Año II - Nº 84 - Uruguay, 25 de junio del 2004
  1 Campaa Mundial Seguridad en la Red
 
- El elogio del tigre
- Que se elige este domingo
- Sólo un recuerdo
- 69 años
- Viejo barrio que te vas
- ¿Somos así?
- Comercio fronterizo: Barajar de nuevo
- Apuntes del Palmar Butiá
- La Matineé

- Apostillas de las Internas

- Programa de Principios del Partido Liberal
- Anécdotas Bancarias: El brazo del Banco República
- La enseñanza de los valores
- El Abulón
- ¿Ineptos, corruptos o cipayos?
- Chairando Ideas
- Hurgando en la web
- Así Somos
- Cuando los estudiantes vienen marchando
- Recuerdos de Estudiante
- La vitalización de los partidos
- La globalización, la crisis financiera y América Latina
- De las ideologías y las formas de Gobierno
- Bitácora Política
- Información Ciudadana
- La Cocina Uruguaya
- Rincón de Sentimientos
- El Interior también existe
- Olvidémonos de las Pálidas
- Las Locuras de El Marinero
- Correo de Lectores

 

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La Matineé
por Anna Pignataro

Fueron la vedette del carnaval 2004, los niños mimados y no precisamente por ser los más jóvenes o prometedores artistas populares de la escena carnavalera. Es justamente lo opuesto: son los viejos murguistas que supieron ser ejemplo de muchos de aquellos que hoy suben a los tablados y que reunidos en La Matinee, suman más de mil años en escena. 


La iniciativa de localizar a aquellos hombres que fascinaron sus oídos infantiles con su canto, fue de Marcel Keoroglián, Edú Lombardo y Edén Iturrioz, integrantes de esa generación que podemos nombrar sin lugar a dudas como “los nuevos referentes del carnaval uruguayo”, que desde Contrafarsa han marcado un estilo.

El pretexto de reunirse con los viejos fue simplemente por el placer de cantar juntos; aprender junto a ellos el estilo propio de aquel cantar murguero irregular, que tenía pasión por el simple hecho de salir en carnaval y que con el tiempo viró en un espectáculo cada vez más profesional y por ende competitivo.

Aquellos músicos, actores, poetas, cantores y cómicos populares fueron quedando inactivos a medida que algunos míticos grupos a los que pertenecieron desaparecían también. Se bajaron de los tablados Los Patos Cabreros, La Milonga Nacional y tantas otras murgas de renombre y los artistas de febrero se transformaron en gente común y corriente que trabaja como vendedor ambulante, diariero, taxista, feriante, hurgador, cantante callejero. A muchos los encontraron en actividad, a otros en sus casas; lo cierto es que el entusiasmo del reencuentro con sus pares, con la pasión de la murga y la fiesta de momo, se transformó de un simple encuentro ocasional para cantar, en la idea de volver a salir en carnaval juntos y bajo la dirección escénica y los arreglos corales de Pitufo Lombardo.

Según el ángulo desde el que quiera verse, son muchas las cosas que se pueden contar con relación a La Matinee: el intercambio generacional, los procesos de creación de un espectáculo que recupera el sonido de la vieja murga y combina la dinámica de la murga actual, la historia y vivencias de sus integrantes, las expectativas de revivir una noche de tablados y la presentación en el Teatro de Verano.

Con intensión de registrar en un documental la historia de la murga de “los viejos” a través de sus protagonistas, es que desde abril del 2002 el director Sebastián Bednarik recaba material audiovisual. Un avance del mismo que llevará por título: “Proyecto Murga, La Matinee”, fue presentado previo a la actuación de La Matinee junto a Hugo Fattoruso como artista invitado, el pasado lunes en la sala Teatro Movie Center.

Resulta irónico y a la vez gratificante que en un país que no fomenta el respeto recíproco entre jóvenes y adultos, más bien, estimula el enfrentamiento constante entre generaciones, haya sido posible un fenómeno como el que se generó en torno a esta murga tan particular.

Fue unánime la sensación de ternura, admiración, emoción y respeto que La Matinee recogió entre el heterogéneo público carnavalero y los colegas de otras agrupaciones, que lograron comprender el sentir que llevó a esos tres locos lindos, sensibles y soñadores a rescatar los valores que la piqueta fatal del progreso había relegado a un banco de plaza o a tomar mate frente a un televisor. 

Porque tener oídos, ojos, mente y corazón tan abiertos hace posible la comunión y el intercambio de saberes y sentires que a la larga redundará en beneficio y beneplácito de todos. Y no es de sorprender que toda esta revolución se haya producido a partir de un género artístico que ya tiene en su haber más de cien años de vida, que llegó a nuestras tierras desde la madre patria y se aferró como garrapata al sentir popular a causa de que la Gaditana ya no pudo volver más.

La Matinee
Ficha Técnica

Marcel Keoroglián - Carlos Prado -Julio “Carraspera” Mañana - Carlos Salinas - Allberto “Beto” Medero - José “Poroto” Mizraji - Feliciano “Bizancio”Silva - Héctor Polanco - Walter “Tate”Taveira - Angel Negro - Doroteo “Cacho” Ibáñez - Juan Ajusto - Edén Iturrioz
Luis Américo “Fassulo” Orrego (bombo) - Ramón “Cuita” Correa (redoblante) - Iván Bentancour (platillos)
Dirección escénica y arreglos corales
Edú “Pitufo” Lombardo