buenos antes&
Alberto y Milar fueron buenos del mundo.
Los del cincuenta y cuatro y Gonzalvo son nuestro Maracaná.
El ciclismo del Uruguay es de los barrios. El de Rocha también.
Antes había básquetbol. Hubo un cinco de novela, Pertusso, Pertusso, Pertusso, Silva Silva y Dominici& y hoy el Tata ya no vuela, el Toto ya no es crak y el Tato ya se fue y no tienen escuela, ni el "gordo" Cola ni Rivoir.
Somos tierra-tierra de grandes silencios por decir.
Angel María Luna dice secretos de la naturaleza.
Somos estirpe de músicos como los Rótulos. Y estirpe de cantores.
Somos tierra de poesía muy sensible&
dije bien, poesía tan sensible como nuestra gente.
Esta es tierra de grandes maestros. Don Pedro enseñaba a letra y predicaba la humildad. Rosalio enseña como si fuéramos su hijo.
Ocampo aprendía de la vida, ara sacarla de los libros.
Cirio quiso que aprendiéramos su máscara& quiso que supiéramos esconder el bueno que hoy llaman gil."

Hace 40 años que comenzamos a descubrir lentamente al "Bayano", guardando en el baúl o la memoria las crónicas dictadas por su extraordinario talento.