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Chantaje NO
por Pedro A. Lemos
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‘’La vanidad es yuyo malo, que envenena toda huerta’’
Y envenenada está desde hace más de tres años con los cortes en Fray Bentos Puerto Unzué. Un absoluto y denigrante acto de soberbia del soberano Kirchner y al que lo sigue su señora, de complacencia hacia piqueteros corruptos alimentados por el propio ex Presidente, la Presidenta actual y el Gobernador Busti. Sumándole la Cancillería argentina, que sin ninguna ética avaló y solventó a los mismos.
El Presidente uruguayo estuvo en el filo de caer en la tentación de ceder posiciones y arrodillarse al ex Presidente, lo salvó la posición unánime de la opinión pública del Uruguay. Lo salvó además el respaldo unánime de la clase política uruguaya.
Hoy esa misma opinión pública no le permitiría levantar el veto a la candidatura del inefable Kirchner a la UNASUR como Presidente. Significaría además una muy buena herramienta para la oposición y algunos de los propios en la interna.
Si lo hace sería más corrupto que el propio matrimonio de gobierno en argentina, quedaría muy claro que la presión por levantar los cortes de los puentes viaja en ese sentido, sería un simple chantaje, ‘’levanto los cortes y tu levantas el veto’’
Sería una factura de bajo precio, porque el daño realizado a Uruguay desde el Gobierno Argentino, con los cortes por tres años, no se solucionan de un día para otro.
El daño inferido a la población de Fray Bentos en general, a quienes tenían actividades comerciales en particular, tampoco se solucionan de un día para otro.
Sin ánimo de revancha, sin pasarle la cuenta de las pérdidas, el Gobierno de Tabaré no puede ceder, porque si así lo hiciera, dejaría otros problemas graves con las venas abiertas y sin solución.
Si las posiciones que hoy se conocen procedentes de argentina y con relación a levantar los cortes, son una manipulación para lograr la candidatura a UNASUR, los argentinos deben saber que hay otras deudas tan o mucho más grave que los cortes de puentes.
De la misma manera que Fray Bentos, hoy el Puerto de Nueva Palmira por falta de dragado del Canal Martín García, se viene asfixiando. Es responsabilidad de Argentina el dragado del canal y éste no se realiza desde 1993 en el gobierno de Lacalle y Menen.
La actual situación del canal no le permite al Puerto de Nueva Palmira sacar producciones cerealeras, oleaginosas y tantas otras, con el calado habitual.
Mientras las dos situaciones no hayan sido solucionadas, argentina es un vecino incumplidor, por ello la pasada de mano por el hombro, el abrazo o el beso, deberán esperar mucho tiempo.
Seguramente lo tiene claro, la Cancillería uruguaya y el propio Presidente, pero si así no lo fuera, la opinión pública lo tiene clarísimo.
Máxime en un año que aparecerán sobre la mesa las buenas y malas decisiones del Gobierno. Con una puja interna donde se van a marcar las diferencias, que son muy notorias con respecto a los perfiles de los postulantes.
Aún si éstos dos graves e inéditos problemas se solucionaran, los puentes no fueran más cortados y el Canal Martín García dragado, el Gobierno uruguayo y por respecto a nuestra propia pequeñez territorial, jamás podría ceder al chantaje que se propicia de la vecina orilla.
Una de las razones fundamentales es la propia trayectoria de nuestra cancillería, a través de la historia. La dejaría muy mal parada y a contramano, para una estrategia futura, del nuevo Gobierno que se instalará en 13 meses.
Si el Presidente Vázquez, apoyado por una inmensa mayoría no se arrodilló, si se pudieron soportar y resistir las inmensas pérdidas que el corte de puentes originó, no se debe descuidar que otro corte se está produciendo y que no solo genera más pérdidas al Uruguay, sino que corta la comunicación fluvial desde el norte. Que volvemos al 1800 y la lucha por los puertos, que queda aislado el Mato Grosos brasileño, Paraguay y parte de Bolivia. Que perdemos soberanía en comercio y volvemos a ser una provincia dependiente de los porteños en el Litoral, con una cabecera de salida al mar.
Lo peor aún, que bien le podemos sumar a las dos calamidades que hasta estos días Uruguay ha soportado hidalgo, es sumergir al Gobierno de la izquierda en la hipocresía Kichernista, prestarse a su manejo repudiable y ser alcahuetes de uno de los gobiernos más corruptos de la historia democrática argentina. Comparándose a déspotas del pasado, con una nueva modalidad, ha logrado a fuerza de caja, someter a cada uno de los Gobernadores y opositores, pero que hoy va tocando su fin y debemos respetar la decisión del pueblo argentino, que se merece mejor calidad de gobernantes. Todos aquellos Gobernadores que se subieron en el estrado de Gualeguaychú, para apoyar la causa de los maleantes de los cortes, en un acto repudiable. Todos aquellos que estuvieron faltos absolutamente de principios y para recibir las dádivas de Presidencia. Jamás podrán sumergirnos en la hipocresía demagógica de un manipulador a diestra y siniestra.
Por más que muchos se han ido retirando diplomáticamente del impostor, casi con la cara cubierta, al mejor estilo ‘’Pepe’’, dicen una cosa y la otra, y también todo lo contrario.
Uruguay debe cimentarse todos los días, basados en la clarísima letra de nuestro respeto, nuestras obligaciones, sin ceder un ápice a la prepotencia, sea ésta la que fuere. Siempre abiertos a las negociaciones, con un punto muy claro de partida, el espíritu y la letra de los acuerdos internacionales firmados.
Nunca dejaremos de ser hermanos, jamás vecinos, mucho menos amigos, nos unen características comunes, tenemos intereses afines, pero por sobre todas las cosas debemos hacer respetar nuestra propia integridad como Nación. Si cedemos a la vanidad de los kirchner muy mal le irá al País y a la propia izquierda en el gobierno.
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