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No preguntes lo que tu país te puede dar, sino lo que tú puedes darle a él.
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Año V Nro. 404 - Uruguay, 20 de agosto del 2010 |
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Una reciente ley declara al 2011 como año de la "Celebración del Bicentenario del Proceso de Emancipación Oriental". Sobre esta ley se edificó un lugar de encuentro de todo el sistema político que coincidió en jerarquizar el recuerdo del proceso que gestó nuestra nacionalidad y dentro de él, y en forma específica, la figura del prócer de todos los orientales José Gervasio Artigas. Sin embargo, mientras fijamos por ley esta conmemoración sigue vigente una disposición administrativa adoptada en 2006 que establece que el 19 de junio será la única fecha que el gobierno conmemorará. En ese mismo decreto se incluye la denominación de ese día como el del "Nunca más", mezclando la fecha de natalicio del prócer con aspectos que hacen a la historia más reciente y ciertamente una historia que en "caliente" mantiene dividida a buena parte de los uruguayos. Sin beneficio de inventario todo es parte de nuestra historia: la más reciente y la que gestó nuestra nacionalidad. Y como toda trayectoria colectiva tiene grandezas y miserias y todo forma parte de nuestro pasado, aunque tienen valores diferentes que deben respetarse. Mezclar el Bicentenario con los episodios de la década del 60 no parece adecuado. El decreto de 2006, que está vigente, eliminó la recordación oficial de todo el proceso libertador e independentista, asumiendo que todo éste puede recordarse en un solo momento, como si el Grito de Asencio, la Batalla de Las Piedras, la Cruzada Libertadora, o el 25 de Agosto en la Piedra Alta y la Jura de la Constitución en julio de 1830 no merezcan recordarse en su individualidad y en el aporte que cada uno de sus protagonistas hizo en este proceso Emancipador. Cada fecha fue distinta y singular y su aporte a nuestra construcción como Nación es diferente. Sin embargo de acuerdo al decreto en cuestión todo ello se resume en un día, el 19 de junio, al que además se le incluyó un significado relacionado a nuestras divisiones como pueblo, y no al gran significado de Artigas que es símbolo de unidad nacional. Se daría, además, de seguir en pie esta disposición insólita, que mientras el parlamento estableció por ley la conmemoración del proceso de emancipación oriental, permanecen eliminadas por decreto la conmemoración de las fechas que lo forman. Es un Bicentenario huérfano. Días pasados, en un encuentro casual con el presidente Mujica, le señalé la necesidad de abordar este tema. Restablecer las conmemoraciones no significa modificar el régimen de feriados, ni encarar fiestas costosas ni aun paralizar un minuto el país, pero sí evitar que esas fechas tan importantes pasen desapercibidas. Merecen Artigas, Lavalleja, Oribe y Rivera que en nuestras Escuelas se los recuerde en presente y sus días no sean simplemente un día sin clases. Vamos a presentar nuevamente un proyecto de ley que restablezca su recuerdo y las saque del anonimato oficial. La conmemoración de las fechas patrias debe ser no solo un homenaje al pasado sino también un punto de encuentro y de unidad nacional por encima de toda bandera política. Tendremos así un Bicentenario con gran historia, como debe ser. Compartir este artículo en Facebook © Javier García para Informe Uruguay
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