|
Bolivia: ¿De que Carnaval estamos hablando?
por Rolando Schrupp Rivero
|
| |
|
|
Si bien el carnaval esta profundamente arraigado en el corazón y la cultura camba, en estos momentos es una amenaza a su misma existencia, tenemos el nefasto precedente de cómo un evento jolgorioso como la Feria Exposición puede servir para desinflar las aspiraciones superiores de un pueblo, como el inmediatismo de la jarana sirve de freno al momentum que acarrea un sentimiento revolucionario como fue la rebeldía camba en ese septiembre del 2008, pero hasta ahora los cambas podemos establecer nuestras prioridades.
Mientras nos distraemos pensando en que actividades hace una comparsa, nos están por crucificar en un carnaval electoral, donde se someterá a decisión la permanencia y existencia misma del camba como personaje de este paisaje nacional.
¿Como es posible que nuestra Asociación Cruceña de Comparsas Carnavaleras sea tan desubicada de promover pre-carnavaleras en plena quincena previa a semejante amenaza electoral? ¿Como es posible que la representante del Carnaval y de todos los cambas carnavaleros este mas preocupada en atraer cámaras para que vean que tan bonita es, pero no se haya pronunciado con sentido de la conservación de la identidad camba? ¿O es que no nos damos cuenta de la magnitud de la amenaza que significa este panfleto constitucional a nuestra propia razón de ser?
El sentido de auto-critica en una sociedad no debe ser tomado como agresión, sino como voces de alarma y ayudarnos a re-evaluar nuestro proceder. Un camba como yo, y muchos mas en realidad, somos carnavaleros de corazón y de toda la vida, pero eso no significa que estamos dispuestos a perder nuestra libertad por un carnaval. Es esta libertad la que nos permite disfrutar la hermosura que es carnavalear. El mundo no se acabará el 26 de Enero, ni será este el ultimo carnaval que tengamos, pero nos vamos a preguntar si hicimos todo lo posible para pelear por nuestros ideales autonomistas y cambas en un futuro cercano, y nos arrepentiremos mas temprano que tarde el no haber podido ser coherentes con la realidad en que vivimos, el no haber usado todas nuestras fuerzas y recursos para evitar ser sometidos a la tiranía, y nos arrepentiremos de haber preferido una FEXPO que seguir en la lucha, o un carnaval que hacer escuchar nuestra voz en rechazo de la tiranía.
Estamos a tiempo de establecer nuestras prioridades y de enmendar nuestro camino.
Por las subsistencia de nuestra identidad y nuestra libertad asumamos los sacrificios necesarios, sacrifiquemos unos cuantos momentos precarnavaleros hasta el 25 de enero, y con la conciencia tranquila de haber puesto todo de nosotros contra la tiranía, recién dediquémonos a celebrar nuestra existencia.
» Arriba
|