" Haz de Internet una gran plataforma de comunicación, no la conviertas en una cloaca de maldad" preHacker.Hacker Digital.
Año II - Nº 75 - Uruguay, 23 de Abril del 2004

Bin Laden, el terrorismo de los ricos
Aborto
La niñéz en el campo
INFORME ESPECIAL: Conozcamos el otro Irak
Rondan Martínez "El poeta charrúa"
The new "Old City"
Ojos Uruguayos en Brasil

La diáspora uruguaya

Sucedió en España
No está clara la política de emigración
Paseando por las neuronas de los recuerdos
Así Somos
Hurgando en la web
Nombramientos
Inventando la cánula rígida
Chairando ideas
La OMC retoma negociaciones
ALCA debe responder a intereses de todos: Lula
Una introducción a la investigación de la Fé y la religiosidad
La Cocina Uruguaya
Rincón de Sentimientos
El Interior también existe
Olvidémonos de las Pálidas
Las Locuras de El Marinero
Correo de Lectores

 

La Diáspora Uruguaya
por el Dr. Enrique Rimbaud

Mientras abro una ventana al mundo a través de la computadora, escrutando el infinito electrónico en busca de noticias del paisito… la rubia riega el jardín del fondo, y un agradable olor a tierra húmeda penetra alegremente por la ventana…

Estamos en Abril, y mientras en Managua el sol va devorando calle tras calle, imponiendo su agresiva figura a fuerza de fuego y temperatura, el olor a tierra húmeda me lleva hasta el paisito…mañana de otoño…. hojas de plátano regadas por las calles, parques aun verdes donde las parejas aun no son frenadas por el frío, y de repente, como si fuera un archivo de biblioteca, otros olores van asaltando mi alucinada mente… olor a mar, a olas golpeando sobre la rambla, olor a panadería y bizcochos calentitos, olor a manicero, a garrapiñada, a churros calientes de Manolo, olor a feria que se instala, a jazmines y madreselvas, olor a estadio, a centro, a lana, a las primeras salamandras que se encienden, a piña quemada, a pino y eucalipto…

Montevideo es una herida abierta en los corazones de tantos y tantos uruguayos que hoy por diferentes y distintos motivos estamos lejos del país…

Es la rueda de amigos en el bar, tomando un expreso o una grappa con limón, los platitos con maníes y papas, el diario El País, los sones de las murgas, los tambores amaneciendo en el barrio Sur, los ómnibus de CUTCSA, los taxis amarillos y negros, la paz de las calles caminando a cualquier hora, el trafico lento, los kioskos de las esquinas, los canillitas…

Los picaditos en la playa, el parque de los aliados, la majestuosidad de avenida italia, los barrios, los clubes…

Una muzzarella o un faina… joyas solo apreciadas en la distancia, el asado de la obra, el choripan con chimichurri, las tortas fritas, los helados de La Cigale, el dulce de leche, los alfajores, un vino tinto…

Olores, sabores, colores se atropellan por salir y reencontrarse, pero el sol busca la verticalidad haciéndonos conscientes de la realidad y la distancia, el peso de cada kilómetro que nos aleja de la Ciudad Vieja…

Cuantos somos, cuantos uruguayos vagamos hoy por el mundo?, nadie lo sabe, pero en cada rincón de este planeta, un hijo de la esquina mas al sur de América del Sur se encuentra preparando el mate cada mañana,

buscando que el amargo sabor de la yerba aquiete la nostalgia, y que el agua caliente de ese mate entibie el corazón añorante, sorbiendo recuerdos con la bombilla….

Hoy las alpargatas son un símbolo que guardamos y cuidamos como si fueran de Cartier…

Paradójicamente, nos comunicamos

mas entre los uruguayos que estamos fuera que con los que quedan en el país… quizás la nostalgia nos invita a dialogar y compartir….

Pero, hay una diáspora, hay una colectividad uruguaya en el exterior que requiere ser contemplada de alguna manera, en puestos estratégicos y en puestos menos honorables, pero todos uruguayos y necesitados de contactos con el país, ávidos de noticias, de señales, de seguir ligados a una historia que nunca terminamos de escribir…

Los dias, los meses, los años, van operando en contra, ya no recuerdo el gusto del Nevada, no se consigue en Nicaragua carne que no sea de Cebú, y el Pelibuey no es lo mismo que nuestra añorado Corriedale…

A veces me cuesta recordar nombres y lugares, me desespera, y nos transformamos en religiosos, cada 29 hacemos gnochees, asados los fines de semana escuchando a Zitarrosa, recordamos las fechas patrias y el 25 de Agosto nos parece re importante… si vemos un compatriota nos juntamos, hacemos un asado y charlamos horas escrutando cada rincón de los recuerdos…

Que podemos hacer? Hay una voluntad tacita de todos por colaborar con el país, por seguir siendo, por pertenecer, y el tiempo nos va alejando, y la promesa de volver se nos diluye en la medida que nos vamos acomodando…

No podemos votar, participación mínima, pero otros países si lo permiten…

En fin, el sol me va marcando que estoy lejos, y que es hora que deje de trabajar y de soñar, que es domingo, que tengo que prender el fuego…

Desde el país de los volcanes y los lagos

Enrique