Miembro de
Proyect Sindicate apdu
       
 
separador                                          Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
              
     
Google Buscar en la

 
Año V Nro. 314 - Uruguay, 28 de noviembre del 2008   
 

Visión Marítima

historia paralela

 
Michael S.Castleton-Bridger

Nosotros y Obama. Obama y nosotros
por Michael S.Castleton-Bridger

 
separador
 
rtf Comentar Artículo
mail
mail Contactos
notas
Otros artículos de este autor
pirnt Imprimir Artículo
 
 

         Ya pasadas las elecciones en U.S.A. sólo falta la asunción de Barrack Hussein Obama como cuadragésimo cuarto presidente en una fría mañana del mes de enero boreal.

         Entre tapados, gruesos sobretodos y aliento humeante, el primer presidente de color en la historia de la gran unión del norte asumirá el cargo más complejo y de mayor responsabilidad que pueda ocupar ser humano alguno en el planeta.

         ¿Estará preparado? No lo sabemos. ¿Tendrá la experiencia necesaria? Indudablemente no. ¿Tendrá la fortaleza mental que quizás y sin quizás sea lo más se precisa para desempeñar tan sobrehumana responsabilidad? Indudablemente sí. Lo demostró con creces en su manera de llevar la interminable campaña ante rivales que al principio parecían mucho más fuertes, organizados y capacitados que el.

         ¿Cómo será su gobierno con Latinoamérica? ¿Cómo será su gobierno con respecto a nuestro Uruguay específicamente?

         Hay por lo menos tres aspectos a considerar en este tema sin, por cierto, ningún orden en particular. Primero el hecho de que Obama es Demócrata; el segundo el tema de la droga y el rol de Latinoamérica como proveedor de alcaloides al insaciable mercado norteamericano; y por último los problemas que este hombre ya tiene que enfrentar, heredados del gobierno de Bush y su mal concebida guerra contra el terrorismo.

         Es muy probable que el primer aspecto, o sea el hecho de que Obama sea Demócrata no tenga el peso de antes en las relaciones interamericanas. Esto a juicio de quien escribe será porque la victoria electoral de Obama ya no se debió tanto a la fuerza de los sindicatos o las tradicionales máquinas políticas como la de la familia Daley en Chicago. No se pueden excluir estas influencias por cierto, pero Obama parece haber recibido mucho más un mandato de un gran corte vertical de la sociedad norteamericana más que haber sido elegido por grupos específicos con intereses específicos. Los sindicatos del medio oeste siempre tendieron a la insularidad y a la defensa a ultranza, como es lógico, de la mano de obra yanqui. Esta concepción si no superada, está en franco decaimiento en los E.E.U.U., ya que la globalización de esa economía ya no tiene vuelta en los hechos. Por lo tanto. difícilmente Obama se verá presionado por los intereses de los grandes sindicatos para de alguna manera cerrar la economía de su país, cosa que sin duda afectaría las relaciones entre Hispanoamérica y el coloso yanqui.

         El tema de las drogas sigue y seguirá vigente. Es una lástima ya que realmente es un tema de vinculación entre nuestros países y los Estados Unidos pero por la más negativa de las razones. Lamentablemente no se ven grandes cambios en este sentido a menos que por algún motivo desconocido y altamente improbable a esta altura, la sociedad yanqui empezara a quebrar su fármacodependencia cosa que ni es previsible ni esperable. Por lo tanto seguramente deberemos seguir esta relación de interdependencia con Norteamérica en cuanto a la lucha contra el narcotráfico. Paralelamente el narcotráfico seguirá abasteciendo a los norteamericanos desde la margen sur del Río Bravo. Quizás esto pudiera cambiar con la invención de más y más drogas sintéticas o la muy dudosa legalización de algunos alcaloides en los Estados Unidos. No parece ser lo más posible ni es tampoco ni siquiera probable. Tendremos por desgracia entonces DEA, FBI, ATF y no sabemos cuantas organizaciones yanquis para-policiales, policiales y paramilitares más, para rato en nuestro continente.

         Por último en este brevísimo análisis de un problema tan complejo, no se pueden soslayar los enormes problemas que Obama hereda de la administración Bush. Una ocupación en Irak que ha costado miles de vidas yanquis y muchas más iraquíes, millardos de dólares y muy poco resultado concreto, salvo el no menor de que Irak no se haya convertido en otra petroteocracia hostil a Occidente. Camino que seguiría, si no por la presencia de alguna manera moderadora norteamericana, de los fanáticos musulmanes de todo tipo y color que habitan esas tierras. La guerra en Afganistán con su ingrediente de guerra contra las drogas por las enormes plantaciones de amapolas que sostienen a ese desgraciado país también llevará la atención de la nueva presidencia Obama. La cercanía de Irán y sus teócratas musulmanes también afecta esa zona del mundo. No menos importante es la creciente asertividad rusa en esos barrios que siempre han sido lugar para fechorías del gran oso del norte que parece querer despertarse de su letargo post soviético.

         No podemos olvidarnos tampoco de la llaga viva que es para el mundo todo, y es lógico suponer que para Barrack Obama el África subsahariana hoy , pero en realidad la situación en la mayor parte de ese atribulado continente. Esto seguramente llevará la atención, el dinero y las energías del primer presidente de sangre africana de la unión.

         Si a todo esto le agregamos la complicada situación interna de los E.E.U.U. en materia económica y en algunos aspectos sociales entonces Latinoamérica no podrá ser una prioridad para el nuevo gobierno yanqui.

         ¿Qué deberemos esperar entonces? Seguramente una política que en términos diplomáticos se pudiera calificar de ‘benign neglect’ que traducido querría decir una especie de olvido cariñoso. Un poco como pueda hacer algún padre cuando se ve enfrentado a decidir concentrar su atención entre un hijo problemático u otro que no da problemas.

         Seguramente veremos cantidad de asesores hispano-yanquis viajando por nuestro continente sin demasiados logros contundentes. Seguramente veremos una creciente asociación de los Estados Unidos de Norte América con los Estados Unidos de Brasil por un tema de tamaños, y, las responsabilidades inherentes a las envergaduras relativas a nivel continental de los dos países.

         Conociendo a los yanquis y su sensación permanente de culpabilidad por la desatención en que tienen las relaciones con sus parientes al sur del Río Bravo quizás sea un buen período para un país como el nuestro estable, serio y cumplidor, de aprovechar esa fama y buscar de una vez a través de algún convenio comercial tipo Tratado de Libre Comercio meternos bajo el ala, en lo que es comercio se entiende, del gigantón del norte y su insaciable mercado. Especialmente mientras esté distraído con tantas otras cosas, pero queriendo demostrar su buena voluntad hacia nuestro continente.

         Serán tiempos difíciles, tiempos de cambio en muchas ecuaciones de poder en el mundo, pero serán a su vez, tiempos de oportunidades. Como siempre, dependerá de nosotros y solamente de nosotros qué rédito le podamos sacar a estos nuevos tiempos.

         Ojalá tengamos los uruguayos un gobierno que esté a la altura de las circunstancias y de los tiempos que se avecinan.

Comentarios en este artículo

» Arriba


© Michael S.Castleton-Bridger
 
21
Informe Uruguay se halla Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
Depósito legal No. 2371 deposito Nos. 338018 ley No - 9739, dec 694/974 art. 1 inc A
20
Los artículos firmados son de exclusiva responsabilidad del autor y no reflejan, necesariamente, la opinión de Informe Uruguay
20
Los enlaces externos son válidos en el momento de su publicación, aunque muchos suelen desaparecer.
Los enlaces internos de Informe Uruguay siempre serán válidos.
21
 
Estadisticas Gratis