Transformación en los métodos de pago en Uruguay
En Uruguay, el panorama de los métodos de pago está experimentando una notable transformación. Según el informe «Números que hablan – Edición 2025» de Fiserv, un considerable 65% de los uruguayos opta por la tarjeta de débito como su método de pago predilecto, reflejando un cambio significativo no solo a nivel tecnológico, sino también en los hábitos culturales y financieros del país.
El débito ha ganado popularidad principalmente porque permite un control más efectivo del gasto personal. De hecho, el 61% de los encuestados considera que pagar con débito facilita una mejor administración del dinero. En contraste, solo un 11% prefiere la tarjeta de crédito, que a menudo se asocia con el riesgo de endeudamiento debido a la facilidad de comprar en cuotas.
El declive del dinero en efectivo y la emergencia de lo digital
El uso del efectivo está disminuyendo progresivamente en Uruguay, con una reducción del 42% en los últimos cinco años. A pesar de esta tendencia a la baja, un 28% de los ciudadanos aún encuentra difícil abandonar completamente el efectivo, lo que indica que la transición hacia lo digital también implica un desafío cultural y emocional.
Mirando hacia el futuro, la mayoría de los uruguayos, aproximadamente el 80%, anticipa que el dinero en efectivo podría desaparecer en la próxima década, siendo reemplazado por opciones completamente digitales. Además, las tarjetas físicas podrían ser sustituidas por soluciones digitales, transformando así el celular en el centro neurálgico de las operaciones financieras. Actualmente, seis de cada diez personas utilizan sus móviles para realizar pagos, principalmente transferencias bancarias y compras en línea. Sin embargo, el uso de tecnologías como los códigos QR aún no se ha popularizado, debido principalmente al desconocimiento y la falta de incentivos claros para su adopción.
Seguridad y confianza: Principales preocupaciones
Uno de los aspectos más alarmantes revelados por el informe es el incremento en los fraudes y estafas relacionados con los medios de pago. El 35% de los usuarios reporta haber sido víctima de alguna estafa, un aumento de 15 puntos porcentuales respecto al año anterior. Las formas más comunes de fraude incluyen el robo de datos y la clonación de tarjetas, que constituyen el 74% de los incidentes. Desafortunadamente, solo un tercio de las víctimas logra recuperar su dinero, lo que ha llevado a un aumento en el control de las actividades de home banking y a una disminución de la confianza en tiendas online menos conocidas.
Desde la perspectiva de los comercios, el 69% acepta pagos con débito y algunos consideran la posibilidad de dejar de aceptar efectivo en un futuro cercano. No obstante, los comerciantes también enfrentan riesgos significativos, incluyendo la recepción de billetes falsos y sufrir estafas digitales. A pesar de estos riesgos, solo cuatro de cada diez comercios cuentan con protección antifraude, evidenciando una brecha importante entre la necesidad de seguridad y la inversión en medidas preventivas.
El informe de Fiserv no solo destaca un cambio tecnológico sino también una reconfiguración en la relación con el dinero. Los uruguayos avanzan hacia un sistema de pagos más digital con cautela, en un entorno que requiere no solo conveniencia y rapidez, sino también garantías de seguridad para consolidar la confianza en un sistema cada vez más digitalizado y susceptible al fraude.
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Javier Fernández es un economista de campo, apasionado por el análisis de las tendencias macroeconómicas en Uruguay y a nivel mundial. Descifra para usted los indicadores clave — PIB, inflación, desempleo — y explica su impacto en su vida diaria. Su enfoque pedagógico y preciso hace la economía accesible para todos.