|
||||||||||||||||||||||||||||||
|
Año V Nro. 344 - Uruguay, 25 de junio del 2009
|
|
En las últimas horas del 28 de junio, cuando se conozcan los resultados de las elecciones internas, en las diferentes tiendas políticas, se correrá el telón con aquella vieja frase reconciliadora: ‘’ Ni vencidos, ni vencedores’’ Quedando claro el primer hombre de cada uno de los Partidos, con vistas a representar a su colectividad política en las elecciones presidenciales del último domingo de octubre. Los votos ratificarán con firmeza la aspiración de los votantes y los uruguayos vamos a definir nuestra posición detrás de los hombres que mejor nos representen. Será una noche de alegría, de inmensa alegría por sobre todo, porque seguimos siendo como País, una colectividad democrática, que auto determina por el voto soberano a los aspirantes a la Presidencia de la República. Una noche de alegría porque cada uno libremente ha expresado su decisión y nada fue impuesto por poderes excluyentes. Quienes así lo entiendan, vivirán la fiesta, que será el simple reconocimiento a nuestra rica Historia como Nación Libre e Independiente. Que transito un siglo de disputas para formalizarnos con una fuerte identidad democrática. Más otro siglo de rica vida cívica. Simplemente dos siglos de vida nos permiten hoy presenciar con absoluta libertad, la que se hace necesario robustecer cada día cuando se ponen en juego nuestros valores. El 28 de junio, no sólo elegimos a nuestros candidatos a presidente, le decimos al poder, a los demás poderes del mundo, que los uruguayos por nuestra pequeñez territorial, tenemos muy en claro el sistema de vida que nos queremos dar. Sé que en mi Partido, el Presidente del Directorio, Profesor Carlos Julio Pereyra, junto a los Líderes en competencia, establecerán la fórmula Presidencial y esa será la mejor fórmula para gobernar a partir del primero de marzo del 2010. Se ha terminado la disputa interna y todos seremos una fila. Una columna con la responsabilidad, de hacer todo en defensa de la constitución nacional. Seguramente un alto porcentaje, algo menos de la mitad, sentirá que le confiscaron el nombre, sentirá que su hombre, su Líder, no será quien tenga las responsabilidades futuras. Pero ninguno de ellos, ninguno de ustedes, sentirán sin lugar a dudas, la gran decepción que sentimos lo que votamos por primera vez en el 1971. Con la gran diferencia, que hoy ustedes deberán reconocer, que quien mejor representa a toda la colectividad nacionalista, es quien obtenga la mayoría. Es uno de los tantos y fundamentales, pero es el primer deber democrático como Blanco, como Nacionalista, que además por el pedido expreso de quien fue la figura más destacada y de prestigio nacional e internacional de los últimos cincuenta años; por el pedido expreso de Wilson, estrecharemos filas en apoyo a la fórmula, sin división, sin condicionamiento ni pelea. Quienes en su silencio, quienes en su bronca o decepción, sientan que perdieron, seguramente jamás sentirán la amargura o la decepción, la tristeza y la bronca, que sentimos en 1971, cuando un Proyecto País, se perdió para siempre. Es demasiada la sabiduría acuñada por cualquiera de los dos candidatos nacionalistas, como para dejar por el camino la responsabilidad de un trayecto muy bien definido. Está vivo el pensamiento, la idea y el camino, como para bajar los brazos ante el menos grave de los traspiés. El 28 de junio no está en juego el futuro, están en juego los hombres del Partido, los nombres a los que nos vamos a encolumnar, pero sabemos con certeza que jamás ninguno de los dos, serán la opción menos mala, serán la decisión más sabia la decisión de la mayoría. Quienes sientan la desazón o no tengan la virtud de la autocrítica, no cometieron el peor de los pecados ni el más aberrante error. Es simplemente la oportunidad de aprender que las banderas se izan y por ellas se luchan día a día, hora a hora. Se milita en la adversidad, se trabaja en todos los frentes y se dialoga buscando el apoyo. Se le quitan horas al sueño a la comodidad o el buen pasar, para ser un comprometido activista en ‘’Defensa de la propia República’’. No habrá el 28 de junio, ni vencidos ni vencedores en el Partido Nacional. Habrá sí que cederles el brazo a las mayorías, pero ese brazo deberá estar el 29 trabajando por el Partido y la fórmula del Partido. Reacomodándonos en la trinchera sin sentir que zumban balas, pero sintiendo que si dejamos los brazos caídos, los lamentos y tus lamentos, serán los mismos que hoy sentimos los que perdimos las elecciones de 1971. Con lágrimas en los ojos, con los dientes apretados, ese será el momento de ponernos al servicio, porque sabemos que nunca es momento para cerrar el puño y menos entre quienes tenemos el único proyecto, que hoy muchos lamentamos cuando se nos fue la vida. Demasiada ‘’energía’’ tiene el Partido Nacional, como para sentarnos a pensar en utopías. No somos los que importamos ideas o sistemas, ‘’somos idea’’ y ésta, nuestros hombres la van a desarrollar. En el más débil de los sistemas, que es el ‘’democrático y pluralista’’. El más débil porque los inescrupulosos tratan de adaptarlos a ideologías caducas, y pluralista porque no somos quién para excluirlos. Ese será el día que tendremos dos candidatos a Presidente en disputa, ese será el momento de asumir nuestra responsabilidad democrática y esforzarnos por cambiar el rumbo. No será el día del ‘’cambio’’ será sí el día en que deberemos entender que nuestro futuro dependerá de nuestro esfuerzo. Será el día de llevar casa por casa dos modelos, bien diferenciados, de motivar a los deprimidos que solo el esfuerzo producirá el cambio a futuro. Será el día de comenzar nuestra lucha decididamente, para ofrecerle a cada ciudadano nuestra visión como partido y con las respuestas que cada sector exige. Dejando que los avivados de siempre queden por el camino y puedan con sabiduría de oposición engendrar un proyecto mejor que el del Partido Nacional en el futuro cercano. Ellos fomentaron contradictorias formas de vidas desde el Gobierno, son ellos los responsables del libertinaje, la inseguridad, la falta de visión. Nuestra lucha como soldados pacíficos comenzará el mismo día y serán los hombres del Partido Nacional, quienes deberán con nuestro esfuerzo revertir el desgano, la falta de objetivos y las carencias. La lucha por la Victoria recién comienza. © Pedro A. Lemos para Informe Uruguay
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||