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¡Prohibitivo, SI! ¿Y represor, no? ¿Qué faltó?
por Aquiles Diggo
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Una de las características de un padre tiránico, es que trata de imponer su voluntad, pese a quien pese, sin sopesar los alcances de sus prohibiciones.
Con nuestro mandatario pasa parecido.
¡Debe sentirse nuestro papá!

Empezó con mover amenazante su dedo índice. Y acuso a la prensa de desacreditar todo emprendimiento gubernamental.
Luego vino la prohibición de fumar en locales o espectáculos públicos. Lo cual me parece muy saludable y muy provechoso para el interés general.
Después nos llevaron al paroxismo de la carcajada con la prohibición del coscorrón, la palmada y la reprimenda a los niños.
Ahora se prohibió la circulación de revistas e impresos en general que contengan propaganda al tabaco y sus elementos. Luego se dio marcha atrás, y parece que bastará con que las revistas que contengan ilustraciones con propaganda para el tabaco, lleven una faja de plástico advirtiendo de su contenido.
Evidentemente comprendió que había exagerado
Aumentó las restricciones respecto a las bebidas con alcohol.
Nos cuida muy bien, el señor Presidente, para que nos encuentre el malandraje, gorditos y sanos en el momento que nos meta una bala o una puñalada.
No fue ese el cometido de su mandato, le pedimos que administrara el país, no nuestras decisiones personales.
¡Usted se nos está yendo por las ramas, señor!
Evidentemente, nuestro presidente al tomarse muy en serio su papel de responsable del pueblo uruguayo, nos hace sentir como imberbes adolescentes que son incapaces de decidir por su cuenta las cosas que le sirven o no en su vida.
Creo que el asunto ya se está poniendo castaño oscuro.
Muestre su fortaleza poniendo orden ante la inseguridad. Y no se sienta nuestro papito. Dios ya nos dotó todos nosotros de uno, no soportaremos dos.
Ahora, molesto con la situación de violencia que se les escapa de las manos, intenta acallar a la prensa, y lo logra porque nadie sabe de lo que es capaz, este gobierno.
Lo logra por el temor.
Que curioso, un gobierno que teme ser represor se hace en cierto modo tiránico al ponerse prohibitivo.
Cuando un gobierno empieza a mandonear es mala, ¡muy mala señal!
Eso indica que es consciente de su debilidad.
De ahí a ser represor, solo falta un paso.
¿Lo dará?
No lo creo. ¡Encargó algo tan urgente, como lo es la seguridad, a un colegiado de cinco ministerios, y parece que las medidas que se tomaran, recién se conocerán en los primeros días de setiembre!
¡SON TAN LENTOS QUE PERDERIAN UNA CARRERA DE CARACOLES!
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| Gentileza de: Uruguay Perdido |
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