La hipocresía y la falta de liderazgo de un gobierno incapaz, genera esta "Guerra de las Papeleras"
* Raúl Seoane
Empezar a escribir sobre las papeleras es como estar arriba de un avión supersónico y mirar hacia abajo. Las cosas pasan y pasan tan rápido que apenas podemos verlas y entenderlas.
No somos nosotros, los uruguayos, los únicos que no entendemos nada. Análisis de la Actualidad, periódico de Paraná, Entre Ríos, se pregunta: ¿Por qué se conoce recién ahora que las empresas papeleras -Botnia y ENCE- habrían elegido la margen oriental del río Uruguay porque del lado argentino les habrían pedido contribuciones ilegales para la instalación?
¿En qué momento "el mejor aliado ideológico", "el presidente amigo", "el hermano Tabaré Vázquez", se convirtió en un sátrapa?
¿Por qué se privilegió la demagogia y la confrontación en un tema que requiere firmeza pero con diplomacia y diálogo?
Más adelante confirma que todo este embrollo fue iniciado como un problema político, afirmando que Lamentablemente el conflicto tuvo como telón de fondo las elecciones 2005. Néstor Kirchner necesitaba consolidar su proyecto, obtener la legitimidad que le había negado la fuga de Carlos Menem de la segunda vuelta en 2003. Rafael Bielsa, entonces canciller, era candidato a diputado nacional y el gobernador Jorge Busti encontró la oportunidad de hacer pie en Gualeguaychú, un territorio históricamente hostil. El gobernador hizo su cálculo: si no se ponía al frente de las protestas, estas "lo podían pasar por arriba". La suma de necesidades se impuso a la política de Estado.
Aquel protagonismo tuvo resultados favorables en el plano político interno: en octubre pasado, como en casi todo el país, el gobierno obtuvo un importante triunfo en Entre Ríos y el peronismo liderado por Busti le ganó Gualeguaychú a la Concertación Entrerriana.
Pero las contradicciones eran demasiadas:
-Los gobernadores de Corrientes y Misiones aseguraron públicamente que ellos estarían felices si en sus territorios se instalaran emprendimientos como los cuestionados por Busti.
-Alguien recordó una antigua gestión del gobernador por contar con inversiones similares en Entre Ríos, en uno de sus dos mandatos anteriores.
-Se volvió a hablar de la existencia de supuestas coimas que habrían corrido a las empresas extranjeras al otro lado del río cuando originalmente las inversiones tenían a Entre Ríos como destino durante la gestión de Sergio Montiel.
-Funcionarios uruguayos y ambientalistas recordaron que mientras el gobierno argentino cuestiona la contaminación del río Uruguay, se avala que una decena de papeleras conviertan el río Paraná en una cloaca.
Sobre esta contaminación, un artículo de Sergio Federovisky aparecido en Página 12 del jueves 16 de enero, dice que la Argentina tiene escasa autoridad moral para reclamar a Uruguay que detenga una industria presuntamente contaminante. La Argentina queda, a los ojos de cualquiera que observe con desapasionamiento el asunto, presa del doble estándar. Por un lado, aparece amenazando con ir a los foros internacionales a defender su derecho al ambiente sano y, por otro, el país tiene fronteras adentro un desbarajuste ambiental imposible de disimular.
Citemos un ejemplo pertinente. Argentina fundamenta su protesta diplomática por el tema de las papeleras en el recurso compartido -el río Uruguay- que aparece amenazado por este proyecto. Hace apenas dos meses, se dio a conocer un estudio realizado por Freplata -organismo ambiental binacional rioplatense- donde quedaba en evidencia la contaminación record del Río de la Plata. El informe contenía tres conclusiones categóricas respecto de ese "recurso compartido" entre Buenos Aires y Montevideo: a) que Uruguay había revertido la contaminación de origen cloacal que se había expresado en sus costas hace una década; lo que confirma las declaraciones de los políticos uruguayos cuando hablan de un "Uruguay, País Natural" y libre de contaminaciones. b) que la costa de Buenos Aires había alcanzado en ese mismo tiempo y hasta la actualidad niveles de contaminación similares al Riachuelo y el Río de la Plata; c) que la casi totalidad de la contaminación del Río de la Plata como cuerpo de agua se explica por la actividad incontrolada de las industrias radicadas del lado argentino y por la ausencia de tratamiento de los residuos cloacales de las ciudades emplazadas desde Santa Fe hasta Magdalena.
Cuando los argentinos se dividen
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| El gobernador de Corrientes ratificó radicación de papeleras en la provincia |
| Durante un acto oficial este martes, el primer mandatario correntino, Arturo Colombi, reiteró la postura del Poder Ejecutivo a favor de la instalación de papeleras y comentó que se comunicó con el gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, para manifestarle la decisión de Corrientes "de promover actividades que fomenten el desarrollo industrial". |
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El ex gobernador de la provincia argentina de Misiones, asegura que las papeleras con esta nueva tecnología NO contaminan: Para Barrios Arrechea "si Entre Ríos quiere cuidar efectivamente el medio ambiente, debería prohibir la existencia de vacas y frigoríficos, grandes emisores de gases de efecto invernadero, evitar los desmontes para fines agrícolas y también la siembra de granos. Debería impedir que funcionara la vieja fábrica de celulosa de Capitán Bermúdez en Santa Fe, cortando el puente Rosario-Victoria sobre el río Paraná".
Una defensa tardía del ambientalismo, denunciando a la Argentina, se encuentra en muchos informes y artículos de los medios de difusión argentinos, no "incentivados" con la contratación de avisos publicitarios digitados por el Gobierno de Kichenette. Un informe del Multimedios Prisma,titulado "Las Plantas de Celulosa en Argentina", detalla exhaustivamente la contaminación de las plantas argentinas
Papeleras, patoteos y papelones
Por Malú Kikuchi |
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Hechos. Todas las plantas de celulosa, contaminan. Toda acción humana tiende a la contaminación. Al aparecer, sobre el planeta la especie humana es, en sí misma, un impacto ambiental. El hombre es el único animal capaz de modificar la naturaleza para ponerla a su servicio. Al hacerlo, contamina. Pero también tiene la inteligencia suficiente, y ahora los conocimientos necesarios, como para minimizar el impacto negativo. Las modernas plantas de celulosa, las llamadas de "generación verde", contaminan en cantidades absolutamente inocuas. A esa generación pertenecen las plantas que se construyen en el Uruguay.
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Misiones cuenta con tres fábricas de celulosa: Papel Misionero (en la zona de Puerto Mineral), Celulosa Puerto Piray (ubicada en la localidad del mismo nombre) y Alto Paraná (en Puerto Esperanza).
Papel Misionero es la única planta integrada, que produce pasta química de fibra larga que se emplea para la fabricación de papeles marrones, es decir, papel Kraft a partir de maderas resinosas. Cuenta con tecnología japonesa (Bonfanti, 2004).
Celulosa Puerto Piray produce pastas al sulfito de fibra corta. Cuenta con una vieja y obsoleta planta y fue incluso clausurada recientemente por el Ministerio de Ecología y forzada a introducir reformas inmediatas a su sistema de tratamiento de efluentes. (Bonfanti, 2004).
Alto Paraná es la más importante de las tres, con una producción de 350.000 toneladas anuales de celulosa kraft blanqueada de pino. Su propietario es la empresa chilena Celulosa Arauco y Constitución S.A. (CELCO), la misma que "con tecnología finlandesa de última generación" ha contaminado recientemente la región de Valdivia en Chile, determinando su clausura por el gobierno. La fábrica en Misiones -al igual que la de Valdivia- utiliza el sistema de blanqueo con dióxido de cloro (llamado sistema ECF). (Orellana, 2005).
Celulosa Argentina es propietaria de dos plantas, la de Capitán Bermúdez, en la provincia de Santa Fe, que arroja sus vertidos al río Paraná, que desemboca en forma de delta en el Río de la Plata -junto al río Uruguay- y la mas grande ubicada en Zárate (Provincia de Buenos Aires). Greenpeace analizó los efluentes vertidos al río Paraná por la planta de Capitán Bermúdez e identificó la presencia de numerosos contaminantes. Muchos de estos contaminantes son persistentes y se bioacumulan en los organismos vivos.
| El ex presidente de Uruguay Jorge Batlle, recurrió hoy a la ironía al sumarse a las voces que cuestionaron duramente al gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, en el marco del conflicto por el proyecto de Montevideo de instalar dos papeleras en Fray Bentos.. |
"A uno le llama poderosamente la atención que el amigo Busti -que tiene una provincia que, por un lado, está frente al río Uruguay y, por el otro, al río Paraná-, no haya hecho jamás una protesta similar ante los efluentes de (la planta de) Capitán Bermúdez. Me parece que es una cosa medio exótica", disparó.
El ex mandatario uruguayo destacó que, a su juicio, la curiosidad del reclamo se profundiza "si se tiene en cuenta que en Argentina hay siete, ocho o nueve plantas sobre el río Paraná, unas buenas, otras regulares, otras en vías de mejorar".
Luego se manifestó "absolutamente convencido de que si se hace una encuesta en la República Argentina y se le pregunta al pueblo argentino qué opina sobre las papeleras que están en la Argentina, todos van a decir que están bien".
"Están bien las argentinas, están bien las chilenas y las brasileñas, entonces yo me pregunto: ¿por qué están mal las uruguayas? Es una cosa rara ¿no?", repitió |
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Sin embargo, también la opinión pública argentina está abriendo los ojos a los desvaríos de un gobierno que los está engañando, si bien buena parte de los ciudadanos están desentendidos del tema, una gran mayoría de dirigentes, científicos y comunicadores sociales están comenzando a criticar la política del gobierno argentino con respecto a este tema.
Algunos han empezado a comprender que detrás de toda esta parafernalia propagandística de Kichenette y Busti, existen otras razones de mucho más peso que la contaminación, como lo indica Mario Feliz, del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas (INIFTA) de la Universidad Nacional de La Plata al asegurar que el problema de fondo está relacionado con que las nuevas papeleras del lado uruguayo producirían 1.5 millones de toneladas de celulosa, el doble que la Argentina, lo que despertaría la ira de la industria nacional.
O como el taxista que transportó a una amiga personal y que al enterarse de que era uruguaya le dijo: "Que barbaridad lo que están haciendo con Uruguay, les pidieron una cometa tan grande a los de la celulosa que no pudieron hacerla del lado argentino, y ahora se quejan"
El Senador argentino Rodolfo Terragno en un reportaje efectuado por Misiones On Line asgura que "No puede ser que una fábrica sea inocua del lado argentino y letal del lado uruguayo. El Mercosur necesita un Código Ambiental válido para todos sus miembros.
Sería insensato ingerir la propaganda de los interesados: un industrial jamás confesará que envenena el ambiente. A la vez, conviene evitar la alucinación ecológica, que hace ver a la Parca rondando toda industria. Y huir del chauvinismo, para el cual las fábricas argentinas son inofensivas; y las uruguayas, letales. No hay producción inocua de celulosa. Lo importante es establecer, en cada caso, si una planta causará daños grandes o minúsculos. Serán grandes si la planta libera demasiadas dioxinas y furanos: elementos sospechados de producir cáncer, trastornos neurológicos y alteraciones endocrinas.
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Bahía Blanca " República Argentina miércoles 1 de Febrero de 2006 Desunión |
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Mientras todo el arco político uruguayo, sin falla de matiz, ha cerrado filas detrás de su presidente, Tabaré Vazquez, en la disputa que la República Oriental del Uruguay tiene con la Argentina, entre nosotros --como es ya costumbre-- lo que resaltan son las diferencias.
Al menos dos gobernadores peronistas, el de Salta, Juan Carlos Romero, y el de Buenos Aires, Felipe Solá, han salido a cruzar a su par entrerriano, Jorge Busti, acusándolo de "piquetero".
Por su parte, el titular del Poder Ejecutivo misionero, Carlos Rovira, ha dicho que estaría encantado de recibir en su provincia a las plantas contra las cuales clama Busti.
Pero esto no ha sido todo. Luego de fogonear la acción de quienes interrumpieron descaradamente el paso al Uruguay --violando a mansalva derechos de paso constitucionales--, ahora el gobernador de Entre Ríos ha intentado, sin éxito, ponerles coto.
Nadie parece llevarle el apunte y la imagen que da la Argentina, para variar, es esquizofrénica.
El Uruguay tiene una postura inflexible. En la Argentina cada cual hace su juego.
En tanto, pasa el tiempo, se consolida la política oriental de hechos consumados y, una vez más, seremos los ganadores morales pero perderemos el pleito que verdaderamente importa.
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En otro artículo de la misma revista, se puede leer: De haber elegido los finlandeses de Botnia y los españoles de ENCE invertir casi dos mil millones de dólares en Entre Ríos, Busti y Kirchner estarían entre los defensores más vehementes del proyecto y los más contrarios a quienes se animaran a criticarlo. Sucede que aquí, lo mismo que en otras partes del mundo, la sensibilidad ecológica de los políticos suele variar según los intereses económicos que están en juego. En Europa, los más se afirman horrorizados por los granos transgénicos -base de los famosos "alimentos Frankenstein"-, pero ni a Kirchner ni a Busti se les ocurriría jamás denunciarlos porque sin ellos el país, que los produce en grandes cantidades, no tardaría en precipitarse en la bancarrota. Por lo demás, si pensamos en la saga interminable del Riachuelo, entenderemos el estupor que sienten los uruguayos al ver a la Argentina metamorfoseada, como si fuera el increíble Hulk, en el país más verde de todos.
Así, pues, pedirles a los uruguayos rechazar la mayor inversión de su historia es tan poco razonable como lo sería exigirle a la Argentina abandonar el cultivo de la soja porque a juicio de algunos tecnófobos en guerra contra el capitalismo es antinatural y por lo tanto peligrosísimo. Es una cosa insistir en que los uruguayos tomen todas las precauciones que resulten necesarias para asegurar que los perjuicios causados al medio ambiente por las papeleras sean mínimos, pero es otra muy distinta hacer de la cuestión una causa patriótica, movilizando a miles de vecinos y consiguiendo el apoyo de una legión extranjera de militantes nómadas que son especialistas en pisotear la ley. Puede entenderse, pues, el enojo de Vázquez que dijo que "El Uruguay y los uruguayos nunca hemos permitido que nos patoteen" y que "a este gobierno y a este pueblo no lo van a patotear" en alusión no sólo a Greenpeace sino también a las autoridades entrerrianas y sus aliados en el Gobierno nacional. (Ver Artículo Completo)
En un extenso informe, indica que los mayores productores argentinos de pasta celulósica y de papel se ubican en Misiones (como las empresas Alto Paraná, Papel Misionero y Benfide) y en Buenos Aires (Papel Prensa, Massuh y Celulosa Argentina). Sin embargo, nunca hubo rimbombantes cuestionamientos sobre cómo estos conglomerados afectan el medio ambiente. Y acá hay que hacer notar que todos los ríos que riegan tanto a Misiones como a Buenos Aires, descargan sus aguas sobre el Río Paraná, el Uruguay y el Río de la Plata. Sin embargo, los entrerrianos, soliviantados por el incorruptible Busti, no están en contra de las obsoletas fábricas de Misiones, sólo sobre las de nueva tecnología y que se están instalando en Uruguay.
Los por qué de la Guerra de las Papeleras
| El subsecretario de Vivienda y Medio Ambiente, Jaime Igorra, aseguró que Argentina cambió de opinión en cuanto a la construcción de las plantas de celulosa, señalando que existen documentos de 2004 que dan por superada la controversia. |
En una entrevista publicada por el semanario Crónicas, Jaime Igorra admitió que no esperaba una reacción tan fuerte de los entrerrianos en oposición a la construcción de las plantas de celulosa, considerando que ese emprendimiento industrial siempre fue una aspiración de aquella provincia.
El subsecretario de vivienda hizo referencia a las disposiciones legales que en la década del 90 alentaban ese tipo de emprendimientos: ''Incluso el propio gobernador Jorge Busto visitó países propiciando la instalación de estas plantas en su territorio ( ) sabemos de un viaje que Busto hizo a Canadá a tales efectos y sabemos la gente que lo acompañó'' |
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Hay que destacar un párrafo del artículo de Noticias, que ejemplifica todo lo que hemos afirmado en anteriores artículos: No es un dato menor -según opinan algunos referentes involucrados con el tema- que justamente los propietarios de Papel Prensa sean, además del Estado, el Grupo Clarín, dueño del diario de mayor tirada nacional, y La Nación. A lo que debo agregar, que también es propietario de Canal 13 de Buenos Aires y del canal de cable Todo Noticias, medios que continúan con el bombardeo mediático de la contaminación.
En la nota del número anterior de Informe Uruguay (ver nota), citábamos una frase de un artículo publicado en el Diario Clarín Los europeos habían proyectado instalar las plantas en Entre Ríos. La crisis y el default argentino influyeron para cambiar esos planes. Y además, es un secreto a voces en medios políticos y empresarios, las exigencias de la provincia para dar vía libre a la inversión estuvieron fuera de todo parámetro. Y este es otro de los parámetros que debemos tener en cuenta para analizar la razón de esta guerra.
En estos puntos, radica todo el problema de "La guerra de las papeleras":
- El conflicto tuvo como telón de fondo las elecciones 2005. Néstor Kirchner necesitaba consolidar su proyecto, obtener la legitimidad que le había negado la fuga de Carlos Menem de la segunda vuelta en 2003. (fuente: Análisis de la Actualidad, Paraná, Entre Ríos)
- Jorge Busti encontró la oportunidad de hacer pie en Gualeguaychú, un territorio históricamente hostil. (fuente: Análisis de la Actualidad, Paraná, Entre Ríos)
- Las nuevas papeleras del lado uruguayo producirían 1.5 millones de toneladas de celulosa, el doble que la Argentina, lo que despertaría la ira de la industria nacional de ese país. (Declaraciones deMario Feliz, del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas (INIFTA) de la Universidad Nacional de La Plata)
- Los propietarios de Papel Prensa, además del Estado (argentino), es el Grupo Clarín, dueño del diario de mayor tirada nacional, y La Nación. (Fuente: Revista Noticias)
- Las exigencias de la provincia de Entre Ríos para dar vía libre para que la inversión de las industrias papeleras fueran efectuadas en esa provincia, estuvieron fuera de todo parámetro. (Fuente: Diario Clarín
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Lo que fuera iniciado como una necesidad política de ganar las elecciones en Entre Ríos, hoy continúa fogoneada también políticamente, porque:
- Llegados a este punto de la confrontación, tanto el incorruptible Busti como el Gallo-Tero de Kichenette no saben como salir de la situación sin quedar mal librados.
- La soberbia del incorruptible no le permite aceptar que Uruguay es mejor que Entre Ríos para la inversión extranjera.
- La necedad y falta de visión política de Kirchner no le deja ver que la preferencia de los finlandeses por invertir en Uruguay, está dada por el desgobierno que él mismo ejerce, "apaleando" a la industria ya instalada en su país para tratar de que sean los industriales los que frenen la inflación a costa de sus bolsillos y no el gobierno argentino que no tiene la más mínima idea de cómo hacerlo.
- La falta de ideas en el gobierno argentino, y la tozudez de su primer mandatario, han generado un ambiente propicio para que en el país se pronostique una inflación del 20 % para este año.
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Por ende, a falta de iniciativas para solucionar los problemas del pueblo, Kichenette hace suyo el gran legado del César: para el pueblo "Pan y Circo",
- El pan, son los subsidios que su gobierno entrega a las Agrupaciones Piqueteros para repartir entre la clase menos favorecida, y el ataque y "apriete" a la industria alimenticia y supermercados para firmar un acuerdo de precios.
- El circo, es "La guerra de las Papeleras". De esta forma, la ineptitud de este gobierno, intenta levantar una cortina de humo para tratar de ocultar los verdaderos problemas que atraviesa el país.
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Como decimos en nuestro país, "para muestra basta un botón", y para ejemplificar la falta de ideas del gobierno, basta citar las declaraciones de la vicepresidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Analía Quiroga: "Creo que lo primero que no tiene el Presidente [Néstor Kirchner] es materia gris en la cabeza, porque si tuviera [materia gris], tendría que tener memoria" (Fuente: Diario La Nación)
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La Argentina de Kirchner, sin ley se está convirtiendo, en una amenaza para la paz y la seguridad regional
Por Tony Pagliaro |
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Las relaciones bilaterales, tradicionalmente amistosas entre la Argentina y Uruguay han sido deterioradas claramente y las tensiones entre ambos países se han extendido dramáticamente. Tanto es así que el presidente Tabaré Vázquez, de Uruguay, ha decidido viajar a la región para intentar explicar cuál es la razón del conflicto del río que ahora separa ambos países.
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A su vez, el politólogo argentino Rosendo Fraga, en una entrevista efectuada por Radio El Espectador de Montevideo, define a Kichenette con las siguientes palabras: Kirchner siempre ha hecho del conflicto una forma, como él llama, de generar poder. No es el primer caso el de Uruguay, ha pasado en algún momento con Brasil, ha pasado con Chile también, por poner países próximos. Argentina adopta una actitud muy áspera, después en alguna medida baja los decibeles, después los vuelve a subir, y me parece que estamos asistiendo al conflicto bilateral más serio que ha tenido Kirchner en dos años y medio de Presidencia.
Un Uruguay solidario y más incoherencias del incorruptible
Totalmente diferente a la actitud entrerriana de confrontación con nuestro país, es la que asume el Uruguay con respecto a sus "hermanos" entrerrianos.
En el blog "Bustismos", se puede leer la siguiente noticia:
Mientras los ciudadanos de varias ciudades de la provincia de Entre Ríos cortan las rutas de acceso a nuestro territorio en protesta por la construcción de las papeleras en Fray Bentos e impiden el paso de camiones que trasladan insumos para las plantas, Uruguay provee de energía eléctrica a dicha provincia para solucionarle los inconvenientes provocados por los picos de consumo.
Así lo informó ayer El Diario de Paraná, bajo el título "En el pico de consumo, Uruguay proveyó energía". Según la publicación, el pasado 9 de enero la provincia debió recurrir a la interconexión eléctrica existente entre Concepción del Uruguay y la ciudad de Paysandú, debido a que los sistemas entrerrianos de provisión de energía actuaron con su capacidad cercana al máximo.
La publicación señala que el servicio meteorológico está pronosticando altas temperaturas para esta semana en la provincia, por lo que no se descarta que se vuelva a utilizar energía generada en la ciudad sanducera.
En el mismo blog, bajo el título "A Jorge Busti el pasado lo condena" puede leerse Al menos dos empresas extranjeras - una canadiense y una española - planearon radicar en Entre Ríos plantas de celulosa en 1996, con diversas medidas de apoyo por parte del gobierno provincial. ¿Quién sería el gobernador en esa época? Si... adivinó.... Jorge Busti.
En mayo de 1996 se anunció a través de la prensa la posible instalación de una planta de celulosa. Parte de la noticia decía textualmente: "el Consorcio canadiense Millar Westem Pulp y NI K Consultants anunció la instalación de una planta de producción de celulosa en Concordia al costo de 250 millones de dólares. Directivos del consorcio fueron recibidos hoy por el gobernador Jorge Busti y el Secretario de Estado de la Producción José Mouliá. Al término de la reunión se firmó un memorándum de entendimiento entre la empresa y el gobierno, donde éste se compromete a proveer directa o indirectamente algunos requerimientos del grupo empresario. Entre tales requerimientos están la energía eléctrica a costos internacionales, cañerías de gas natural, normas de seguridad, caminos y ferrovías hasta la planta."
Además de las "ventajas" especiales a estas inversiones, el gobierno de Jorge Busti ya había firmado el decreto reglamentario de promoción de industrias, que, entre otras, favorecía a las plantas de celulosa.
Cómo salimos de este embrollo
Salir de este embrollo puede resultar difícil, o puede serlo fácil. Tanto el incorruptible Busti como Kichenette están embebidos en una soberbia sin límites, exacerbada por sus erróneas conclusiones sobre los triunfos electorales que obtuvieron el año pasado. En tanto que Busti, además de su soberbia, se siente despechado por no haber conseguido que estas industrias se radiquen en su provincia, de ahí que, además de la necesidad electoralista del 2005, haya iniciado este espiral ambientalista en contra de las inversiones uruguayas.
Es indudable que el gobierno argentino se encuentra acorralado y busca desesperadamente una salida a este conflicto que, por culpa de la inoperancia kirchnerista se ha salido de los carriles normales y puede convertirse en un boomerang para la Argentina.
No en vano, el incorruptible amenazó con renunciar a su cargo, con el verso de que no quiere pasar a la historia como "el gobernador que contaminó a Entre Ríos", y realizó reuniones con los piqueteros que cortan los puentes internacionales para que desistan en su actitud. La Gaceta de Tucumán en una nota titulada "El gobierno de Entre Ríos propone abrir un diálogo con Uruguay" dice que el gobierno entrerriano propuso hoy a ambientalistas de Gualeguaychú abrir un canal de diálogo técnico serio con las autoridades uruguayas, sin que ello signifique desmovilización, en el marco de su lucha conjunta contra la instalación de dos papeleras en Fray Bentos. Así lo indicaron en una conferencia de prensa el gobernador Jorge Busti y su vice, Pedro Guastavino, al término de una reunión que mantuvieron en la Casa de Gobierno con dirigentes de la asamblea ambiental de Gualeguaychú.
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STORA ENSO EN URUGUAY
Otra papelera al río
29.01.2006
Los intendentes de Durazno, Tacuarembó y Flores viajaron a Brasil invitados por la empresa sueco-finlandesa Stora Enso, para avanzar en su proyecto de instalarse en Uruguay. |
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Carmelo Vidalín, intendente de Durazno, Wilson Ezquerra, de Tacuarembó y Armando Castaingdebat, jefe comunal de Flores, se reunirán con representantes de la empresa en Sao Paulo.
Stora Enso, que opera en 40 países, anunció recientemente que invertirá unos 250 millones de dólares en Uruguay para forestar y construir una planta de celulosa, que estará lista en 2012 y que creará unos 2.000 empleos directos.
La planta de celulosa será instalada en el centro del Uruguay, próxima al Río Negro.
"La llegada de una empresa tan importante como Stora Enso, su inversión y la creación de puestos de trabajo es muy importante para todo Uruguay", afirmó Ezquerra.
El intendente de Tacuarembó destacó que la instalación de la planta "le dará un gran empuje a la zona centro del país, que sufrió mucho los efectos de la crisis de 2002", agregó.
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A su vez, alguna neurona dormida se despertó en el primer mandatario argentino, porque el 19 de enero pasado aseguró que "lo que no hay que hacer es alentar xenofobias nacionalistas", recalcando que la relación con el presidente Tabaré Vázquez "es muy correcta", intentando bajar el tono al conflicto. (Fuente: Diario El País)
No es ilógico pensar que las opiniones internacionales estén siendo adversas a la posición argentina, por lo que es muy probable que alguna luz roja de alerta haya comenzado a titilar en la Casa Rosada. La llegada a Uruguay, y posteriormente a la Argentina del ministro de Asuntos Exteriores de España, Miguel Angel Moratinos, quién solicitó una entrevista urgente con su par Jorge Taiana a raíz del conflicto papelero, comienza a avalar esta suposición, donde además debemos tener en cuenta que España es miembro de la Comunidad Económica Europea.
También las declaraciones de prensa que indican que varias industrias estudian la posibilidad de instalarse en Uruguay para la fabricación de pulpa celulósica, pero ninguna menciona a la Argentina, tiene que haber sido un alerta de importancia para las autoridades porteñas. Ya que todo este espiral anti-papeleras, conspira contra la llegada de posibles inversiones a una Argentina necesitada desesperadamente de ellas para combatir una inflación que se ha convertido en la mayor del mundo.
La luz de alerta en la Casa Rosada debe estar parpadeando con tal fuerza, que el presidente argentino busca la forma de soltarle la mano al incorruptible Busti. Prueba de ello fueron las declaraciones de "piquetero" que le endilgó el Gobernador de Salta, Juan Carlos Romero, y lo mismo hizo su par de la Provincia de Buenos Aires, Felipe Solá. Este último, por conveniencia o por convicción, está dentro de la línea kirchnerista, por lo que llama mucho la atención el que haya salido a repudiar los cortes y a socavar la posición de Busti. La única explicación posible, es que Kichenette, ya cansado de los atropellos del incorruptible, y viendo que sus acciones cada vez agravan más el conflicto, esté buscando la forma de retirarle los favores para que caiga sólo por su propia estupidéz.
No por nada, Tabaré Vázquez hará una gira por la región para explicar personalmente los controles sobre impacto ambiental de las plantas de celulosa, para desestimar así las críticas de la Argentina a estas fábricas. Y Chile y Brasil aparecen como los primeros destinos que Vázquez eligió.
Y aquí quiero citar a nuestra columnista Helena Arce, quien en una comunicación personal decía que "el tema es que Argentina va a terminar metiéndose en un lío con Chile,(por el secuestro de camiones chilenos con material hacia la planta de Bosnia) y si se le arma con Chile y con Uruguay, con los malos antecedentes (que tiene Argentina) de no pagar a nivel internacional se van a terminar metiendo en un brete que sería una pena, porque ese país tiene que salir adelante en serio, de una vez por todas, porque es un gran país y no puede ser que siga gobernado por patoteros." Y esto, puede ser un gran revés para la diplomacia argentina y convertirse en el boomerang que he mencionado anteriormente. Recordemos que ya Kichenette había tenido un encontronazo con Chile cuando unilateralmente canceló un contrato de venta de gas argentino hacia ese país, y en este conflicto el cónsul de Chile en la ciudad argentina de Rosario, José Miguel Menchaca, transmitió a Busti la "preocupación" de su país por el bloqueo en territorio argentino de camiones chilenos que transportan materiales para la construcción de la planta de Botnia.
Vuelvo a insistir, como ya lo he hecho en notas anteriores, que Uruguay, fiel a su política de hermandad y en aras de buscar una salida para que el gobierno argentino pueda escapar elegantemente de este brete que él mismo creó, deberá "conceder" algo a Kichenette, para que este conflicto pueda llegar a buen término.
Y tal como lo vengo diciendo, es muy probable que cuando Ud. lea esta nota, todo haya cambiado, la confrontación se haya terminado, incrementado, o entremos ante una distinta, porque el gobierno argentino no sabe cómo salir, y dicho por el propio Rosendo Fraga, Kirchner siempre ha hecho del conflicto una forma de generar poder, y nunca pensó que "su pollo", Tabaré Vázquez, se le plantaría de frente, dándole pelea y diciéndole que no.
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