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Y llegó el momento
por Luis Tappa
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Y llegó el momento, ya estamos viviendo la era de Obama, este hombre de tez oscura ha llegado para cumplir con el mandato popular y convertirse en el nuevo ocupante de la Casa Blanca.
El sistema le ha prestado, por un tiempito, el sillón presidencial, él será la cara visible del poder Made in Usa, él será quien se llevará los aplausos, o será el que recibirá las bofetadas por los aciertos o desaciertos en que el verdadero poder incurra.
Este hombre será el rostro de los Estados Unidos de Norteamérica en los próximos 4 u 8 años.
Será obediente, como muchos de sus antecesores, ya que a aquellos que no lo fueron les costó la vida, y él sabe muy bien cómo manejarse, es joven e inteligente; sin embargo hoy, el periodismo internacional y sesudos analistas políticos andan atando cabos y largando sargentos tratando de adivinar de qué forma va a encarar su política, o diciendo que va a hacer esto o aquello y también creyendo ver intenciones, como si estuviera en sus manos las grandes decisiones.
Ha despertado, como jamás antes lo había hecho ningún otro presidente americano, y de forma increíble, la esperanza, la ilusión y el fervor de muchísima gente.
Dentro de lo que le permitan hacer pienso que Barack H. Obama puede ser un buen presidente, ¡Eso sí!… siempre y cuando no le hagan desenvainar el sable, como a sus antecesores. Obama está lleno de buenas intenciones, otra cosa será que cumpla, o lo dejen cumplir.
No me convenció mucho su discurso, demasiadas reminiscencias guerreras y alguna velada amenaza… “No nos disculparemos por nuestro estilo de vida, ni vacilaremos en su defensa, y a quienes tratan de hacer avanzar sus objetivos provocando el terror y matando a inocentes, les decimos que nuestro espíritu es más fuerte y no puede ser doblegado, que sobreviviremos a ellos y los derrotaremos”…Demasiado hablar de Dios y la sensación de que verdaderamente se creen los representantes de este en la tierra… “Esta es la fuente de nuestra confianza: saber que Dios nos llama a dar forma a un destino incierto”
Una cosa es segura, no habrá cambio alguno en la política exterior del imperio, eso ni se discute, ellos seguirán en policías y salvadores del mundo… “Quienes se mantienen en el poder a través de la corrupción, la mentira y silenciando a la disidencia, sepan que están en el lado equivocado de la historia, pero que les extenderemos la mano si están dispuestos a aliviar el cerco”; “…y que estamos dispuestos a ejercer nuestro liderazgo una vez más” Fuente:http://www.google.com/hostednews/afp/article/ALeqM5hikmEHcIR3PkIxF8OpT5510q9xAw
La llegada de Obama ha obrado el milagro de hacer que nos liberemos de una vez por todas de ver a diario la cara de Mr. Bush, o escuchar sus divagues, pero también espero que tengamos la suerte de no volver a ver ni saber nunca más de la muy desagradable Doña Condoleezza… ¡Con eso me daría por satisfecho!
En nuestro país también se opina, mucha gente cree ver un futuro promisorio en las manos de este hombre, y que nos alcanzará a nosotros también, craso error. Me da la impresión de que en general se apuesta por un época sin guerras, algo que yo dudo mucho, ojalá que me equivoque.
Los canales de TV han salido a la calle en busca de la opinión de distraídos transeúntes que, a la hora de hablar no saben ni que decir, ¡Claro!… Se me ocurre pensar que se selecciona las respuestas. También opinaron nuestros ex presidentes; lo de Sanguinetti fue más potable que lo que dijo Lacalle, este último con lo mismo de siempre… pidiendo, y esto es el fiel reflejo de lo que pensamos y sentimos… todo lo esperamos de afuera, como si fuéramos unos perfectos inútiles.
¡Por favor Mr. Obama, acuérdese de nosotros y tírenos con alguna migaja!
Fósiles políticos prendidos de arcaicas ideas, en el caso de Lacalle pidiendo que se reúnan… ¡Ya! los presidentes de Suramérica y salgan corriendo a Washington para rendir tributo, besar manos y pedir dádivas.
De cualquier forma ellos nos dan un ejemplo de democracia política, ¡La que ellos usan, por supuesto, no la que exportan!
Todos quienes fueron presidentes algún día, luego de cumplir su mandato se fueron y desaparecieron de la escena política. En casa son siempre los mismos, que vuelven… ¡Una y otra vez!... por los siglos de los siglos.
La política en manos de unos pocos apellidos, que son los mismos que ponen el grito en el cielo cuando se habla de reelección. En lo que me es personal prefiero esto a que dejen pasar un período y se presenten nuevamente… ¡Interminablemente!
Ojalá tuviéramos reelección, pero que culminado el período desaparezcan definitivamente de nuestras vidas y de la política para dar paso a las nuevas generaciones, a caras nuevas, a gente con mentes e ideas frescas.
Alguien dijo que los cementerios están llenos de gente imprescindible.
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