Miembro de
Proyect Sindicate apdu
       
 
separador                                          Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
              
     
Google Buscar en la

 
Año V Nro. 314 - Uruguay, 28 de noviembre del 2008   
 

Visión Marítima

historia paralela

 

El giro dramático de las relaciones Bolivia-Chile
por Daniela Espinoza M.

 
separador
 
mail
mail Contactos
pirnt Imprimir Artículo
 
 

          Las relaciones entre Bolivia y Chile han dado un giro dramático en los últimos años que ha permitido a ambos países pasar de una relación conflictiva a la “confianza mutua”.

          Esta palabra mítica, expresada por el presidente Evo Morales en 2006, y que hoy usan los representantes de ambos países para hacer referencia a cualquier avance o negociación, parece ser la fórmula exacta que permitirá restablecer, en un futuro no muy lejano, las relaciones diplomáticas, después de casi 30 años de ruptura.

          De hecho, en una reciente entrevista con medios de comunicación bolivianos el ministro Secretario General del Gobierno chileno aseguró que sólo “es cuestión de paciencia la apertura de las embajadas en Santiago y La Paz”.

          Cabe, sin embargo, preguntarse si además de la cercanía del restablecimiento de las relaciones diplomáticas, ¿está también próxima la tan añorada recuperación soberana de una costa boliviana en el Pacífico?

          Tanto la presidenta Michelle Bachelet como el canciller Alejandro Foxley han sido muy claros en su discurso y han repetido de una manera oficiosa y oficial que “en este momento la República de Chile no estaría preparada para ofrecerle una salida útil y soberana al océano Pacífico a Bolivia”. Esta política de Estado, sumada a las elecciones nacionales programadas para fines de 2009, hace prever tiempos diplomáticos más difíciles y posibilidades limitadas de negociación del tema marítimo.

          Algunos teóricos internacionalistas hablan de la búsqueda de una solución intermedia, quizás un enclave en algún lugar de la costa en el cual a Bolivia se le podrían ofrecer potestades y competencias especiales para dirigir sus actividades comerciales principalmente, pero sin cualidades de soberanía.

          Esto, según el ex canciller y diplomático, Armando Loayza, sería algo similar a la zona económica especial negociada durante los gobiernos de Hugo Banzer y Jorge Quiroga. Una zona económica con amplias competencias, desde donde se iba a realizar la exportación del gas licuado boliviano hacia México y Estados Unidos.

          “En el supuesto de que se lograse conseguir esto, el problema sería cómo plantearle a la población boliviana que se ha llegado a una situación muy parecida a la alcanzada en el año 2003”, dice Loayza, quien asegura que ésta parece ser la única negociación posible.
“Por el contexto, creo que sería difícil pensar que el actual Gobierno esté dispuesto a llegar a procesos de negociación como los de 1950, cuando las gestiones para otorgar a Bolivia una salida directa al mar a través de Antofagasta fracasaron por la oposición interna generada en ambos países; o de 1975 con el denominado ‘abrazo de Charaña’, cuando Augusto Pinochet y Banzer se comprometieron a buscar una solución al conflicto, que incluyó, por primera vez, la cesión de soberanía”.

Ni una molécula de gas

          Llama la atención, sin embargo, que precisamente Evo Morales, uno de los líderes políticos más radicales respecto de la posibilidad de restablecer relaciones con Chile sin antes conseguir soberanía marítima en el Pacífico, sea hoy uno de los principales artífices de “el buen relacionamiento” con el vecino país.

          El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Tito Hoz de Vila, califica ésta como una “gran paradoja” y recuerda que la sola intención de vender gas al Norte, pasando por Chile, le costó el Gobierno a Sánchez de Lozada; mientras que hoy se ha generado una “simpatía” en la opinión pública a la idea no sólo de que pase el gas por el vecino país, sino ante la posibilidad de venderle gas.

          Se sabe que incluso algunas de las preguntas incluidas en el referendo de consulta sobre el tema, llevado a cabo durante el Gobierno de Carlos Mesa, habrían sido elaboradas por el propio Evo Morales, entonces uno de los principales dirigentes de la oposición política.
Según Loayza, la posición que Morales tenía como líder político no podía mantenerse desde su jefatura como Presidente de la República. “Un político situado en la posición de un Presidente mira, por encima de todo, los objetivos centrales de su patria. Pero no deja de ser curioso que nosotros que habíamos establecido por un referendo que ni una molécula de gas pasara por Chile, pronto vamos a recibir millones de moléculas de gasolina, que además vamos a comprar a precio no subvencionado”.

          Loayza asegura que no deja de ser llamativo el “muy buen nivel de vinculación” que han alcanzado Chile y Bolivia. “Restañar una confianza recíproca no es tarea fácil”, pero, señala, es importante reconocer que no se ha logrado de la noche a la mañana sino a través de un largo proceso histórico alcanzado gracias a las gestiones de muchos gobiernos.
Además de la confianza y cordialidad ganadas por los jefes de Estado de ambos países, Loayza aplaude el “interesante” mecanismo de consulta política, a través del cual se hace el procesamiento de la mayoría de los temas que se negocia a nivel de viceministros de Relaciones.

          Hoz deVila, destaca el diálogo que mantienen los miembros de las comisiones de política exterior de los congresos de ambos países, que muestra el buen momento en las relaciones bilaterales. La “confianza mutua” está avanzando significativamente al extremo de que las Fuerzas Armadas del vecino país, una institución muy dura en el tema marítimo, le ha rendido homenaje a Eduardo Abaroa”.

          Sin embargo, añade Hoz de Vila, los parlamentarios chilenos han sido explícitos en no aceptar la revisión del Tratado, pero reconocen que Bolivia tiene que resolver de alguna forma su enclaustramiento.

          La recomposición de la agenda bilateral y su optimización en 13 puntos, entre los cuales se ha inscrito el tema marítimo, es para Loayza un logro importante, lo mismo que los avances en la discusión de otro de los temas conflictivos como es el aprovechamiento de las aguas del Silala, que según el diplomático estaría cerca de llegar a una vía de solución.

          “Muchos de los acuerdos, especialmente aquellos que se refieren a la integración caminera, incluso han tenido mayores avances en el lado chileno que en el boliviano, lo mismo que los que se refieren a acuerdos comerciales, que hoy Bolivia está perdiendo”, explica el parlamentario quien teme que, producto de esta situación, se estimule a muchas empresas bolivianas a trasladarse al vecino país para poder exportar su mercadería, en desmedro de la posibilidad de una mayor generación de ingresos para nuestro país.

Los “matices” diplomáticos

          En el marco de la política revolucionaria anunciada en 2006 por Morales, señala Loayza, el Gobierno ha llevado adelante una serie de mutaciones y cambios que han alterado la agenda natural que tenía el país, marcada principalmente por su situación de vecindad y por una buena relación hemisférica con Estados Unidos, para ensayar pasos diversos que nos han llevado a una mayor vinculación con el eje Caracas - La Habana, que está generando tensión regional con países como Perú.

          “Este nuevo relacionamiento puede implicar una disrupción de nuestra tradicional vinculación vecinal. Se ha alterado tanto la agenda que hoy, después de 50 años, se han roto las relaciones con Estados Unidos”, recuerda a tiempo de lamentar que esos “matices” diplomáticos muestran una “errática y prejuiciosa” política comercial internacional del Gobierno, cuya posición, además, rígida y “casi visceral” de no hablar de libre comercio, nos está apartando de las preferencias andinas, hecho que puede significar además de un aislamiento un debilitamiento de la capacidad exportadora de Bolivia, justo en un momento en que el comercio entre países en desarrollo puede ser una salida idónea, creativa y generadora de impulsos económicos frente a la crisis económica mundial.

          Agrega que aparentemente el Gobierno aún no ha marcado con caracteres claros y nítidos una agenda diplomática, a pesar de las dificultades que se han venido configurando.
En el plano multilateral el “portazo” que hemos recibido de la Comisión Antidrogas de las Naciones Unidas en Viena, de rechazar después de dos años y medio de gestión toda posibilidad de cambio y continuar estigmatizando la producción de la coca, es sin duda otro “duro contraste diplomático”, advierte Loayza.

» Arriba


Fuente: Pulso
 
21
Informe Uruguay se halla Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
Depósito legal No. 2371 deposito Nos. 338018 ley No - 9739, dec 694/974 art. 1 inc A
20
Los artículos firmados son de exclusiva responsabilidad del autor y no reflejan, necesariamente, la opinión de Informe Uruguay
20
Los enlaces externos son válidos en el momento de su publicación, aunque muchos suelen desaparecer.
Los enlaces internos de Informe Uruguay siempre serán válidos.
21
 
Estadisticas Gratis