| En los sistemas que rigen las sociedades del presente, el poder y las funciones del Estado están equilibradamente distribuidas entre distintos centros de actividad, entre los cuales el Presidente no es más que el principal de uno de ellos (el Poder Ejecutivo) y debe coordinar y respetar los centros legislativos, judiciales, etc, de acuerdo a las normas de las Constituciones. La necesaria garantía de respeto de los derechos individuales, y la creciente complejidad de la administración estatal, así lo requieren. |