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Gardel, Jacinto, el fútbol y el tamboril
En respuesta a la carta del Señor Jorge Alberto Sassón * Luis Tappa |
En su extensa carta usted me habla de muchas cosas, por lo que me obliga a ser extenso también. Ver Correo de Lectores
Carlos Gardel, El Mago, Carlitos, El morocho del abasto, como usted quiera llamarle, en lo que me es personal, me importa un pepino el lugar donde haya nacido ni jamás me preocupó en lo más mínimo, y lo sigo escuchando porque es cierto aquello de que cada vez canta mejor, (gracias a la tecnología)
Quienes siguen intentando averiguar el lugar donde vino al mundo, que lo hagan, no se preocupe, también tienen derecho a investigar y sacar sus propias conclusiones.
Charles es Carlos en francés, un nombre por demás vulgar y abundante, Gardel y Gardes son solo dos apellidos parecidos. La UNESCO podrá decir lo que quiera, y otros organismos también, pero nadie hasta ahora a aportado pruebas definitorias y contundentes de que haya nacido en Francia, una partida de nacimiento encontrada por como por arte de magia puede no ser suficiente y tratarse de cualquier Charles Gardes, también existen detalles que nos hablan de que se trataría de otro niño y con el que hay diferencias de edad.
En el Nº 24 de esta misma página hay un importante aporte del Investigador argentino, Dr. Juan Carlos Beiler, que le recomiendo leer junto con la otra página cuyo link le adjunto.
http://www.uruguayinforme.com/articulos/02052003gardel.htm http://www.geomundos.com/cultura/gardeloriental/carlos-gardel-y-la-verdad-sobre-esteban-capot_doc_1808.html
También, según tengo entendido, se ha negado sistemáticamente por parte del gobierno argentino realizar pruebas de ADN para compararla con la de quienes, aquí, se afirma que fueron sus padres; de cualquier manera nadie está seguro de que los restos enterrados en el cementerio de La Chacarita sean los de quien figura en la lápida. Los cuerpos de quienes murieron en el accidente quedaron irreconocibles y en aquellos tiempos no existían muchos medios como para realizar una identificación positiva.
Los muchachos del otro lado del charco saben que no nació en Bs. As., pero lo prefieren francés antes que uruguayo.
Los adelantos científicos de hoy día podrían, si se quisiera, concluir definitivamente este asunto, por lo tanto, y para mí, mientras no se realicen las pruebas mencionadas y se demuestre lo contrario, son solo opiniones basadas en supuestos y Carlos Gardel seguirá siendo Uruguayo; sin olvidar la documentación semiquemada encontrada entre los restos del avión el día del accidente, donde decía que se llamaba Carlos Gardel y había nacido en el Uruguay, y que ha partir del mismo instante de su muerte se comenzaron a jugar fuertes intereses sobre herencia y derechos.
Una solución muy salomónica y conveniente, lo de un francés-argentino.
Dejemos de lado tanta discusión y tengamos en cuenta primordialmente que su voz inmortal es patrimonio de la humanidad toda, haya nacido en Bs. As., Tacuarembó o Tanganica y -Gardel nos gusta o no nos gusta- así de simple.
Pero por sobre todas las cosas Carlitos es rioplatense, no se si me "entiende".
Persevere, quizás descubramos un día que Obdulio Jacinto Varela nació en Paris y no en un barrio popular de la ciudad de Montevideo. Y créame que los uruguayos no andamos precisando de glorias ajenas para sentiros importantes.
Si usted visitara el museo del Louvre, en París, y se detuviera frente a la "Gioconda", en ese instante de éxtasis supremo se le podría ocurrir cualquier cosa menos ponerse a pensar en el lugar donde nació Leonardo da Vinci, porque es nuestro, suyo, mío, de Francia, de Inglaterra, de los italianos y el mundo entero, ¿Qué importancia tiene el lugar donde nació? Dicho esto, obviamente salvando las diferencias, por supuesto.
No olvide que los "Grandes" tienen la potestad de perder la nacionalidad para convertirse en ciudadanos del mundo.
Cuando escucho a Gardel no estoy pensando en el lugar donde nació, sino que me deleito con su voz, cuando escucho Beethoven, Vivaldi, Tchaikovsky o a José Larralde, Cafrune, Los Chalchaleros y tantos otros, no me importa donde nacieron, solo me importa lo que hicieron y lo que me trasmiten.
El lugar de nacimiento es mera casualidad, si mis abuelos, cuando se vinieron de Italia, en vez de venir al Uruguay hubieran seguido para Argentina, hoy yo sería argentino y no uruguayo, pero difícilmente hubiera dejado de ser quien soy ni pensar como pienso.
No creo demasiado en la palabra patria, se usa para demasiadas cosas que nada tienen que ver con ella, me gusta más, terruño, o querencia, como Zorrilla de San Martín gustó en decir de los Charruas cuando hablo de su amor a la tierra donde nacieron y por la que dieron la vida.
Yo me deleito con los colores del arco iris y usted ve en blanco y negro, sin embargo, estos dos colores, son producto de la mezcla de todos los demás.
Tampoco me gusta la palabra "irreconciliable", le sorprendería a usted saber cuantos puntos en común pueden existir entre personas con distintos gustos, ideas, maneras de pensar y ver las cosas.
Tal vez, si por esas circunstancias mágicas de la vida usted y yo nos encontráramos un día sentados a la mesa de un bar, saboreando un buen café y fumando un cigarrillo, vería como esas diferencias que separan no serían tan abismales ni tan irreconciliables.
No es mi interés cruzar lanzas con usted, podría desenmascararme y averiguar que me gusta el fútbol, solo que expulsé de mi alma hasta el más mínimo vestigio de fanatismo, soy "hincha de Peñarol", a lo mejor coincidimos, ¿Quién le dice?, pero me casé con una "hincha" de Nacional, proveniente de una familia de fanáticos "bolsilludos", sin embargo, a mi hija le tira la "Rayada", sin que nadie influyera para nada porque en mi casa no se habla de fútbol.
Cuando decidí rumbear para el casamiento, a la que hoy es mi señora no le pregunté de que cuadro era hincha ni que ideas políticas tenía, solo le pregunté si quería casarse conmigo.
Y hemos disfrutado juntos de la vida, hubo una época (cuando se podía) en que íbamos a ver los clásicos, cada cual con su banderita y gritando los goles de su cuadro, pero volvíamos felices los dos, sin importar el resultado.
Estas cosas que le cuento, señor Sassón, son para que, ya que me lee, me conozca un poquito más, quienes escriben para un diario, una página en Internet o hablan en televisión, inconscientemente nos estamos metiendo en hogares ajenos, y estos sabrán disculpar y comprender nuestro atrevimiento al volcar nuestro pensamiento en medios masivos de comunicación, pero también nos equivocamos, no somos los dueños de la verdad, solo trasmitimos nuestras opiniones, con las que se podrá estar de acuerdo, o no.
Pero cometí un grave error, cuando escribí la nota lo hice para nosotros y me olvidé que esto trasciende fronteras, la ropa sucia debemos lavarla en casa, porque finalmente, para lo único que ha servido mi nota es para que gente como usted "se vista con ella" y termine denigrando a nuestro país hablando de bajeza moral y agregando otros epítetos que creemos no merecer, y aunque usted ya no lo vea así, somos un país culto por naturaleza. Además intercaló cosas que yo ni siquiera mencioné, pero de las que igualmente le doy mi modesta opinión.
No es mi intención ofenderlo señor Sassón, pero creo notar cierta aversión hacia todo lo uruguayo en sus palabras, puedo observar que más de treinta años viviendo en un país han dejado su huella y pesan, por más que diga que aún recuerda a su viejo Uruguay.
Los que nos quedamos aquí seguimos en la lucha por conseguir un país mejor, más justo y más digno.
Respecto a las felicitaciones por la nota, se lo agradezco, pero no me lo merezco, y no es falsa modestia, está a años luz de ser la mejor nota aparecida en esta página, y de genial no tiene absolutamente nada; fue solo una nota escrita de apuro y producto de la bronca de escuchar todos los días lo mismo y ver como se fanatiza hasta el ridículo algo que para mi, y digo para mí, no tiene más trascendencia que el resultado final de un partido de fútbol, y donde los excesos se pretenden justificar acudiendo a la idiosincrasia de nuestro pueblo, pero que solo es la "manija" de la prensa interesada y de los grupos económicos que curran con el fútbol metiendo a la "patria" por delante, a ellos estaba dirigida la nota, no al pueblo uruguayo, no a su gente, porque nosotros, el pueblo, somos los grandes usados en este burdo negocio.
No soy nadie escribiendo, y tal vez no supe expresar claramente hacia donde apuntaban mis palabras, si se malentendió la nota, pido disculpas por ello.
Pero no emparejemos a todos los uruguayos, y es muy cierto que existe un pequeño grupo de exaltados, solo que se trata de fanáticos, cerebros alienados por la propaganda y que creen que están haciendo "patria", no la mezclemos con fútbol y Gardel, es un cóctel peligroso.
Ahora usted vive en el primer mundo y está orgulloso de ello, lo entiendo y lo felicito, pero observe lo que pasa en todos lados, y principalmente lo que han hecho y hacen los "hooligans" ingleses, tan emblemáticos y flemáticos ellos, la madre patria y algo más del país en que usted vive; pero por sobre todas las cosas, recuerde que los desmanes producto del fanatismo en el fútbol no es patrimonio uruguayo, y para muestra alcanza un botón.
Y no se confunda, con esto no quiero justificar las cosas que suceden aquí.
http://www.terra.com/fox/articulo/html/fox5172.htm
He escrito notas que considero muy buenas, sin embargo nadie se ha dado por enterado, es más, la nota en cuestión tiene poco o ningún valor, reitero que es solo el producto de "mi bronca" contra los medios que exageran las cosas como parte del beneficio que con ello consiguen; cuando les digo a los uruguayos que despierten, solo les estoy pidiendo que no se dejen engañar con todas las mentiras con que nos "embalurdan" los negociantes del fútbol.
No olvide amigo que Uruguay sigue siendo un gran país, con sus virtudes y defectos, con sus negros y sus blancos, y aunque parezca contradictorio con lo que digo en la nota anterior, aún con su mate, con su fútbol y su tamboril, aunque sigo sosteniendo, y se lo digo a la prensa, que es poca cosa para autodefinirnos y ser la imagen que tiran de nosotros hacia el exterior, somos mucho más que eso.
Donde dice que, "le gustaría estar orgulloso", me hubiera gustado que dijera que "está orgulloso" de haber nacido en la tierra de José Gervasio Artigas.
Tampoco se deje engañar, jamás fuimos la Suiza de América, solo que nos lo dijeron y nosotros quisimos creerlo. Hubo muchos golpes de estado, otras dictaduras y muertes infames producto del fanatismo político en ese período que usted denomina como la "Suiza de América"
De todas maneras, agradezco profundamente el honor que me hace comentando la nota, aunque lamentablemente usted no la "leyó" y solo vio en ella el palo que le sirvió a sus intereses. Lo prefiero en blanco y negro señor Sassón.
Debo reconocer que no hay cosa peor para quien escribe que la indiferencia, todos quienes escribimos en esta página ponemos lo mejor de nosotros, y si nadie se da por enterado, ¡bueno!... señal que no cabalgamos.
Nosotros solo escribimos, la página la hacen ustedes, los que leen y participan, los que aportan una opinión, una crítica, o simplemente nos dicen que algo les gustó.
Y es bueno que así sea, ya que nos pueden dar fuerzas para seguir escribiendo o hacernos ver cosas que muchas veces podemos pasar por alto. En esta oportunidad he aprendido algo muy interesante.
No olvido el Mail de la señora Aída, ese sí muy positivo, y que mucho me sirvió y a quien agradezco profundamente, más aun por su carta directa a mi casilla de correos.
Quiero dejar bien en claro que no voy a usar las páginas de Informe Uruguay para polemizar con nadie en el futuro, esto fue una excepción, y para mí, aquí terminó el asunto.
Reconozco que tengo una forma algo temperamental de escribir, pero más que con los dedos sobre el teclado de una computadora escribo con el corazón, tal cual lo definió quien se firma "Jazmín" y refiriéndose a todos los columnistas de esta página, que como usted verá, hay para todos los gustos, así también se hace democracia.
Tal vez con mi pobre prosa no sepa decir todo lo que quiero expresar, tendría que ser un Eduardo Galeano para ello, pero solo soy Luis Tappa, orgulloso de ser Oriental y haber nacido en este pedacito de tierra con forma de corazón... ¡Ah! Y de ser hincha de Peñarol y Maragato
Gracias
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