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Maldonado
¿Por qué el Partido Nacional perdió el Gobierno Municipal en el 2005?
por Daniel Eskibel
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La tesis de Enrique Antía es simple: la Intendencia trabajó muy bien pero tuvo una muy mala comunicación.
Mi tesis es diferente: la Intendencia trabajó muy bien pero tuvo una muy mala conducción.
Los errores de Antía
Cada vez que un medio de comunicación le pregunta al Senador Antía qué errores se cometieron en su gobierno municipal, la respuesta siempre es invariablemente la misma: "falló la comunicación, no comunicamos bien, la gente no sabía todo lo bueno que estábamos haciendo" y otras frases por el estilo.
A modo de ejemplo (y de gota que desborda el vaso), reproduzco textualmente el fragmento aparentemente "autocrítico" de una entrevista que le hiciera el diario El País el pasado sábado 7 de febrero (en la página 13 del suplemento Qué Pasa):
Qué Pasa: "¿Qué errores de su gobierno no volvería a repetir?"
Antía: "Creo que hicimos una muy mala comunicación de los trabajos realizados y que seguramente tendríamos que haber tenido una oportunidad de encuentro mayor con los partidos de la oposición. Pero le confieso que casi todos los indicadores de nuestra gestión, no lo tome como pedantería, fueron evaluados por encima del 80 %."
Del razonamiento del ex gobernante es fácil deducir que si la comunicación municipal no hubiera sido "muy mala" sino por lo menos aceptable, entonces todo lo realizado habría sido evaluado favorablemente por bastante más que ese 80 % que afirma. Debo decir que ésto sería un verdadero record mundial para cualquier gobierno de cualquier parte de la tierra (¡aprobación en casi todas las áreas del 90 o el 100 %!). Que nadie lo tome como pedantería, claro. Pero si fuera así Antía ya estaría en el Guiness.
Los trabajos realizados
Comparto la visión del entrevistado en cuanto a que en el período anterior la Intendencia funcionaba bien y muy bien en muchas áreas.
En una columna del año pasado ya escribí que los funcionarios de carrera son capaces de hacer trabajar como un relojito diversos sectores municipales. Súmese a eso la memoria institucional, la experiencia acumulada de gestión de la propia organización como tal. Y agréguese el trabajo de muchos mandos medios y de varios cargos de confianza que llegaron a la administración con capacidad y ganas de hacer las cosas bien.
Salvo que alguien cometa el disparate de romper todas las estructuras anteriores (error que cometió De los Santos y que no cometió Antía), entonces el resultado será casi siempre un buen funcionamiento.
Esto vale para el pasado Intendente, para el actual y para el futuro.
Y algo más. Si Domingo Burgueño fue un gran Intendente, como todos reconocemos, seguramente dejó armada una estructura que siguió produciendo hasta por la inercia propia de las organizaciones.
Entonces sí, es cierto que la Intendencia trabajó mucho y también es cierto que en diversas áreas lo hizo a satisfacción de la población.
La comunicación de la Comuna
Enrique Antía dice y reitera que la comunicación de su gobierno fue muy mala. Yo quiero reivindicar esa comunicación atacada por el senador.
En primer lugar destaco la tarea de los funcionarios de la Secretaría de Comunicaciones. En lo personal me retiré de mi responsabilidad satisfecho de su trabajo. Sé que dieron lo mejor de sí en pro de la comunicación institucional. Sé que durante 5 años aportaron su esfuerzo y su inteligencia. Y cumplieron con la institución. Reitero: con la institución. Como corresponde. Porque debo decir aunque parezca elemental que, tal como en aquel tiempo le dije alguna vez a una persona muy cercana a Antía, la Intendencia es una oficina pública y no un comité político.
En segundo lugar destaco la labor de los profesionales que ingresaron en cargos de confianza y que estuvieron directamente ligados a la comunicación: el Dr. Gustavo Barceló, el publicista Fernando Espinosa Imperio y el vocero municipal Dr. Alvaro Villegas (quien como es notorio fue también Pro Secretario y Secretario General). Los 3 tuvieron tareas brillantes que no han sido suficientemente reconocidas.
Y en tercer lugar destaco el aporte de otros técnicos contratados en distintos momentos: estudios de opinión pública realizados por Cifra bajo la dirección del Dr. Luis Eduardo González, trabajos publicitarios de Ernesto Easton, grabaciones de audio de Baby, filmaciones y ediciones de Atilio Disiot y Jorge Pérez, y muchos otros.
Es mucha gente que trabajó en la comunicación del gobierno de Antía, gente que hizo las cosas muy bien y que brindó todo su esfuerzo y su saber. Gente que sufrió en las difíciles, también.
En lo personal y en lo profesional, para mí es un orgullo haber trabajado con todo ese gran conjunto de personas que hicieron posible la comunicación municipal.
Indicadores de opinión pública
Los resultados de la comunicación no se miden a ojo ni se calculan más o menos de acuerdo a los intereses políticos del momento ni se evalúan en función de los gustos y caprichos de algunas personas.
Hay formas más serias de actuar. Más profesionales. Menos amateurs. Por ejemplo las mediciones de opinión pública hechas por empresas responsables y reconocidas.
Veamos los resultados que brindaba Cifra:
Enero 2000: el 49 % aprueba la gestión de la Intendencia y el 17 % la desaprueba
Abril 2001: el 39 % aprueba la gestión de la Intendencia y el 32 % la desaprueba
Noviembre 2002: el 25 % aprueba y el 52 % desaprueba
Marzo 2005: el 59 % aprueba y el 13 % desaprueba
Por supuesto que no estoy redondeando ni payando ni citando de memoria ni apelando a apuntes personales ni tirando números más o menos. Tengo copias de los informes de Cifra donde aparecen estos números, y dichas copias están a disposición de quien tenga dudas al respecto.
¿Cómo se explica con una mínima honestidad intelectual la evolución de estos números si la comunicación fue tan mala?
Operación memoria
Una observación serena de los datos y una mínima operación memoria nos permiten extraer algunos puntos interesantes:
Los últimos meses del gobierno de Tortorella tuvieron mejor aprobación pública que los primeros meses del gobierno de Antía. Es un hecho que rompe los ojos.
¿Esto fue así por "culpa" de la comunicación? No.
Debo recordar que Jorge Méndez, entonces Secretario de Comunicaciones de Antía, había sido pieza clave de la comunicación del gobierno anterior. De ese gobierno que culminaba con la opinión pública a favor en términos de 49 a 17. Y también había sido pieza clave de la comunicación con la que Antía pudo ganar la Intendencia.
¿Entonces? El detalle salta a la vista en el índice de desaprobación, que pasa del 17 al 32 %. O sea que los primeros meses del gobierno de Antía casi que duplicaron el rechazo de la opinión pública hacia la gestión. Una desprobación de casi 1 de cada 3 personas apenas a 9 meses de iniciado el gobierno es un dato fuerte. Y ese rechazo fue acompañado por un descenso también fuerte de la aprobación.
¿No será que en aquel momento se tomaron algunas decisiones equivocadas en materia de gobierno? ¿No será que además algún actor político se equivocó una y otra vez tanto en el tono como en el contenido de sus declaraciones públicas? Son posibles líneas a desarrollar, porque me consta que no fue la comunicación institucional la responsable de la caída de imagen en aquel comienzo de gestión.
Luego, en el 2002, la caída continúa. ¿Mala comunicación? Tampoco.
Debo recordar la crisis del 2002 y la situación económica, social y emocional de los uruguayos. Y señalo que otra vez es el rechazo que crece, ahora del 32 al 52 %. No es que la gente no percibiera todos los trabajos realizados. Si esa hubiera sido la causa, el resultado sería de menor aprobación pero no de explosivo rechazo. ¿Más de la mitad de la población desaprueba la gestión porque no sabe lo que se está haciendo o porque sabe y no lo comparte? ¿O porque nuevamente hay algunas decisiones equivocadas en algunas áreas? ¡Más de la mitad de la población!
Antes de continuar aclaro que me hago cargo de los errores. De los comunicacionales que también se cometieron, por supuesto, pero también de los otros, de las decisiones erróneas que fueron el verdadero contrapeso de la gestión. Integré aquel gabinete y no eludo la responsabilidad.
Bien: el final de la historia se comenta solo. La aprobación de la gestión salta del 25 al 59 % mientras la desaprobación cae en picada del 52 al 13 %. Si alguien dice que en ese período la comunicación de la Intendencia fue muy mala, pues no tiene la menor idea de lo que está hablando. A los datos me remito.
¿Qué mejor plataforma para la reelección de un Intendente que una gestión aprobada por el 59 % y desaprobada solo por el 13 %?
En la construcción de esa plataforma fue importante la buena comunicación institucional y fundamentalmente la mejora en la toma de decisiones y en distintas áreas de la gestión, mejora en la cual cumplió un papel fundamental la incorporación del Dr. Alvaro Villegas (uno de los mejores cuadros de gobierno de los que dispone el Partido Nacional en Maldonado).
Una mala conducción
Vuelvo al principio. Así como Enrique Antía dice que en su gobierno tuvimos una muy mala comunicación, yo sostengo que lo que en realidad tuvimos fue una muy mala conducción. Y esa muy mala conducción provocó una cadena de graves errores que nos llevaron de cabeza a la derrota.
El senador no hace mayores precisiones con respecto a su concepto de mala comunicación. Simplemente deja flotando un montón de dudas e insinuaciones. Por mi parte, y por hoy, tampoco voy a hacer mayores precisiones.
Sí digo, eso sí, que estoy preparado para hacer mayores precisiones. Y quienes me conocen saben que no salgo a la descubierta si no tengo una posición muy sólida y muy documentada. Lo que yo llamo "las carpetas grises" o "los archivos de Bob Haldeman", pero esa es otra historia que bien podría ser tema de otra columna. O de todo un libro, por cierto.
Salvo que el senador Antía no haya querido decir lo que parece que dijo. En cuyo caso supongo se disculpará por su mala comunicación.
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