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La Santa Mentira
por Luis Tappa
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El tema del día es la crisis económica de los Estados Unidos de Norteamérica, nada nuevo bajo el sol, este país está permanentemente en crisis, ya sea política, militar o económica.
Es evidente que la piola no resiste más, se va a reventar en cualquier momento de tanto estirarla; el mundo, arrastrado en esta vorágine de la globalización y el consumismo, más temprano que tarde va a tener que rendir cuentas de tanto atropello, tanta desigualdad y tanto manoseo.
Se le pone nombre a los distintos sistemas de gobierno que existen en el mundo, es entonces que se habla de capitalismo, comunismo, socialismo, etc., pero todos son producto de una misma cosa. Dicen que no existe un sistema social perfecto, tal vez sea cierto, pero no creo que el capitalismo y esta ridícula globalización sean la panacea, y menos aún para los países subdesarrollados.
Estos terminan siendo quienes aportan los capitales y las materias primas para que en otros lados del planeta, principalmente en el hemisferio norte, trabajen, ganen bien y se den el lujo de ser desarrollados; capitalistas de alto vuelo que viven sus vidas de derroche y lujos a costilla de la sangre y la miseria de los pueblos del sur.
Todos los sistemas políticos son la misma cosa, y es mentira la democracia, no puede haber democracia donde hay pobreza, no puede haber democracia donde unos nadan en piscinas de oro mientras otros mueren de hambre y enfermedades curables, no puede haber democracia donde mueren niños por desnutrición, no puede haber democracia donde se aplanan ciudades y pueblos enteros, a bombazos, en busca de réditos económicos, porque no otra cosa son las guerras.
La libre empresa y la ley de la oferta y la demanda solo son la excusa, con palabras bonitas, para justificar la acumulación de riquezas por parte de muchos, la puerta abierta para el libre albedrío… de los poderosos.
Vivimos en países donde no es posible planificar a largo plazo, porque nunca se sabe lo que puede pasar, y la gente no aprende más, se traga la píldora de la estabilidad y se mete en cuentas que, cuando la torta se da vuelta, arrastra al abismo a todos los incautos que creyeron en la luna de queso.
Este planeta ya no puede resistir tanta explotación de los recursos naturales. Tampoco el imparable incremento de las grandes ciudades, enormes conglomerados de gente de todo pelo y color que viven amontonados, cual hormigueros gigantes, y que producen millones de toneladas de basura al día.
Y esas gentes van dejando la vida entre el ruido de los autos, el olor a gasolina y el ulular de las sirenas, convertidos en una hormiga más, pero respirando gases de caños de escape y chimeneas.
En esta parte del mundo somos el destino final de cuanta basura se fabrica en el mundo, vendemos materia prima y compramos productos manufacturados, somos los que pagan todos los impuestos que se fueron acumulando en el largo camino recorrido de cada aparato que llega a casa.
Todo lo anterior es producto de la política, de la política que manejan profesionales de la política, gente que ha hecho de ella su modo de vida, su trabajo, y como en todo trabajo se espera ganar con ello, de lo contrario no habría políticos.
Cuando estos políticos llegan al poder, inevitablemente, detrás, siempre hay otro poder oculto, pero más fuerte, es el poder económico para el cual generalmente se gobierna.
En los Estados Unidos de Norteamérica, como otra forma de las grandes mentiras políticas, pretenden hacerle creer al pueblo que el plan de rescate no está dirigido a Wall Street. Todo este desaguisado en USA, tiene nombre y apellido, ¡Derroche y abuso!
Se habla de 700.000 millones de dólares, que se consideran insuficientes…
…¡Adivinen quienes los van a pagar!
Mal presagio todo esto, no soy politólogo, solo uso el sentido común, y se me hace que se acercan tiempos difíciles y, lamentablemente, nuevas hecatombes y más guerras, porque estas son la válvula de escape que siempre ha usado el imperio. Seguramente que la culpa de esto la debe de tener Bin Laden… ¿No es cierto don George?
La Santa Mentira
Es que en el templo de la política, y exhibida bajo el manto del patriotismo, es venerada la “Santa Mentira” como medio de adoctrinamiento de los pueblos, de tapar lo que no hay interés que se sepa, y de esconder los oscuros intereses ocultos que se mueven entre los laberintos de la política, los negocios y las grandes empresas.
Mientras tanto, en nuestro país, los políticos ya están afinando las guitarras, porque dentro de pocos meses se viene, nuevamente…. ¡La gran payada!
Es mi modesto punto de vista.
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