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El gobierno Lugo, herido antes de nacer
por Rogelio Núñez
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Fernando Lugo encabeza una alianza que apartó del poder en Paraguay al Partido Colorado tras más de 60 años en el poder. Esa coalición es como el aceite y el agua. Pueden estar juntos pero no se mezclan.
Se unieron contra el común enemigo (el partido colorado) pero ahora, cuando deben gobernar, han salido a la luz las diferencias que les separan. La más evidente: Lugo es un exobispo vinculado ideológicamente a la Teología de la Liberación; su vicepresidente, y principal aiado, Federico Franco, líder del Partido Liberal Radical Auténtico, se ha declarado admirador de José María Aznar.
Desde que ganaron las elecciones en mayo los integrantes de la Alianza para el Cambio han tenido tantos problemas internos que el gobierno de Fernando Lugo llega herido a su estreno. El principal problema reside en las diferencias que separan a Lugo y a Federico Franco.
El primer roce entre ambos ocurrió por el tema de la reforma agraria. Lugo salió en defensa de las invasiones de tierras por parte de campesinos, y dijo que también debían ser condenadas las circunstancias que llevaron a éstos a realizar ocupaciones. Su principal aliado político y vicepresidente electo, el presidente del Partido Liberal Radical Auténtico, Federico Franco, en su crítica a las invasiones campesinas defendió que "todo se puede hacer dentro de la ley, nada fuera de ella".
Los choques entre Lugo y Franco
Mucho más agrió las relaciones los nombramientos de ministros que hizo Fernando Lugo para su futuro gobierno. No sólo nombró a pocos liberales sino que para empeorar las cosas, los liberales que eligió pertenecían a las corrientes internas contrarias a Franco.
Lugo señaló a Martin Heisecke como ministro de Industria sin consultar al PLRA. Cincuenta y cuatro días después de ganar las elecciones generales Lugo dio a conocer a la casi la totalidad de los integrantes de su futuro gabinete de ministros.
Ninguno de los cuatro ministros liberales designados por Lugo en las carteras de Obras Públicas (Efraín Alderete), Justicia y Trabajo (Blas Llano), Agricultura y Ganadería (Cándido Vera) e Industria y Comercio (Martín Heisecke) son afines al vicepresidente electo.
Pero el golpe de gracia a la relación vino cuando Lugo escogió a Carlos Mateo Balmelli para la dirección paraguaya de la hidroeléctrica binacional Itaipú, uno de los cargos más apetecidos por los políticos paraguayos. Balmelli es el líder de la corriente anti Franco en el liberalismo y el rival del Vicepresidente en las internas que celebró el partido para elegir al acompañante de Lugo.
Rumores de división
Hubo incluso rumores de la renuncia de Franco, por su total desacuerdo con tal nombramiento. El propio Federico Franco se encargó de desmentir posteriormente tal versión, aunque estaba molesto debido a que una vez más su movimiento había quedado de lado en la disputa por un cargo.
Hace una semana reafirmaba sus buenas relaciones: "En absoluto no hay distanciamiento y claro que hay una fluida comunicación con el presidente Fernando Lugo. El vicepresidente no hace nada y es un florero, el vicepresidente trabaja y tiene ínfulas de presidente, el vicepresidente no habla con el presidente o el vicepresidente es convocado con urgencia por el presidente. Yo me voy a la Alianza permanentemente, pero no puedo estar avisándoles cada que estoy, eso lamento también no poder complacer".
Como asegura el analista Carlos Peralta "en otros cargos puso al frente del MOPC y de Justicia y Trabajo a dos opositores del oficialismo liberal, Efraím Alegre y Blas Llano; y en la presidencia de la Itaipú a Carlos Mateo Balmelli, contrincante del vicepresidente electo Federico Franco en las internas liberales. Con ello dividió al PLRA y aisló al clan Franco dentro de su partido. Divide y vencerás, típica regla aplicada por los colorados para obtener beneficios".
Malestar liberal y en Tekojoja
El Gobierno electo sí tuvo que aceptar la renuncia presentada por Milda Rivarola como futura canciller. Rivarola, del Partido País Solidario (socialista), tiene diferencias personales con Balmelli. El nombramiento de éste en Itaipú no sólo molestó a Franco, también fue criticado duramente por las principales autoridades del movimiento Tekojoja, el movimiento de Lugo, quienes vieron cómo perdían la posibilidad de situar al ingeniero Ricardo Canesse, en ese puesto. El comunicado de Tekojoja fue muy duro con Balmelli pero no cuestionó directamente al designado.
El secretario general del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), Juan Carlos Ramírez Montalbetti, sostuvo que los cargos confirmados hasta ahora para su partido dentro del gobierno de Fernando Lugo no son proporcionales, pero que "nunca hemos hecho una reclamación proporcional".
Para rematar, Carlos Cardozo, integrante del Movimiento Tekojoja, fue elegido como director de la Entidad Binacional Yacyretá, y el colorado Arnulfo Recalde, como titular de Copaco. El nombramiento de Cardozo en la dirección de Yacyretá dejó de nuevo gran malestar en el sector franquista del PLRA. Franco, finalmente no pudo colocar a su candidato, Franklin Boccia, para una de las binacionales, ni para Itaipú donde fue nombrado Balmelli, ni en Yacyretá.
Como asegura el hermano de Franco, Julio César Franco, exvicepresidente de la República, "en mi interior yo hubiera esperado que dé mayores lugares a liberales y dentro de los liberales, voy a ser un cínico si te digo lo contrario, a mi grupo político; no fue así, paciencia, no termina el mundo por eso".
Divisiones internas en el liberalismo
Además, el principal aliado de Lugo, el PLRA llega al gobierno muy dividido internamente. Las reñidas internas liberales de diciembre pasado y la polémica definición en favor de Federico Franco en detrimento de la candidatura vicepresidencial de Carlos Mateo Balmelli provocó unas heridas que todavía no se han cerrado.
Lugo en vez de apoyarse en los partidarios de su vicepresidente, Federico Franco, presidente del PLRA, ha preferido patrocinar a los rivales de Franco dentro del liberalismo, como el propio Balmelli, y los ministros Efraín Alegre y Blas Llano.
Como señala el analista Carlos Peralta, "la escaramuza se inició con los ministerios, siguió con Itaipú. Es impensable imaginarse cómo reaccionarán al interior de la Alianza en el momento de la designación de presidentes o directores de los entes recaudadores del Estado, aduanas, aeropuertos, la Contraloría General, INC, Crédito Agrícola de Habilitación, Banco Central del Paraguay, Banco Nacional de Fomento, Petropar, Ande y otros".
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