Miembro de
Proyect Sindicate apdu
       
 
separador                                          Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
              
     
Google Buscar en la

 
Año V Nro. 322 - Uruguay, 23 de enero del 2009  
 

 
historia paralela
 

Visión Marítima

 
 
 
separador
Néstor Kirchner no es apto
Helena Arce
separador
Elección 23N2008 1
Nelson Maica C.
separador
Un avance contra el hambre
Jeffrey D. Sachs
separador
Tourné – Facebook - Tourné
Walter Sánchez S.
separador
Chantaje NO
Pedro A. Lemos
separador
Una juventud al resguardo
D. Díaz - G.Sainz
separador
Mientras tanto
R. Carmona-Borjas
separador
Elbio Rocha: El “Sabañón”
Julio Dornel
separador
El realismo estadounidense para un nuevo mundo
Condoleezza Rice
separador
Domingo Burgueño
Rodrigo Blás
separador
Y llegó el momento
Luis Tappa
 

 
Fernando Pintos

Países con Gobiernos inteligentes…
¡Y un país con Gobierno de idiotas!

por Fernando Pintos

 
separador
   
rtf Comentar Artículo
mail
mail Contactos
notas
Otros artículos de este autor
pirnt Imprimir Artículo
 
 

         El pasado sábado 17 de enero de 2009, el diario «Prensa Libre» de Guatemala publicó una noticia emanada de la agencia Associated Press, a la cual tituló «Presidente de EE. UU. aprueba TLC con Perú». La primera impresión frente a esa noticia sería felicitar a los peruanos por haber concluido un TLC que entrará de inmediato en vigencia con el mercado más grande del mundo. Pero, también habría que poner atención en el asunto siguiente: durante los ocho años que ha durado su mandato, George W. Bush ha concretado Tratados de Libre Comercio con los siguientes países de América Latina: Chile, Perú, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y República Dominicana. ¡Felices de todos ellos! Una felicidad que, es obvio, deriva del hecho de que, al menos en algún momento —ahora Nicaragua está en desgobierno bajo el engendro sandinista—, cada uno de aquellos países disfrutó de un Gobierno conformado por gente inteligente, gente lista, gente realista, gente avisada, gente previsora… Gente que tomó por los pelos la ocasión para concretar un TLC con el gigantesco mercado de América del Norte, el cual está formado no sólo por Estados Unidos, sino también por Canadá y México. Para todos ellos, cabría una felicitación. Porque, en el justo y decisivo momento cuando era preciso elegir entre el subdesarrollo perpetuo y el despegue económico, tuvieron a la gente que se necesitaba para enfilar hacia la prosperidad y el desarrollo. Gobiernos que hicieron lo que en realidad debían hacer para asegurar un mejor futuro a sus respectivos países. Nuevamente: ¡congratulaciones para todos ellos! Y ahora, leamos el cable de Associated Press:

       «…Washington. El presidente George W. Bush aprobó ayer la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio con Perú, cuando le falta apenas cuatro días para transferir el cargo al presidente electo Barack Obama.
En el primer día de vigencia de este acuerdo, el 80 por ciento de los bienes industriales y productos de consumo y más de dos tercios de las actuales exportaciones agrícolas estadounidenses entrarán a Perú sin pago de aranceles.
Entre las exportaciones estadounidenses que tendrán ese tratamiento figuran productos tecnológicos, mineros, agrícolas y equipos de construcción, así como producción agroindustrial de trigo, carnes, frutas y verduras.
El acuerdo fue firmado en abril del 2006, aprobado por la Cámara de Representantes en noviembre del 2007 y por el Senado al mes siguiente.
La representante comercial estadounidense, Susan Schwab, recibió “complacida” el anuncio de Bush que pone fin a preparativos en Perú para adecuar su legislación a su nueva realidad comercial con el país más poderoso del mundo.
“Hemos trabajado estrechamente con el gobierno peruano para asegurarnos que las obligaciones y responsabilidades de cada parte sean concordantes con el acuerdo”, dijo Schwab.
El presidente Alan García se había opuesto durante su campaña electoral al tratado, pero luego de que fuera sometido a cambios en los campos laboral y ambiental hace 20 meses expresó que lo aceptaba y gestionó intensamente su aprobación y luego entrada en vigencia.
En sus ocho años de gobierno, Bush ha negociado y concluido acuerdos de libre comercio en la región con Chile, Perú, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y República Dominicana…».

         Y bien… Afortunados todos aquellos quienes actúan acordes con los dictados de la razón, la lógica, el entendimiento, la inteligencia y, principalmente, libres de abominaciones ideológicas. Más que afortunados: ¡bienaventurados! Porque de ellos serán cuando menos las migajas que caigan de la mesa de ese perpetuo festín que viven los países del Primer Mundo. Y desventurados aquellos otros países que hayan caído en manos de una caterva de energúmenos marxistoides, leninistoides, revolucionaroides, y comunistoides. ¡Porque, para ellos, será el sempiterno reino de la inestabilidad financiera, la debacle económica, los erarios insuficientes, las alegrías escasas y las deudas imposibles de pagar! Pobres de todos aquellos países, porque en ellos resonará, por décadas y décadas, el rechinar de dientes. Y porque en ellos se gastarán mares de tinta con el propósito de explicar, de las más retorcidas maneras, la innegable realidad de un fracaso sin retorno. Infelices países, entre los cuales destaca, con nítido perfil, precisamente el mío: la República Oriental del Uruguay.

         Esta semana que termina, se produjo un relevo en la Casa Blanca. El republicano George W. Bush le entregó la presidencia de USA al demócrata Barack Obama. Este asunto es significativo porque, con los demócratas en el poder, se hacen casi inexistentes las posibilidades de pactar nuevos tratados de libre comercio con el mercado norteamericano. A pesar de lo que piensan todos los ignorantes (abrumadora mayoría) que deambulan por Latinoamérica, debidamente intoxicados por un cóctel explosivo formado por la suma de propia ignorancia más la estúpida cháchara mentirosa del Establishment liberal americano, los demócratas no son lo más conveniente para nuestros infelices países. Y no lo son, sencillamente, porque son enemigos de cualquier medida de apoyo a las economías latinoamericanas que ponga fuera de sus casillas a los súper poderosos sindicatos de su país, regidos por una abigarrada colección de gangsters y  parásitos. De manera tal que cuando Uruguay le cante, en las urnas, un «nunca más» a este desgobierno del Frente Amplio, y llegue gente inteligente y responsable, seguramente del Partido Nacional, con el propósito de enderezar el rumbo y remediar en lo posible los daños de cinco años de perversa gestión gubernamental, se encontrarán atados de pies y manos. Por completo imposibilitados de un TLC con el mayor mercado del mundo pero, ¡eso sí!, amarrados a esa perversa creación llamada MERCOSUR, a la cual uno de los columnistas de este medio ha denominado, con indudable precisión y acierto, con el más apropiado nombre de MERCOBLUFF.

         Pero no será sólo el hecho de haber podido tener un tratado de libre comercio bilateral con Norteamérica y ya no poder tener, por los siglos de los siglos. No sólo eso. Recordemos que se agregó el escarnio a la infamia. Pongamos la memoria en algunos hechos bien puntuales. El señor George W. Bush, quien era sin lugar a dudas el gobernante más poderoso del mundo y encontraba razones suficientes para envanecerse por ello, tuvo la deferencia de visitar a la que para Estados Unidos es una insignificante republiquita del Cono Sur: Uruguay… ¿Cuántas veces, desde 1830 hasta aquel momento, Uruguay habría recibido la visita oficial de un mandatario estadounidense? Contéstese: ninguna. Y la razón es que nunca ha sido Uruguay importante para Estados Unidos. México, Centroamérica, el Caribe, Colombia, Venezuela. Todos estos países son importantes para USA, por diversas razones. Pero no Uruguay. Y, sin embargo, el presidente George W. Bush se dignó visitar Uruguay personalmente y llegar, además, con un TLC en los brazos, como regalo. En realidad, más que un Bus, parecía ser un rey mago, o si se quiere expresar al estilo americano: un santa claus. Pero… ¿Qué fue lo que encontró Bush durante su visita? Se los recuerdo con pocas palabras: un país gobernado por una caterva de imbéciles, cretinos, atorrantes, resentidos y sinvergüenzas, salvo decentes y notorias excepciones, como el Presidente de la República, el Ministro de Economía y algún otro personaje por ahí perdido.  Fuera de esas excepciones de dignidad y cordura, el resto fue una penosa exhibición de grosería, ordinariez, griterías insultantes, gestos agrios, actitudes impertinentes, improperios, rechazos… Toda una variopinta colección de estúpidos y grotescos desplantes, la cual tuvo su punto más patético e insultante en el rechazo a suscribir el TLC que generosamente se ofrecía. Y para colmo de males, todos esos desplantes, desprecios y ordinarieces se perpetraron contra un señor que, muy pocos años atrás, cuando Uruguay estuvo a punto de ser arrastrado hacia el abismo financiero por la crisis argentina y las piruetas de los hermanitos Peirano, acudió personalmente al rescate, con miles de millones de dólares, para evitar una debacle uruguaya. Pero, por supuesto: no existe memoria más endeble que la de un idiota. Porque por eso el individuo es, precisamente, eso mismo: idiota.

         Resulta obvio que Bush y su comitiva no cayeron en la bajeza de contestar a toda esa conducta oprobiosa e incivilizada. Pero, téngase por bien seguro, tacharon de por vida a la República Oriental del Uruguay. La colocaron en el mismo cesto, indeseable y maloliente (más bien, ghetto), en el que tienen clasificados a países como la Venezuela Chávez, la Bolivia de Evo y el Irán de los extremistas musulmanes. ¡Maravilloso, inigualable logro, para un Gobierno de irremediables idiotas!

Comentarios en este artículo

» Arriba


© Fernando Pintos para Informe Uruguay
 
21
Informe Uruguay se halla Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
Depósito legal No. 2371 deposito Nos. 338018 ley No - 9739, dec 694/974 art. 1 inc A
20
Los artículos firmados son de exclusiva responsabilidad del autor y no reflejan, necesariamente, la opinión de Informe Uruguay
20
Los enlaces externos son válidos en el momento de su publicación, aunque muchos suelen desaparecer.
Los enlaces internos de Informe Uruguay siempre serán válidos.
21
 
Estadisticas Gratis