| Mientras la discusión entre el gobierno y el campo va por otros carriles, el desencadenante del conflicto, la aplicación de una nueva alícuota de retenciones a los granos, sigue sin resolverse. Los argumentos principales que utiliza el gobierno para apropiarse de las ganancias de los productores son dos: desarticular el precio interno de los alimentos con los internacionales y la facultad que tendría el estado de quedarse con parte de la llamada “renta agraria”, aquella diferencia de lucro que no se debería por el trabajo de los productores. El gobierno parece perder la batalla de las ideas en ambos argumentos, pero es bueno conocer algunos aspectos de esos conceptos. |