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COMO ACERO
¡Te atreves a decir que no me entrego
por no volverme un títere en tus manos,
porque a pesar de mi estructura frágil
mi palabra te frena... y corcoveas!
Es torpe pretender que a ti me rinda,
es necio suponerme mansa y blanda.
En tantos años de vivir sufriendo
y soportando tanto... ¡me torné en acero!
¡Que no me entrego! Dí. ¿A quién quisieras
que entregue las potencias de mi alma,
la dulzura y ternura del ser mío,
la mansedumbre que a AMOR solo atañe?
¿A tu orden, a tu ancho descontento,
a tu burlarte del error humano
por ignorantes..., lentos,
ante la brillantez de tu sapiencia?
¿Acaso entiendes lo que es entregarse
sumiso al Dios Amado, aliento a aliento,
darle todas mis ganas de estar lejos
de tu idiotez... ¡y la de muchos otros!?
Hoja sobre hoja de un grueso cuaderno
podrían enumerar lo que es mi entrega
mas... ¡mejor callo! Me volvería necia
respondiendo a tu estupidez mundana.
Solo a EL, que me conoce y me derrite
como acero licuado entre SUS manos.
Solo a EL me entrego. Si tú no lo has hecho
no podrás ¡aunque quieras! vislumbrarlo.- .-
Rocio del amanecer
rosalie
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