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Uruguay, más
lejos de la Argentina,
más cerca de USA
Hasta los legisladores Tupamaros aprobaron el tratado de inversiones uruguayo con USA; pero con la Argentina todo mal: por 1ra. vez las autoridades argentinas hablan de "conflicto" con el gobierno de Tabaré Vázquez, y las amenazas de corte de todas las rutas con el vecino país resultan inadmisibles para el sentido común y solamente el resultado de la irresponsabilidad del gobernador Jorge Busti y de algunos funcionarios del Ejecutivo Nacional.
El Parlamento uruguayo aprobó un tratado bilateral con los Estados Unidos que protege las inversiones estadounidenses en Uruguay y promueve amplias ventajas al comercio bilateral, a contramarcha de la tendencia imperante en el Mercosur.
La Argentina fue el 1er. país de la región que firmó un tratado similar, en los '90, alentado por Carlos Menem, pero luego no continuó evolucionándolo. Hoy se encuentra vigente pero no fue perfeccionado.
El proyecto, impulsado y votado por la gobernante coalición de izquierda del presidente socialista Tabaré Vázquez y apoyado también por los partidos conservadores Blanco y Colorado, fue aprobado por unanimidad de los 84 diputados presentes, 1 semana después de su aprobación en Diputados.
Hasta los legisladores que estuvieron en Tupamaros en los '60 y '70 votaron a favor.
El denominado Tratado de Protección de Inversiones con los Estados Unidos, provocó fisuras y oposición en la gobernante izquierda uruguaya ya que incluye cláusulas que -según sus críticos- lo transforman en la antesala del ingreso de Uruguay a una Área de Libre Comercio de las Américas, o a un Tratado de Libre Comercio bilateral.
Antes de la votación, la bancada oficialista del Frente Amplio resolvió el "mandato imperativo" a favor del Tratado, es decir la obligatoriedad de todos sus representantes de votarlo.
Por supuesto que hubo folklore: gritos y fuertes discusiones de los representantes, y el diputado blanco Jorge Gandini desafió a pelear a su colega frenteamplista Alvaro Vega.
Pero en Uruguay hay continuidad en su política exterior. Hay una política de Estado, lo que es muy importante en el escenario mundial.
El acuerdo comercial fue firmado en febrero por el ex presidente Jorge Batlle, del Partido Colorado, pocos días antes de finalizar su mandato. Y Tabaré Vázquez lo continuó, y esto mismo ocurre con la inversión en la industria papelera, que provoca el conflicto con la Argentina.
En el interín, Vázquez renegoció algunas cláusulas con las autoridades estadounidenses el pasado 5 de noviembre, durante la Cumbre de las Américas en Mar del Plata, Argentina, y logró cambios en el texto.
Los partidos conservadores Blanco y Colorado respaldaron el Tratado, aunque sus legisladores ironizaron en sus intervenciones por lo que consideraron "cambios de postura de la izquierda".
Los detractores del tratado cuestionan algunos que el artículo 3, obliga a Uruguay a trasladar automáticamente a las empresas estadounidenses cualquier beneficio que conceda a compañías de otro país, menos los del Mercosur, frena la posibilidad de acordar ventajas comerciales a otro Estado sin tener que dársela también a USA.
El tribunal de última instancia en materia de controversias es el Ciadi, que depende del presidente del Banco Mundial.
El artículo 17 estipula que cualquiera de los 2 países puede negar los beneficios del Tratado a empresas del otro asociada a un 3er. Estado que no tenga relaciones con el país que niega los beneficios.
La cuestión de fondo es cómo queda el bloqueo estadounidense a Cuba, contra el que Uruguay votó en la ONU.
También Washington DC podría negar beneficios a firmas uruguayas asociadas a capitales venezolanos, cubanos o iraníes, por ejemplo.
Uruguay cree que ahora tiene una forma de presión en el Mercosur, donde se ha quejado que es considerado un socio menor.
En tanto, la situación con la Argentina va mal.
Sin embargo, la subsecretaria de Relaciones Exteriores uruguaya, Belela Herrera, dijo que las relaciones con la Argentina "están muy bien y no se van a romper" y añadió que "no hay que ser apocalípticos en este tema".
Ella indicó que el Gobierno uruguayo "apuesta al diálogo porque estamos haciendo las cosas bien y somos creíbles en materia de impacto ambiental"
La polémica entre ambos países por la instalación de las plantas de celulosa arrastran mucha tensión y los ministros de Relaciones Exteriores de ambos países admitieron que se encuentra en riesgo las relaciones entre Uruguay y Argentina.
"Seguimos dándole toda la información de impacto ambiental al Gobierno argentino, es entendible que existan temores pero nosotros estamos completamente convencidos que los informes son creíbles y responsables, porque acá las cosas se están haciendo bien", manifestó.
Pero el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti, pidió al presidente argentino, Néstor Kirchner, que "intervenga" para poner fin a los cortes de ruta que conectan a ambos países, pero no hubo respuesta alguna, ni oficial ni extraoficial, de parte del Gobierno argentino.
Según el sitio web de La Nación, Sanguinetti indicó que "no es legítimo" que se impida el libre tránsito entre la Argentina y Uruguay, sobre todo cuando ambos países "no están en conflicto internacional".
Ex Presidente uruguayo en dos períodos, Sanguinetti estimó que "un gobierno es el responsable del orden público en cualquier país" y que por ello es Kirchner quien debería poner fin a esos cortes, pidió además retomar "mecanismos racionales" para buscar un acuerdo en el conflicto por la construcción de las papeleras.
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