|
||||||||||||||||||||||||||||||
|
No preguntes lo que tu país te puede dar, sino lo que tú puedes darle a él.
|
Año V Nro. 392 - Uruguay, 28 de mayo del 2010 |
|
Porque el día de ayer, 25 de mayo, en el bicentenario de la proclamación de la independencia del vecino país del Reino de España, me sentí orgullosa de la parte de mi sangre argentina que me viene acompañando desde que nací, y la cual confieso últimamente quería negar. Aceptar que mi hijo es más descendiente de argentinos que yo, pues mi suegra era argentina y que no me moleste. Ya no únicamente, el pasar de que tantos amigos que quiero y mucho, son argentinos, para reconocer en cambio que parte del motivo que hace que los quiera tanto, es justamente porque representan lo mejor de ese hermoso país. Ver con cuanto amor, arte, con cuanta técnica prepararon y disfrutaron ese hermoso festejo, me hizo sentir orgullosa, pude aceptar el recordar cuanto mi padre amaba a ese país, el de su padre, el de mi abuelo. Pude olvidarme de La Haya, y de los piqueteros, pude olvidarme de puentes cortados, de salidas de tono de algunos dirigentes, pude concentrarme en lo que realmente es la República Argentina, su pueblo, su gente. Todos juntos felices, unidos por el amor de su patria, borraron por un instante de mis retinas, a aquellos anormales que alguna vez fueron a la Plaza de Mayo, a vivar al alcohólico Galtieri, porque había invadido las Malvinas. Y yo en mis recién cumplidos 26 años no podía entender, era conciente que si un hijo mío se encontrase en peligro de tener que ir a la guerra, con mis propias manos le partía una pierna, pero nunca jamás vivaría a un dirigente de un país, capaz de llevar a los suyos a la guerra. Se fueron de mis retinas tanto programa basura que nos llega hoy en día, porque los empresarios televisivos uruguayos, ahorran dinero a expensas de nuestra cultura, envenenando a nuestra juventud con tanto programa chatarra, que para la absorción del cerebro es peor que comer una hamburguesa chorreando aceite usado hasta el infinito. Pero a pesar que eso es lo que ellos mismos consumen a diario, ayer, mostraron lo mejor de si mismos, todos se olvidaron si eran de Boca o de River, si eran justicialistas o radicales, o de diferentes facciones del justicialismo. Si eran porteños o cabecitas negras. Si eran encumbrados o del “rioba”. Simplemente salieron a la calle, codo a codo, como decía Benedetti, y fueron mucho más que dos. Es posible que sus máximos dirigentes, no hayan estado a tono con los acontecimientos, sin embargo espero hayan podido aprender la lección que los ciudadanos de a pié, les ofrecieron. Pero dirigentes aparte, dio gusto ver al pueblo argentino, saboreando al máximo de su argentinidad, de su fiesta, pues era sin dudarlo una fiesta del pueblo, ese pueblo que ha regalado al mundo gente maravillosa como Favaloro, Borges, Alberdi, Piazzola , Fangio y tantos otros seres maravillosos, pudo próximos, siendo uno solo, sin piquetes ni destrozos, disfrutar su fiesta. Sintiéndose hermanados en el amor a su patria. Las colectividades de los distintos países que a pesar de los pesares, encontraron allí su hogar, desfilaron también diciendo presentes en la fiesta, agradeciendo a la gente, el haber podido encontrar allí su hogar. Hasta aquellos que propician el orgullo gay, sin embargo, como me contaba hoy un querido amigo, ni un silbido, ni una salida de tono. Alegría y respeto fue lo que mostraron, emoción ante los diferentes cuadros que iban mostrando las diferentes etapas de la historia, incluso pasando por la cruenta dictadura, el coraje de las madres de plaza de mayo, la vuelta a la democracia y la terrible crisis del 2001. Así lo vi, yo por televisión, el pequeño rato que pude sentarme en un descanso del trabajo, pero creo que copiando las palabras que un amigo argentino que allí presenció, viviéndolo desde el lugar del homenajeado, en su propia fiesta, es como mejor se describe lo ocurrido. Perdón amigo por copiar tus palabras, pero reflejan tan claro lo sucedido, que no tengo más remedio que pedírtelas prestadas:
Que así, sea amigo mío, por ello por la emoción que me contagian tus palabras: ¡Al gran pueblo argentino, Salud!
Compartir este artículo en Facebook © Helena Arce para Informe Uruguay
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||