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Pesca Pirata
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Pérdida de Soberanía
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Una vez más la pesca pirata que se viene registrando en el atlántico rochense está siendo motivo de preocupación por parte de las autoridades locales y fuerzas vivas del balneario La Barra. Los peligros que se ciernen sobre la riqueza pesquera de nuestro país y denunciado en varias oportunidades vuelven a reiterarse en los últimos meses con motivo de las intensas actividades que vienen realizando las embarcaciones brasileñas. De esta manera se estarían perdiendo importantes volúmenes de una riqueza pesquera que pertenece a nuestro país. La zona comprendida entre la desembocadura del arroyo Chuy en el atlántico y el balneario La Coronilla ha sido “barrída” permanentemente por la flota brasileña integrada por más de 20 embarcaciones, que aprovechan la concentración de los cardúmenes en aguas uruguayas. Si bien nuestro país no está en condiciones de explotar comercialmente esta riqueza por otra parte y pese a la buena disposición de la Marina tampoco dispone de los medios técnicos ni equipos adecuados para controlar esta situación. La presencia de las embarcaciones brasileñas en aguas jurisdiccionales de nuestro país, estarían violando todas las leyes que en materia de pesca se encuentran vigentes entre ambos países. La corta distancia existente entre los barcos y la costa permite observar los movimientos de la tripulación. Reconocemos las dificultades que tienen nuestras autoridades para que una patrulla de rutina pueda supervisar nuestro mar territorial a los efectos de preservar la zona económica de nuestro país. Resulta muy difícil establecer si las embarcaciones brasileñas están en aguas uruguayas, puesto que en el mar no existe ninguna línea que demarque la frontera. Cuando las embarcaciones se encuentran a más de 30 millas y no se puede observar la costa hay que guiarse por medios electrónicos que nos indican la posición de la embarcación. Como algunos
| pesqueros disponen solamente de elementos rudimentarios para situarse, resulta sumamente difícil establecer su posición. En los últimos días el Capitán de Corbeta Gerardo Henderson a cargo del Destacamento junto al Puente Internacional de La Barra señalaba a la prensa local que “hemos recibido una delegación de vecinos quienes nos entregaron una nota firmada a la que daremos el curso que corresponda por la |
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La mano de cemento construida en el siglo pasado frente a La Barra por el escultor Alberti está señalando el lugar de operaciones de la flota brasileña.
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vía del mando Naval a través de La Paloma. En el momento no tenemos los medios que se requieren para efectuar un control de las embarcaciones. Debemos considerar que solamente disponemos de embarcaciones de rescate y no para detener pesqueros, para lo cual se necesitan algunos de mayor porte y deberían partir desde algún puerto, lo cual no sería posible. Desde este puesto de control hemos recabado la información de los movimientos de las embarcaciones en los últimos años. Si bien no podemos brindar mayores detalles la prefectura Nacional Naval y el Comando de la flota y de la Armada está acompañando paso a paso estos movimientos. Hemos constatado un máximo de 23 barcos, donde la gran mayoría han incursionado en nuestras aguas uruguayas y luego efectuan operaciones que indican que vuelven navegando hacia el limite natural. En algunas oportunidades hemos utilizado el barremians que está destacado en el puerto de La Paloma a los efectos de detener algunos pesqueros, pero lamentablemente ya estaban alertados y cruzan de inmediato hacia aguas brasileñas.” Hace muchos años que nuestro país suscribió un tratado sobre derechos del mar, pretendiendo de esta manera que se respetara la utilización de los recursos oceánicos. Sin embargo es evidente que la realidad nos está demostrando que las soluciones negociadas en los acuerdos no son respetadas en el atlántico uruguayo. El tema no pasa solamente por la cantidad de atunes, corvinas, mejillones, el krill, el plancton y otras especies que puedan ser afectadas, sino que se deben respetar todas las riquezas que se encuentran en nuestras aguas o en el fondo marino de nuestra franja costera y que todavía no fueron explotadas. Al margen de los “pescaditos” que se están llevando y que representan miles de toneladas, se debe evitar que comience nuevamente una reedición mejorada de la colonización que debimos soportar en otras épocas. Por el momento se quiere evitar que la fuerza económica y la tecnológica de otros países puesta al servicio de sus pescadores continúe perjudicando los intereses uruguayos. Corresponde señalar que existen estudios realizados por científicos uruguayos y extranjeros en el atlántico sur, demostrando que nuestro país dispone de una riqueza pesquera de extraordinarios rendimientos que todavía no ha sido aprovechada convenientemente. Manifestaron además que debe evitarse la pesca pirata que culminaría con la lenta pero segura destrucción de especies cuya reposición insumirá muchos años. Es posible que nuestro país no se encuentre en condiciones de explotar cabalmente las posibilidades pesqueras, pero tiene en cambio el deber de proteger la riqueza existente en su plataforma atlántica. No será con declaraciones a la prensa ni con protestas diplomáticas que vamos a proteger estas riquezas, sino con medidas efectivas en defensa de nuestra soberanía, vigilando estrictamente las embarcaciones que se desplazan por nuestra zona de pesca. Es de conocimiento público la situación que han enfrentado en los últimos meses algunas embarcaciones con bandera uruguaya ante la tesitura de otros países que supieron defender a tiempo su riqueza pesquera. Nuestro país dispone de 500 kilómetros de costas de los cuales más de 200 pertenecen al atlántico rochense lo que representa una riqueza pesquera estimada en varios millones de dólares, sin que por ello se pueda afectar su producción futura.
LO DIJO EL COMANDANTE COUSTEAU
Ante esta situación que al margen de los “pescaditos” representa una cuestión de soberanía queremos refrescar la memoria de nuestros lectores con algunas declaraciones efectuadas hace muchos años por el biólogo francés Jacques Cousteau al arribar al puerto de Montevideo tras recorrer las aguas uruguayas en su “Calypso”. En conferencia dictada en la Cátedra de Biología señalo entre otras cosas que “en materia pesquera nunca vi, en calidad y cantidad lo que pude comprobar recientemente frente a la Isla Gorriti.” Estas afirmaciones tienen un elocuente significado por provenir de un técnico serio y experimentado.
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