Los dibujos animados nos atraen cuando niños por su gracia y simpatía para con las bromas y la realidad del eterno juego. Sea porque nos presentan una realidad alterna, en la cual podemos recrear un universo aparte donde nos identificamos con los personajes de una fábula, sean guerreros, superhéroes, magos, hechiceras, personajes torpes o el pato Donald; o simplemente porque nos entretienen, estos nos han acompañado desde Émile Cohl[1], Gertie the Dinosaur[2] o las grandes corporaciones.
Varias veces estas animaciones son censuradas de manera coercitiva en relación a si son o no son discriminadores, si fuman o si toman, si insultan o maldicen, o si emiten una opinión incomoda.
Estas caricaturas animadas cumplen con un rol educativo por muchos aspectos, pero el principal es que los consumidores primarios hoy en día son los niños. Más, en sus orígenes servían de entretenimiento para el espectador adulto, siendo además una manifestación artística, donde se plasma parte de la realidad histórica en la cual se sitúan. Así por ejemplo podemos encontrar en el Show de Pinky y Cerebro varias críticas a empresarios y políticos, en The Simpsons una dura crítica al estilo de vida de una sociedad en decadencia[3] y como en es el caso de los que habrán de ver o habrán visto en este video captan la realidad que se sucedía en la Norteamérica de la época, ridiculizándola, o haciendo una propaganda masiva en contra de los nazis en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial.
El entretenimiento televisivo pasa por nosotros plasmando parte de nuestra historia y si censuramos todo aquello que nos parece “inconveniente”, simplemente veremos a esta forma de entretenimiento pasar por una caja boba que no nutre la opinión tanto como el conocimiento sino que atolondra el pensamiento. Mientras tanto subliminalmente o indiscretamente se otorga espacio a las opiniones absurdas, gestas partidarias o al ridículo.
[1] Caricaturista, cartonista y animador francés llamado “el padre del cartón animado”. Tal vez una de sus obras más destacadas sea “Fantasmagorie” (1908) de la cual se dice que es el primer cortometraje de una caricatura animada de la historia en el sentido estricto. [2] Cortometraje animado creado por Sir Winsor McCay. Inspiró a las generaciones posteriores de animadores siendo el primero en otorgarle personalidad al personaje, además de ser el primero en utilizar la animación Keyframe. [3] Sea por un Estado o una organización en particular que prohíbe a sus miembros ser espectadores de este programa de alcance mundial, entre tantos otros episodios, “E. Pluribus Gorgory” fue censurado en Argentina durante el período del gobierno de la presidenta Cristina Fernández únicamente porque se gestaba la opinión de que Juan Perón era un dictador cuando el personaje Lenny comenta: ''Realmente me gustaría una dictadura militar como la de Juan Perón. Cuando él te desaparecía, ¡tu te mantenías desaparecido!''.
Informe Uruguay se halla Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
Depósito legal No. 2371 deposito Nos. 338018 ley No - 9739, dec 694/974 art. 1 inc A
Los artículos firmados son de exclusiva responsabilidad del autor
y no reflejan, necesariamente, la opinión de Informe Uruguay
Los enlaces externos son válidos en el momento de su publicación, aunque muchos suelen desaparecer.
Los enlaces internos de Informe Uruguay siempre serán válidos.