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Presidente, ¿hasta cuándo sin Ministro?
por Dr. Francisco Gallinal
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Con el Dr. Tabaré Vázquez y todo su equipo de gobierno tenemos diferencias conceptuales, de fondo, en materia de seguridad pública y todo parece indicar, lamentablemente, que al menos por ahora no existen mayores posibilidades de entendimiento en ésta materia. Entendimiento, acuerdo, consenso, que buena falta le hace al país; porque si fuéramos capaces de desarrollar una política de estado, si le diéramos continuidad a un conjunto de medidas seguramente mucho podríamos hacer en aras de la paz y la tranquilidad pública.
Pero estamos muy lejos del gobierno, tanto como lo está el propio gobierno de admitir que la inseguridad y la falta de garantías es una realidad nacional, y que si bien también es una realidad regional, aquí en el Uruguay el tema se ha agravado desde el día en que el Frente Amplio asumió la conducción de los destinos del país.
La caída de la Ministra Tourné fue lo suficientemente estruendosa como para que el Poder Ejecutivo pusiera las barbas en remojo y aprovechara una nueva oportunidad, retomando el tema, modificando su actitud, adoptando decisiones que se conviertan en señales muy fuertes, a favor de la gente y en contra de los delincuentes.
Muy por el contrario, está a punto de cumplirse una semana del momento en que la ex Ministra fue relevada de su cargo, y todavía hoy tenemos como Ministro interino al titular de otra Secretaría de Estado, y al futuro Ministro del Interior en Ginebra, haciendo declaraciones vía telefónica y, aparentemente, ahora sí dispuesto a adelantar su fecha de regreso porque cree que debe volver para asumir sus responsabilidades.
Pues bien; esa precisamente es la actitud que le reprochamos al gobierno y que si no está dispuesto a modificarla, poco o nada importa quién sea el Ministro porque los resultados van a seguir siendo los mismos que hemos tenido hasta el momento. Sin desmerecer al área turística, no se trata del relevamiento del Ministro del ramo que puede esperar unos días hasta tanto regrese al país su titular. Se trata de una de las áreas más vulnerables y sensibles de la vida nacional, que no por casualidad ocupa todos los días los primeros planos de los informativos y que reclama, por ende, una atención personalizada y especial.
A la luz de la inseguridad reinante no puede el país estar cinco, seis días, sin Ministro del Interior, mucho menos después del bochorno que se vivió en las últimas jornadas de la semana pasada. No puede el Presidente de la República permitirle a ninguno de los representantes de su equipo de gobierno mostrar una actitud tan distante y prescindente y permanecer en el exterior, cuando ya hace varios días que se le ofreció uno de los Ministerios de mayor importancia, tradicionalmente considerado casi como el primero de los cargos de confianza que se mueven junto a la persona del primer mandatario.
Diez meses le quedan al actual gobierno. Mirado desde el punto de vista de la seguridad pública es mucho tiempo. El suficiente – si no se ejerce la autoridad legítimamente obtenida en las urnas - para seguir debilitando las bases de nuestra estructura social, con daños muchas veces irreversibles que se concretan en pérdida de vidas, y también en un fuerte debilitamiento de nuestra escala de valores.
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