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Año V Nro. 370 - Uruguay, 25 de diciembre del 2009
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El sábado 19 del presente mes asistimos a la Gala Lírica con motivo del 80º aniversario del SODRE, que sirvió también para la clausura de festejos del 75º aniversario del Coro del Instituto. El programa estuvo compuesto por 17 fragmentos operísticos muy bien elegidos, donde participaron cuatros solistas: la soprano LUZ DEL ALBA RUBIO, la mezzo GRACIELALASSNER, el tenor GASTON RIVERO y el barítono FERNANDO BARABINO acompañados por la OSSODRE y el CORO DEL SODRE, bajo la dirección del Mtro. VICTOR HUGO TORO, actual Director Estable o Principal de la Orquesta. La primera parte comenzó con el Preludio de la ópera CARMEN de G.Bizet en una versión ágil y muy bien lograda. Le siguió el coro de la misma ópera La cloche a sonné, y seguidamente la famosa Habanera interpretada por GRACIELA LASSNER, quien con su sola presencia cargada con gran experiencia en esta ópera, demostró que aún sigue siendo una gran Carmen. Indudablemente quienes asistimos a esta Gala Lírica, llevábamos la expectativa de escuchar al tenor GASTON RIVERO, radicado hace muchos años en EEUU y que su presencia representaba el debut en su país. Le conocíamos en varios videos y siempre tuvimos el deseo de escucharlo en vivo y en directo. Tales expectativas no fueron en vano. Desde el mismo momento de escucharle en la primera frase que marca el aria de la ópera Werther de J.Massenet: Pourquoi me reveiller, sentimos que estábamos ante una voz de excepción. Presenta una belleza vocal extraordinario, una entonación y colocación justa. Con gran musicalidad y un gran lirismo, posee una elegancia y refinamiento vocal que le permite demostrar unos generosos y brillantes agudos hasta unos delicados pianissimi o mezza voce con sonidos ligados y loable fraseo, que hacen un placer escucharle hasta emocionar, como nos pasó, por su línea de canto y su perfil interpretativo. Sabe decir y sabe cantar. Su voz lírica le permite abordar con gran inteligencia, roles de un tenor spinto. Su currículum y su agenda hablan de por sí, de que estamos frente a un artista que dará que hablar en los próximos años en el concierto mundial. El público le premió con aplausos y bravos con gran espontaneidad. Otra gran sorpresa de la noche fue sin duda, nuestra conocida soprano LUZ DEL ALBA RUBIO en la ópera LOS CUENTOS DE HOFFMANN de J.Offenbach. Luego escuchamos el fragmento Meditacion de la ópera Thais de Massenet con la participación del violin concertino interino DANIEL LASCA, en una versión de gran brillo y musicalidad. Seguidamente LUZ DEL ALBA RUBIO en el aria de Olimpia demostró a una artista en su plenitud vocal e interpretativa que conquistó una gran ovación del público, como también a su teatralidad y gracias a sus increíbles sobreagudos. En la segunda parte escuchamos una muy ajustada versión de la Obertura de la ópera La Forza del Destino de G. Verdi. Del mismo compositor y de su ópera Rigoletto, LUZ DEL ALBA RUBIO cantó la famosa aria de Gilda: Caro Nome con una técnica de primer orden y una voz deliciosa, de brillante coloratura, que la hacen figura irreemplazable en las próximas temporadas de opera montevideana, por su trayectoria y su importantísimo curriculum. Luego disfrutamos del famoso cuarteto del Rigoletto Acto III con las participación de los cuatro solistas. De la ópera Macbeth, el coro cantó en forma excelsa, el famoso Patria opressa. El tenor Gastón Rivero exhumó un aria comprometedora como lo es Celeste Aida de la ópera Aida. Con algunos desajustes orquestales, reconozcamos que es una partitura muy difícil, Rivero cantó con su voz fresca, registro homogéneo, y una gran riqueza vocal, que nos asombró con su pianissimo en el final, tal cual está escrito y que pocos tenores lo han hecho: Jan Peerce, Richard Tucker. Innegablemente tiene un material suficiente y natural de gran valía para la hermosa carrera que está realizando con gran éxito. El Intermezzo de la ópera Manon Lescaut fue un deleite para los amantes de Puccini, a igual que el famoso coro interno de la ópera Madame Butterfly Fernando Barabino acompañado por el coro, interpreto el famoso Te Deum, final del Acto I de la ópera Tosca. Hacía años que no escuchábamos a Barabino, lo encontramos mejor que en el 2002 cuando le escuchamos el Germont. Nos hubiera gustado que hubiera cantado un aria de verdiana, a igual que los demás solistas que interpretaron fragmentos solos, ya que el paso del tiempo no demuestra deterioros, sino al contrario su voz pastosa de gran particularidad ha enriquecido. La versión del Inno al Sole de la ópera Iris de Pietro Mascagni, cerró en forma magnífica esta Gala, con un coro del SODRE que merece destacarse de principio a fin. Homogéneo, esplendido en musicalidad, en matices, por lo que podemos decir sin equivocarnos que advertimos una gran entrega profesional de todos sus integrantes guiados por el Mtro. ANTONIO DOMENIGHINI. Como dijimos en notas anteriores, la OSSODRE está pasando un momento excepcional de gran brillo de la mano del Mtro. chileno VICTOR HUGO TORO. Vayan a los Cuerpos Estables y sus directores, nuestras más sinceras felicitaciones, como a los creadores de esta GALA LIRICA. Seguimos preguntando ¿cuales son las causas de no haberse grabado para televisión este tipo de concierto, como el de la pianista Nybia Mariño y el Mtro. José Serebrier y el que hoy comentamos? Reiteramos no hay excusas. El SODRE tiene todo. Falta creatividad o ganas. © José Luis Pomi para Informe Uruguay
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