¿Tomar taxi o vivir?
Disyuntiva mortal…
Dr. Enrique Rimbaud
Decano de la Facultad de Veterinaria
Managua - Nicaragua
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Estamos en verano, plena estación seca, y sin embargo en las tardecitas las nubes se cargan, el polvo se levanta erigiéndose hasta ellas manchándolas, provocándolas, como desafiándolas a que se expriman por la ciudad seca y polvorienta… muchas tardes lo logran, cayendo cinco o seis gotas que vuelan en una ráfaga helada, formando algo de lodo totalmente insuficiente, que en menos de cinco minutos vuelve a evaporarse hacia las nubes manchadas y sucias…
La noche blanquea las nubes con el polvo de estrellas, dibujando el contorno de la luna en su inmensidad negro-azulada…
La gente, sale de sus trabajos, cansada, con el estrés diario del quehacer cotidiano que nunca termina, el estrés del dinero que cada día rinde menos y no alcanza, el estrés de un país económicamente, política y emocionalmente fracturado, y el estrés no menor de viajar a casa, regresar al calor del hogar, al seno cálido de la familia, los buses hasta la madre, las distancias enormes, el cansancio… deciden tomar un taxi…
Los taxis van distorsionando el tránsito, atravesándose delante de carros y buses, compitiendo y formando filas detrás de cada posible cliente, negociando con cada uno el importe de su viaje, es una competencia feroz basada únicamente en el precio, no en la presencia ni el servicio, puertas que no abren, ventanas que no cierran, asientos destrozados, abollones y cholladuras por los cuatro costados…
Se decide por aquel que le baja cinco pesos el viaje, se acomoda atrás cuando puede, y deja pasar cada cuadra recorrida en un rezo por llegar… muchas veces, el taxista sube un par de pasajeros mas, lo que profundiza la angustia del pasajero original, serán pasajeros? O serán ladrones que vienen por lo poco que uno tiene?
El "taxi secuestro express", el último de los temores desatados, moda hija de la pauperización degradante, de la desidia, y de las costumbres vernáculas que lo hacen posible… el resultado, una población aterrorizada que suma problemas a la desesperación diaria…
Pero es que no podemos hacer nada por evitarlo? No podemos hacer algo que le traiga tranquilidad a la población? No podemos detener estas modalidades degradantes de robo con violencia, violaciones y humillaciones? O debemos esperar a que alguien muera fruto de estas actividades criminales!!!!
Si me fijo en el diccionario buscando la palabra taxi este dice: Vehículo de alquiler provisto de un taxímetro… leo más adelante buscando la palabra taxímetro y dice: contador que en los taxis indica el precio por distancia recorrida…
Esto es lo que falta!!! Y es puro resorte de la Policía Nacional, Ministerio de Transporte e Infraestructura y las Alcaldías, obligar a los taxis, por un lado, a usar "taxímetro", que ninguno en Nicaragua tiene… y esto lleva a una segunda obligación, si voy a pagar la distancia recorrida marcada por el taxímetro, viajo solo, no pueden subir más pasajeros hasta que no termine mi viaje!!! Un viaje para cada pasajero o grupo de pasajeros, no subir nuevo pasaje mientras dure el recorrido!!!
En las películas en el cine o en la televisión, habrán visto ya taxis de otros países con estos aparatos!!! Puede ser que esto encarezca un poco mas el servicio de taxis, pero, que son tres pesos mas contra un robo, una paliza, o una violación, y esa sensación de inseguridad que hace que no quiera salir más de casa y no pueda vivir en paz!!!
Evidentemente, eso no va a parar los robos o la criminalidad, pero va a hacer que sea mucho mas difícil que ocurran, brindando mayor seguridad a la población en general!!!
Que las autoridades obliguen a los taxis a convertirse en taxis con taxímetro, llevando de a una pasajero o grupo de pasajeros por vez, evitando que sigan desarrollándose estos atropellos violentos contra la población trabajadora!!!
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