|
|
|
|
|
¡Qué artículo tan eminentemente cretino!
por Fernando Pintos
|
| |
|
|
El miércoles 1º de abril de este año aciago, el diario «La República» publicó un artículo titulado «Uruguay noveno en la Champions League», el que, a la luz de los resultados desastrosos que hemos cosechado en esta Eliminatoria para el Mundial de 2010 en Sudáfrica, me permitiré primero reproducir y después criticar. El texto expresaba:
«…Permanentemente se discute por la afición futbolística uruguaya la importancia y el manejo de los contratistas. Muchos esconden los reales problemas intrínsecos de nuestro principal deporte, argumentando que el mismo es rehén de la actividad expoliadora de los contratistas de fútbol.
Es interesante estudiar el fenómeno que se da más allá de que, obviamente, hay aspectos que rechinan, pues la mercadería en juego es la actividad específica de un ser humano, y a veces su vida misma.
Todos podremos considerar la particularidad que implica que cuando hablamos de moneda de canje en una transacción podamos hablar de que la mercadería sobre la que se comercia sea un ser humano. Parece una forma moderna de esclavitud. No obstante, esa situación tiene su contrapartida en los salarios e ingresos que los futbolistas perciben.
Los jugadores de fútbol están sometidos a similares condiciones que por ejemplo los artistas musicales, que mantienen exclusividades con un sello discográfico determinado, o están ligados con productores por contratos casi esclavistas. En esa realidad, nuestros clubes venden jugadores al exterior en precios siderales, pagos por las entidades europeas, y en virtud de que cobran solamente una parte de ellos, son pobres por solemnidad.
Pero surge la duda, ¿de quién es la culpa?.
Los clubes uruguayos tasan los jugadores, y ese monto que piden, es lo que los contratistas les abonan, y éstos después hacen el gran negocio pues, al tener el manejo de los mercados compradores obtienen "la plusvalía" en la transferencia. Esa red de contactos, que en términos generales no maneja la dirigencia clubista uruguaya impide una negociación directa. Por otra parte, la mayoría de las veces quien presenta a los jugadores uruguayos, exhibe los cd de sus actuaciones, y hace "apetecible" a un jugador, es el contratista.
En Uruguay en términos generales no surge un Pelé o Maradona, y si surgiera, la falta de marketing no le permite la gran notoriedad mediática, y solamente es esa tarea de hormiga del contratista, la que logra que se concrete una transferencia. En ese contexto es realmente maravilloso que entre las listas de buena fe de los ocho clubes europeos clasificados para los cuartos de final de la Champions League hayan seis jugadores celestes (Eguren, Godín, Cáceres, Fucile, Viera y Cebolla Rodríguez).
El país que tiene más jugadores es España con más de veinte, Brasil tiene diecinueve, Argentina y Francia le siguen con dieciocho, y en ese ranking, entre cuarenta y un países que tienen jugadores habilitados en dicho evento, Uruguay ocupa el noveno puesto. Milagroso el dato. Pero habla de qué- materia prima en nuestro país hay, que los contratistas hacen muy bien su tarea y que nuestros clubes son rehenes de la nula vidriera que significa nuestro fútbol en el contexto internacional…».
¿Quieren mi opinión?… Ahora, resulta que la culpa del comercio infame en que se ha convertido el fútbol uruguayo —un mercado de las pulgas y de los piojos— es culpa «exclusiva» de los clubes, o sea, de sus dirigentes. Y eso es una verdad a medias. Cualquier club uruguayo tiene, de por sí y mucho más en esta era tecnológica, la capacidad para mercadear sus propios futbolistas sin necesidad de estos infames y corruptos intermediarios que son los contratistas… Pero acontece que el negocio funciona así: 1º) los dirigentes prácticamente regalan sus jugadores a los contratistas; 2º) después de tamaños regalos, se justifican con la cantaleta, ya gastada hasta extremos que rozan lo absoluto, de «la urgencia económica», «las deudas», etcétera; 3º) los contratistas venden por US$10 ó 20 lo que compraron por US$1 y sacan gracias a ello la parte del león; 4º) los contratistas les pasan la comisión, por debajo de la mesa, a los dirigentes corruptos; 5º) y así continúa este proceso maldito, realimentándose y reinventándose, per omnia seculorum. Culpables los dirigentes, pero mucho más los contratistas. Unos por dejarse corromper. Los otros, por corromper. Y todos por perpetuar el sistema de corrupción, por puro afán de lucro…
Frente a este panorama pavoroso, la pregunta más indicada sería: ¿A quién o a quiénes creerán que engañan con la sarta de sandeces, que publicó en esta ocasión específica «La República» pero que, con diferentes variantes —distintas adaptaciones para una misma cancioncilla—, suelen publicar y difundir por el mismo estilo todos los demás medios uruguayos? Si pretenden despistar, con esa colección de patrañas, a alguna persona inteligente y pensante, mejor desistan. Para tal contingencia: ¿qué tal si lo intentaran con sus propias abuelitas?… Porque… ¡Me olvidaba!… Para que el sistema corrompido funcione y la rueda maldita siga girando sin mayores trabas, se necesita también del aporte de periodistas corruptos y ávidos de coima, que reciban puntualmente el viejo y (también) deportivo sobre, de parte de Paco y sus cómplices, a cambio de escribir o decir lo que se les ordene.
Para ponernos, a más de trágicos gastronómicos, la verdad de la milanesa consiste en que el fútbol uruguayo está repodrido hasta la médula, y todo ello por culpa de los malditos contratistas y los malditos dirigentes que les siguen el juego… Pero también gracias a esos periodistas —más bien «periodistas»— de pacotilla, que cada dos por tres, ojalá y fuese cada muerte de obispo, se ponen a la tarea ingrata de escribir tamañas sartas de sandeces, desvaríos y despropósitos. Y la podredumbre excede los límites del fútbol. De otra manera, cómo explicar que en un país donde a los ciudadanos se les cobran impuestos hasta por estornudar o ir al baño, uno de los principales evasores fiscales, el gangster Paco Casal, siga lo más suelto de cuerpo, sin conocer las rejas que desde hace tanto tiempo merece.
Y en cuanto a que Uruguay es el noveno, entre 41 países que tenían por entonces jugadores en la Champions League… ¡Muy lindo! ¡Muy emocionante! Lástima que, con tan ilustre representación futbolística en el extranjero, de seis o siete Eliminatorias mundialistas a la fecha seamos el patito feo de Sudamérica, siempre aferrados a la calculadora, siempre rezando por entrar a una mísera repesca, y siempre haciendo papelones de muy diverso calibre y color. ¡Raro fenómeno! ¿Verdad?
© Fernando Pintos para Informe Uruguay
» Arriba
| |
|
|
|
Informe Uruguay se halla Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
Depósito legal No. 2371 deposito Nos. 338018 ley No - 9739, dec 694/974 art. 1 inc A
|
|
|
|
Los artículos firmados son de exclusiva responsabilidad del autor
y no reflejan, necesariamente, la opinión de Informe Uruguay
|
|
|
|
Los enlaces externos son válidos en el momento de su publicación, aunque muchos suelen desaparecer.
Los enlaces internos de Informe Uruguay siempre serán válidos.
|
|
|
| |
687474703A2F2F7777772E6573746164697374696361736772617469732E636F6D2F65737461646973746963617320677261746973Estadisticas Gratis |
|
 |
| |
|
|
|
|