|
|
Amenazas de tragedia… [i]
por Marcelo Ostria Trigo (Perfil)
|
| |
|
|
Hasta hace una semana, pocos –entre los que me incluyo– creían que la guerra de amenazas desatada por el oficialismo para enfrentar el referendo autonómico de Santa Cruz desembocaría en una confrontación violenta. Sin embargo, un inquietante titular del diario “La Razón” de La Paz del 16 de abril: “Cocaleros deciden ir a Santa Cruz a frenar el referéndum”, hizo que reaparezca el temor de que el día del referendo autonómico –o inclusive antes– se produzcan dramáticos enfrentamientos.
Al día siguiente, el 17 de abril, apareció otro titular en el mismo diario: “Grupos duros de oficialismo y la oposición irán a Santa Cruz” y ayer, 18 de abril, mientras el vicepresidente dizque exhortaba “a los sectores a no movilizarse a Santa Cruz”, un dirigente de los cocaleros del Chapare afirmaba que sus huestes irán nomás a “frenar el referendo del 4 de mayo” (“La Razón”, 18.04.2008)
El 19 de abril, vuelve la amenaza, también recogida por dicho órgano de prensa: “Sindicatos irán a Santa Cruz y Evo (Morales) pide tolerancia a FFAA” corroborando así que esos “sindicatos” irán a Santa Cruz. E incluye la invocación del presidente “a los militares a no ser enemigos de los sectores (que irán a Santa Cruz), cuando éstos se aprestan a frenar el referéndum cruceño”.
Habrá que convenir, entonces, en que, si se cumplen estas amenazas, el enfrentamiento incitado por el Movimiento al Socialismo (MAS) tendría consecuencias aún más graves que los del 11 de enero de 2007 en Cochabamba, cuando hordas de “combatientes y bloqueadores cocaleros” provocaron una tragedia, la que en noviembre pasado se repitió en Sucre que con coraje defendió la democracia, aun a costa de sangre.
El precedente de la irrupción en Santa Cruz de los "ucureños" en la época dura del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) en los años cincuenta, es historia que no se repetirá, y menos en la actual Santa Cruz consciente de su fortaleza y de su papel en el desarrollo de la Nación. Sería, entonces, una insensatez que “cocaleros”, indígenas y “ponchos rojos”, procuren confrontar a multitudes de ciudadanos de una región próspera y pujante que, por cierto, defenderán la vía autónoma que escogieron para su progreso. Por ello, se pensaba que solamente podrían producirse escaramuzas muy aisladas en pocos lugares como San Julián. Ahora hay preocupación, porque puede desatarse la locura masista.
Las idas y venidas del gobierno y del MAS: que sus hordas irán o no a Santa Cruz a frenar el referendo; las dudosas exhortaciones para que no se provoque a Santa Cruz; que esas huestes combativas de “cocaleros” y “ponchos rojos” irán pacíficamente a la capital oriental (¿quién lo cree?), ya no confunden. Si el gobierno se desespera o hace un mal cálculo es capaz de desatar la tragedia.
Si. La locura puede producirse, y poner en riesgo la supervivencia de la Nación, que se ahogaría en sangre y odio imposible de superar en décadas.
Una eventual aventura “masista” en Santa Cruz haría que Tarija, Beni y Pando, y aun Chuquisaca reaccionen. Es que, “cuando veas afeitar las barbas de tu vecino, pon las tuyas en remojo". Eso sí: el gobierno, invoca a los militares para que no intervengan en contra de sus “combatientes”, lo que hace suponer que estos no reprimirán al pueblo. Entonces el oficialismo no tendrá fuerza ni para afeitar sus propias barbas, menos las de los habitantes de más de dos tercios del territorio nacional.
[i] Este artículo se escribió el 19 de abril. Pero ayer 20, se encontró una nueva muestra de intemperancia e insensatez, por un presidente extraviado que busca la pendencia sin destino: “Evo (Morales) acude a los metodistas y dice que el Cardenal traiciona”, dice el titular de “La Razón”.
|