|
||||||||||||||||||||||||||||||
|
Año V Nro. 350 - Uruguay, 07 de agosto del 2009
|
|
Los próximos meses van a ser por demás intensos, y no solamente en lo que hace a la campaña electoral y a la movilización que puedan llevar adelante los partidos políticos. También pueden llegar a serlo en la tarea legislativa; o más bien van a serlo. Con dos objetivos principales que hoy les queremos trasladar. Uno, la intención del gobierno de marcarle la cancha al próximo en el caso que no sea del Frente, y el otro el de sacar ventaja en la campaña electoral. La preocupación que reina a nivel del gobierno por la posibilidad que la fuerza política que hoy lo ejerce no renueve su mandato es la razón principal que los presiona a apurar trámites legislativos. Ya el resultado de la elección interna mostró al Partido Nacional adelante; si a eso sumamos la forma en que se ha posicionado nuestra colectividad en estos días con decisiones muy oportunas, y agregamos que todas las encuestas están diciendo que vamos a balotaje, pues entonces es lógico el nerviosismo del Frente Amplio respecto al próximo resultado electoral. En el parlamento ya lo estamos viendo; las reuniones que han mantenido los legisladores oficialistas y que se han hecho públicas, muestran que están pensando en aprobar una serie de leyes de manera de dejarle, de alguna manera, marcado el camino al próximo gobierno. Se está preparando una agenda legislativa que apunta a ese objetivo, y que muy probablemente va a tener desde ya el defecto de acelerar las etapas y por ende, eliminar instancias de estudio, diálogo y negociación. Pero también el Frente Amplio está pensando la forma de que las leyes a aprobarse le generen réditos políticos, ya por tratarse de instrumento simpáticos y populares, ya por la ventaja que pueden sacar a través de las mismas. Tenemos la responsabilidad de estar alertas frente a estas circunstancias porque si bien el gobierno dispone de mayorías propias para aprobar lo que se le ocurra, debemos de informar claramente a la ciudadanía para que ésta sepa la verdad y de esa forma no pueda ser embaucada. En éstas horas se ha anunciado la intención de aprobar una ley que obligue a los medios de difusión a ceder espacios gratuitos a los partidos políticos; que a su vez no se pueda contratar más publicidad que la que se otorgue en esa forma, y que finalmente esos espacios se repartan entre las colectividades en forma proporcional a los votos obtenidos en las elecciones de octubre del 2004 y de junio del 2009, es decir, con mayoría absoluta de minutos a favor del Frente Amplio. Esto no es producto de la imaginación de quien estas líneas escribe; es lo que surge de un proyecto de ley que fue presentado por todos los senadores del Frente Amplio, y que ya fue aprobado en la Comisión del Senado e integra el orden del día de dicha Cámara. Es decir, el conglomerado frenteamplista está dispuesto a todo con tal de obtener el triunfo. Una ley de éstas características sería inconstitucional, atentaría contra principios básicos y elementales en materia democrática, pero ante nada se detiene es nuestra obligación denunciarlo. Nos esperan meses duros, intensos, movidos. Por suerte la fórmula Lacalle – Larrañaga nos da tranquilidad, está a la altura de las responsabilidades y tiene respuestas para ofrecerle al país. En ellos confiamos, y junto a ellos vamos a estar en todo momento. © Dr. Francisco Gallinal para Informe Uruguay
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||