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Año V Nro. 370 - Uruguay, 25 de diciembre del 2009   
 
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El Che: terrorista confeso
por Baldomero Vásquez Soto

 
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          La revista TIME, en su edición del 21 de diciembre de 1962, recogió la opinión de Ernesto Guevara (el Che) sobre el acuerdo donde los mandatarios Kruschev y Kennedy pusieron fin a la amenaza de guerra nuclear provocada por la instalación clandestina en Cuba de bases militares rusas, equipadas con armamento atómico. La fuente de aquella reseña sería una entrevista concedida por el comandante guerrillero a Sam Russel, corresponsal en La Habana del periódico socialista inglés London Daily Worker, publicada el 04 de diciembre de aquel año. 
  
          El inestimable valor histórico de aquella entrevista radica en que contiene las únicas declaraciones que diera el Che en los meses que duró la crisis de los misiles. La mencionada reseña de TIME se titulaba “Cuba: Castro's Warhawk”, en una clara referencia al Che como el halcón de guerra de Fidel Castro. Sin embargo, al leer su contenido no queda duda de que el calificativo de terrorista es el que mejor le cuadra. 
  
          Dibujando un retrato de sí mismo, Guevara afirmaba lo siguiente: "If the missiles had remained, We would have used them against the very heart of the United States, including New York City" (“Si los misiles hubiesen permanecido en Cuba, nosotros los habríamos usado contra el propio corazón de los Estados Unidos, incluyendo la Ciudad de Nueva York”) (1). Sólo alguien con una mentalidad terrorista podría jactarse alegremente del deseo de ejecutar una acción que habría causado la muerte de millones de seres inocentes. Acción, que por lo demás, habría significado también la desaparición de millones de inocentes cubanos, pues la respuesta nuclear instantánea de EEU contra la URSS implicaba fatalmente la destrucción de Cuba. Tanto desamor a su pueblo y a la humanidad hacen inexplicable como este hombre trasmuta en símbolo romántico de esperanza de los pueblos. 
  
          La mentira es revolucionaria: de la Acería del Che al Puerto Pesquero de Fidel 
  
          Los diferentes aspectos involucrados en la “Operación Anadyr ” (nombre dado por los rusos a la instalación de las bases en Cuba) revelarían otra cara, también perversa, del Che Guevara y de Fidel Castro, que evidencia el absoluto irrespeto de uno y otro hacia la opinión del pueblo cubano y la hipocresía de ambos como defensores de la soberanía de Cuba. 
  
          Al subordinar a Cuba a los intereses geopolíticos del imperio ruso, había que obedecer las órdenes que emanaban del imperio. Una de éstas fue que la instalación de las bases militares se haría en secreto. Siguiendo esa línea, el 27 de agosto de 1962 el Che Guevara salía a escena a engañar a la opinión pública internacional. En Moscú declaró que la URSS construiría una gran Acería en Cuba (según la agencia soviética TASS “una factoría de fundición de acero”) (2).   
  
          De la falsa Acería no se volvió a hablar más. En su lugar, el comandante Fidel Castro, para engañar al mundo y al propio pueblo cubano, inventó otra mentira: que los rusos construirían un Gran Puerto Pesquero en Cuba (3). El engaño llegó a su máximo el 23 de octubre de 1962 con la respuesta de Castro, transmitida por radio y TV, al discurso pronunciado por el Presidente Kennedy el día anterior. Ese día Castro desmentió la denuncia de Kennedy acerca de la instalación de misiles nucleares rusos en Cuba y “acusó al presidente norteamericano de mentir al acusar, a su vez, a Cuba de que dispone de armas atómicas” (4). 
  
La “Crisis de los misiles” en el Testamento del Che 
  
          Como se puede comprobar en su Carta de Despedida a Fidel (5), el Che mantendría inalterado el engaño al que siempre ha estado sometido el pueblo cubano sobre la crisis. En lugar de referirse a la “crisis de los misiles”, intencionalmente adopta la retórica rusa, la cual se refería a aquellos peligrosos acontecimientos como la “crisis del caribe”. Esta frase le permitía obtener una doble ganancia: esconder la responsabilidad de la URSS en la crisis y presentar el conflicto como un enfrentamiento heroico entre el pequeño David  (Cuba) y el gigante Goliat (EEUU). 
  
          Este terrorista confeso dejó muy mal parado al filósofo Jean Paul Sartre, quien en 1960 lo consideró “el ser humano más completo de nuestra época”. Con toda razón, Ralf Dahrendorf ha señalado al existencialista francés de haber sucumbido a la tentación totalitaria: “siempre que se dieron tales tentaciones, Sartre sucumbió a ellas” (6). 
  
1) http://www.time.com/time/magazine/article/0,9171,940139,00.html
2) http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1962/08/28/018.html
3) http://www.soberania.org/Articulos/articulo_5264.htm
4) http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1962/10/24/034.html
5) http://www.granma.cu/che/carta.html
6) Dahrendorf R. LA LIBERTAD A PRUEBA. Los Intelectuales frente a la Tentación Totalitaria. Ed Trotta. Madrid, p. 186. 

Cuba: Castro's Warhawk 
TIME. Friday, Dec. 21, 1962 
http://www.time.com/time/magazine/article/0,9171,940139,00.html
  
Fidel Castro is uncharacteristically silent these days. So is little brother Raul. But it is hard to keep them all quiet in Cuba 's talky regime. To a correspondent from the London Daily Worker, Minister of Industries Ernesto ("Che") Guevara, who was Castro's one-man braintrust back in the hills, last week gave an interview defiantly proclaiming Cuba's firm intention to go right on trying to export its revolution throughout Latin America. What is more, said Che, "if the rockets had remained, we would have used them all and directed them against the very heart of the U.S. , including New York , in our defense against aggression. But we haven't got them, so we shall fight with what we've got." 
  
Guevara's more bellicose remarks were blue-penciled out by the Worker's London editors— Moscow has decreed a softer line these days. Che, among other things, told the Worker correspondent: "We know that some people in Europe are saying that a great victory has been won. We ask whether in exchange for some slight gain we have only prolonged the agony. So far, all that has happened is that a confrontation has been avoided." Taking the Chinese "war is inevitable'' position. Che went on: "The Cuban revolution has shown that in conditions of imperialist domination such as exist in Latin America, there is no solution but armed struggle. Cuba has shown that small guerrilla groups, well led and located at key points, can act as a catalyst of the masses, bringing them into mass struggle. We say that this can be done in a large number of Latin American countries.'' 
  
For all his bluster, Guevara will find the going hard. When Castro defiantly declared himself a "Marxist-Leninist," he alienated most Latin American governments and lost much of his popular support among workers and educated idealists. Some woolly-headed university students and leftists still naively regarded him as a made-in-Cuba revolutionary simply marching in voluntary step with the Communist world. But after Khrushchev dealt directly with Kennedy on the Cuban missiles, bypassing Castro as an unimportant puppet, the Cuban dictator lost even those supporters. Latin American leftists have been bitterly disowning both Castro and Communism ever since. 

   
Carta de despedida del Che a Fidel 
  
"Año de la Agricultura" 
Habana 
http://www.granma.cu/che/carta.html
  
Fidel: 
  
Me recuerdo en esta hora de muchas cosas, de cuando te conocí en casa de María Antonia, de cuando me propusiste venir, de toda la tensión de los preparativos. 
Un día pasaron preguntando a quién se debía avisar en caso de muerte y la posibilidad real del hecho nos golpeó a todos. Después supimos que era cierto, que en una revolución se triunfa o se muere (si es verdadera). Muchos compañeros quedaron a lo largo del camino hacia la victoria.

Hoy todo tiene un tono menos dramático porque somos más maduros, pero el hecho se repite. Siento que he cumplido la parte de mi deber que me ataba a la Revolución cubana en su territorio y me despido de ti, de los compañeros, de tu pueblo que ya es mío.

Hago formal renuncia de mis cargos en la Direccón del Partido, de mi puesto de Ministro, de mi grado de Comandante, de mi condición de cubano. Nada legal me ata a Cuba, sólo lazos de otra clase que no se pueden romper como los nombramientos. 
Haciendo un recuento de mi vida pasada creo haber trabajado con suficiente honradez y dedicación para consolidar el triunfo revolucionario.

Mi única falta de alguna gravedad es no haber confiado más en ti desde los primeros momentos de la Sierra Maestra y no haber comprendido con suficiente celeridad tus cualidades de conductor y de revolucionario. 
  
He vivido días magníficos y sentí a tu lado el orgullo de pertenecer a nuestro pueblo en los días luminosos y tristes de la Crisis del Caribe. 
Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días, me enorgullezco también de haberte seguido sin vacilaciones, identificado con tu manera de pensar y de ver y apreciar los peligros y los principios. 
  
Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos. Yo puedo hacer lo que te está negado por tu responsabilidad al frente de Cuba y llegó la hora de separarnos.

Sépase que lo hago con una mezcla de alegría y dolor, aquí dejo lo más puro de mis esperanzas de constructor y lo más querido entre mis seres queridos... y dejo un pueblo que me admitió como un hijo; eso lacera una parte de mi espíritu. En los nuevos campos de batalla llevaré la fe que me inculcaste, el espíritu revolucionario de mi pueblo, la sensación de cumplir con el más sagrado de los deberes; luchar contra el imperialismo dondequiera que esté; esto reconforta y cura con creces cualquier desgarradura.

Digo una vez más que libero a Cuba de cualquier responsabilidad, salvo la que emane de su ejemplo. Que si me llega la hora definitiva bajo otros cielos, mi último pensamiento será para este pueblo y especialmente para ti. Que te doy las gracias por tus enseñanzas y tu ejemplo al que trataré de ser fiel hasta las últimas consecuencias de mis actos. Que he estado identificado siempre con la política exterior de nuestra Revolución y lo sigo estando. Que en dondequiera que me pare sentiré la responsabilidad de ser revolucionario cubano, y como tal actuaré. Que no dejo a mis hijos y mi mujer nada material y no me apena: me alegra que así sea. Que no pido nada para ellos pues el Estado les dará lo suficiente para vivir y educarse. 
Tendría muchas cosas que decirte a ti y a nuestro pueblo, pero siento que son innecesarias, las palabras no pueden expresar lo que yo quisiera, y no vale la pena emborronar cuartillas. 
  
Hasta la victoria siempre, ¡Patria o Muerte! 
Te abraza con todo fervor revolucionario,

Fuente: America's Daily

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