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Año II - Nº 75 - Uruguay, 23 de Abril del 2004

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Aborto
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Rondan Martínez "El poeta charrúa"
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ABORTO
Por Helena Arce
La que motiva el título de hoy, es una palabra difícil, tan nombrada hoy en día, tan discutida.... Lamentablemente en el mundo, no únicamente en nuestro país, se han adueñado de ella para coaccionar, quienes creen ser dueños de la verdad. ¿Y quienes se creen dueños de la verdad? Aquellos dogmáticos que aferrados a "su verdad", piensan que el camino para recorrer la vida es obligar, exigir a los demás a aceptar esa verdad como única forma de obtener el derecho a existir. Hablan de estar defendiendo el derecho de seres humanos a nacer. ¿Pero es eso lo que están defendiendo?, o tal vez hayan encontrado otro tema en el que imponernos su forma de ver la vida. ,
He tomado este párrafo del senador Julio Herrera, tomadas de la : versión taquigráfica de sus palabras en su disertación sobre el tema :
- "En principio, dejé a un lado mi fe y mis convicciones religiosas. Sin duda que están presentes en mi conciencia, pero siento que no tengo ningún derecho a imponer mi fe y mis convicciones a aquellos que no las tienen, ni puedo regular una conducta a aquellos que no comparten, reitero, mi fe y mis convicciones."-
El Dr. Herrera apoya la sanción de la ley que se está discutiendo en el senado, sin embargo lo que deseo resaltar es su posición en este caso donde es conciente que debe votar para todos los ciudadanos, y no únicamente para los que profesan su fe.
¿Acaso creemos que quienes profesan una fe deben callarse? ¿No tienen derecho a decir lo que sienten? Por supuesto que lo tienen , deben hacerlo. Claramente, firmemente. Pero de ninguna manera les asiste el derecho de coaccionar a quienes deben votar la ley para
todos los ciudadanos de este país. Y esto precisamente ha venido haciendo principalmente la Iglesia Católica, en la figura del Sr. Cotugno, su principal representante a quien hemos visto exigiendo desde hace años, hasta el increíble pedido de que en nuestras escuelas públicas se imparta la fe que el representa. O lo que es lo mismo se obligue a todos los ciudadanos de este Estado Laico ha profesar dicha fe.
Cada vez que sus declaraciones suben de tono, cada vez que se percibe la molestia de la sociedad uruguaya, ante sus declaraciones intempestivas, el Sr. Cotugno se llama o es llamado a silencio, por un tiempo. Luego arremete de nuevo , inmiscuyéndose claramente en nuestros asuntos privados, en esos asuntos que la sociedad uruguaya debe resolver como tal y no .como pertenecientes a una congregación religiosa. Y resulta que quienes debemos defender por sobre todo nuestra calidad de vida, nuestra sociedad como tal, nuestra laicidad que nos ha permitido convivir en forma tolerante, aparecemos como anticatólicos, sin serlo.
Sin embargo hemos leído las declaraciones de Monseñor Galimberti, quien profesa su misma fe, y obviamente también se opone a que se acepte el aborto: - En declaraciones a radio Rivera, Galimberti admitió que no había escuchado las últimas declaraciones de Cotugno: "No sé lo que dijo. Honestamente, no me interesa", aseguró el obispo.

Según indica hoy el diario El País, el obispo de San José comentó que "cada uno, a su manera, trata de arrimar para el jefe, que es Cristo" y agregó: "Uno toca la corneta y otro el violín. Puede que no me guste cómo suena la corneta, pero está el Espíritu Santo, que armoniza todo".

En relación al tema del aborto, el obispo indicó que la discusión está ideologizada y que eso ha flechado el debate. -
Y creo personalmente y me hago

cargo de ello, que la actitud del Sr. Cotugno es quien más ha desviado el debate. El debate debería centrarse en cuales son las bases científicas, sociológicas y sicológicas que hacen conveniente o inconveniente la práctica del aborto. Tratando de asesinos a quienes apoyan la ley no se clarifica el debate, circularizando sus nombres en panfletos menos, exigiendo a aquellos católicos que voten de acuerdo a su fe religiosa tampoco. Es necesario que nuestros políticos se desprendan de los dogmas que marcan la fe que profesan, y se abran a toda la información existente sobre el tema. Pero además es importante que se manejen datos reales, dejemos esas sensibleras cartas donde se supone escriben niños a quienes se les ha impedido el derecho a la vida, pues es claro que dichas cartas son escritas por quienes si han nacido. Y las preciosísimas fotos de ecografías hechas a fetos en condiciones de nacer, no tienen nada que ver con la ley en cuestión, en estos casos las ecografías no muestran nada o muestran apenas un punto. La ley en ninguno de sus artículos permite el aborto de esos fetos en condiciones de nacer. Es importante conocer que en las clínicas atendidas por profesionales de la medicina que hoy en día existen, no se practican abortos a embarazos de mas de tres meses..Y en cambio en aquellos lugares sin las mínimas condiciones de sanidad, donde acceden quienes no tienen recursos para pagar las otras clínicas, sí. Y lo increíble es que en virtud de que el aborto es considerado un delito, tanto unos lugares ocmo otros son considerados por igual, clínicas clandestinas.
Si el Ministerio del Interior, y el de Salud Pública combaten a las clínicas atendidas por profesionales, lo único que se logrará es que quienes deciden practicarse un aborto concurran a aquellos lugares que se manejan sin las mínimas y elementales condiciones sanitarias. El número de abortos conocidos que se practican en nuestro país habla por si solo.
También es importante entender que la ley no obliga a nadie a practicarse un aborto, solo da garantías para que aquellas personas que toma la decisión de hacerlo, pueda realizarlo en las mejores condiciones sanitarias, con recursos o sin ellos.
Considero que quienes se consideran protectores del alma humana, sería muhco mas productivo si se dedicasen a buscar mejores condiciones para que las personas no necesiten llegar a esta difícil decisión, se preocupasen por obtener educación sexual, una mejor calidad de vida para todos, social y económica, y tal vez así logren que con ley o sin ella, haya menos abortos en este país.