Desafíos y Cambios en el Astillero Francisco Cardama S. A.
El astillero español Francisco Cardama S. A., conocido por su larga trayectoria en la construcción naval, se encuentra en medio de una crisis económica y societaria que ha afectado significativamente su operación. Esta situación ha llevado al gobierno a iniciar los trámites para rescindir un contrato valorado en aproximadamente 82 millones de euros, destinado a la construcción de dos patrullas oceánicas tipo OPV para la Armada Nacional. La decisión se tomó tras detectar irregularidades en las garantías ofrecidas por el astillero, lo cual ha desencadenado la preparación de acciones judiciales civiles y penales por presunto fraude o estafa.
La compañía ha enfrentado serios problemas de liquidez que han comprometido su capacidad de cumplir con los plazos establecidos en sus contratos más importantes. Según su último informe financiero del año 2024, Cardama admitió tener «tensiones de liquidez» que también estaban relacionadas con retrasos en los pagos de varios contratos internacionales, incluyendo uno con el gobierno de Senegal, y costos adicionales derivados de la finalización de un buque de inspección pesquera adquirido en subasta pública. Esta situación resultó en un deterioro del crédito por aproximadamente 4,1 millones de euros.
A pesar de un aumento del 31% en su facturación durante el último ejercicio, alcanzando los 13,3 millones de euros, el beneficio neto de Cardama sufrió una caída drástica, más de un 69%, pasando de 324.723 euros en 2023 a solo 99.823 euros en 2024. Este declive financiero ha obligado a la empresa a reestructurar su deuda con el Banco Santander, relacionada con proyectos heredados de otras compañías. Además, ha solicitado un préstamo de 1 millón de euros al Instituto Galego de Promoción Económica (Igape), con un plazo de ocho años y un período de carencia inicial.
Los documentos contables revelan que la reestructuración de la deuda incluye cláusulas que obligan a la venta de activos comprometidos del astillero si se recibe una oferta formal dentro de un plazo de 60 días desde su presentación.
Conflictos Internos y Repercusiones
La crisis no solo es financiera sino también societaria. José García Costas, quien controla el 39,6% del capital de Cardama a través de su empresa Groupmar, se ha negado a firmar las cuentas del año 2024. El empresario Mario Cardama, que lidera Imbeira SL y posee el 59,8% restante, enfrenta así un conflicto interno significativo que complica aún más la situación del astillero.
Estos problemas no solo afectan la estabilidad económica de Cardama sino que también ponen en riesgo su reputación y capacidad para atraer y mantener contratos importantes, tanto a nivel nacional como internacional. La comunidad naval y los inversores están pendientes de cómo la empresa manejará estos desafíos en un futuro cercano.
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Javier Fernández es un economista de campo, apasionado por el análisis de las tendencias macroeconómicas en Uruguay y a nivel mundial. Descifra para usted los indicadores clave — PIB, inflación, desempleo — y explica su impacto en su vida diaria. Su enfoque pedagógico y preciso hace la economía accesible para todos.