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DESDE EL BALCON
Cuantas veces habré mirado ese inmenso mar que esta delante de mi balcón. ¿Que tiene el día de hoy que me hace compartir con Uds. sus colores que despiertan mi inspiración?.
Trato de describir esa belleza singular. Olas que golpean suavemente la arena en un continuo vaivén. Espuma blanca. Quietud, quietud que ha inspirado a tantos escritores y poetas, sin olvidarme de los pintores que tratan de captar el encanto de los colores, la frescura del agua, la
grandiosidad de la naturaleza.
Miro mas adelante y la variación de colores son un nuevo aliciente para escribir, escribir. Escribir, admirar y deleitarse. Siento la paz del momento.
Y entonces recuerdo esos días turbulentos en que las inmensas olas parecen despertar desde las profundidades y nos traen el recuerdo de nuestra vida. Así como el mar, pacifico un día, turbulento otros.
¿No es igual que nuestro humor, nuestras alegrías, nuestras tristezas, nuestros pesares?. Como las olas y el mar, así es nuestro paso por la vida. El dulzor de la felicidad, la tristeza del infortunio.
¿No es así la vida?
Trato de ver más. Y veo los tonos verdes, azules claros, azules oscuros, que van formando líneas que muestran las distintas profundidades.
¿O es el color del cielo reflejado sobre el espejo del mar?
Un barquito a la distancia se agrega a la belleza natural y le da vida. Una gaviota revolotea feliz ante esa inmensidad. Un himno a la libertad. Volar, volar.
Sobre una rocas que alcanzo a divisar, un pescador, probando su fortuna. Un hombre con su caña pesca peces. ¿O solo son esperanzas?
¿No es así la vida?
Los peces son nuestra vida material, la esperanza, nuestra vida espiritual. Nuestra constante busca de la felicidad. Feliz de aquel que lo logra. Amor, amistad..... tantas cosas importantes... y solo veo un pescador y el inmenso Mar Mediterráneo.
Un simple pescador y me recuerda mi juventud lejana. Yo también fui un pescador que buscaba en las profundidades del mar peces y sueños. Oh Río de la Plata, cuantos recuerdos me traes!!. Tu no eras azul. Tu no eras verde. Eras como el bronce, como los primitivos habitantes de nuestra tierra. El querido Uruguay que nunca se olvida.
¿Es el mar? ¿Es la gaviota? El barquito quizás que me hace ver cosas que casi han pasado desapercibidas en otros momentos.
No es casualidad que tantas letras se han desparramado en prosa y en versos. Pensamientos y frase que nos han acompañado toda la vida.
¿Quién puede describir ese mar apacible, violento a veces? Cambiante cada día.
Un sol que se pone al atardecer, dora ese espejo y juega entre las nubes. El también cambia sus colores, tal vez imitando al mar. Pero el lugar de ese azul-verde, nos regala con todos los matices del rojo.
A veces se convierte en un globo gigante que es la inspiración de cada alma que es capaz de sentir ese milagro de la naturaleza.
Agreguemos esas noches en que la luna se abre paso entre las nubes y su brillo es reflejado en el mar. Luna de los enamorados, luna de los poetas, luna de los pintores.
Todo desde mi bacón!!! Algo soñador, algo que supera mi palabra y mis letras.. Escribo tratando de expresar y describir ese placer de la naturaleza.
Aquel pescador que pesca peces y esperanzas. ¿No es así la vida? Siempre en busca de lo material y de la esperanza de un futuro. Cada uno será la gaviota que vuela y vuela. Retozando feliz con la inmensidad que tiene delante.
Mar Mediterráneo: me deleite mirándote.
León Mileris.
Bat Iam
Israel
Julio 2003 A
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