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Año I - Nro. 32 - Uruguay, 27 de junio del 2003

Que treinta años no es nada
M'hijo el Dotor
El Secreto de los Deportados
Recuerdos del Ayer
Entre la Belleza y la Duda
Desde las Islas
Carmelo
Paseo por Montevideo Antiguo
Ojos Uruguayos en el Brasil
El Interior también existe
Rincón de Sentimientos
Olvidémonos de las Pálidas
Correo de Lectores
Los Locos Pensamientos de El Marinero
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

QUE TREINTA AÑOS NO ES NADA
Parafraseando la frase del tango, con perdón del mago Gardel pues también estamos en su mes.

Por Roberto Bogorja


Son treinta años de aquel lamentable día, en que el hasta entonces Presidente Constitucional, Juan María Bordaberry dictase el decreto de disolución de las cámaras del Poder Legislativo, convirtiéndose en presidente de facto.
De esa forma se daba lugar al hito más importante del proceso en que se instauró la última dictadura en nuestro país.
El mismo estuvo precedido por el pronunciamiento del nueve de febrero por parte de los militares y que terminó con la destitución del entonces Ministro de Defensa y de aquellos Comandantes que no estaban de acuerdo con la línea asumida.

Haciendo un poco de historia

Pero porque se produjeron estos hechos, es un camino aún más largo de explicar, del cual hoy muchos desconocen a pesar de manifestar partido hacia uno u otro bando. Seguramente debemos remontarnos varios años atrás.
Al principio de los años sesenta, en América Latina, se produce un auge de levantamientos de grupos que basados en una ideología izquierdista, pretenden derrocar por la fuerza a los gobiernos existentes e instaurar regímenes comunistas o procomunistas, semejantes al que se había logrado en Cuba tras el triunfo de la revolución Castrista.
Rara paradoja, en su mayoría estos grupos tomaban el nombre de movimiento, frente, ejército, etc., de liberación nacional y eran acompañados por el nombre de algún caudillo o grupo independentista de la historia. Otra extraña coincidencia, en su mayoría, sus miembros fundadores, se habían formado militarmente en Cuba y reconocían a la figura emblemática

del "Che" Guevara como su paladín. Dicho líder había manifestado su intención, tras la victoria en Cuba, de luchar para liberación de todos los países de América Latina, y así lo hizo hasta que fue muerto en la selva boliviana. Todos de alguna forma habían participado del congreso de O.L.A.S. realizado en dicha Isla. Por supuesto que entre todos se brindaban el apoyo necesario, la cooperación y se encontraban en cierta manera relacionada con los movimientos gremial y estudiantil.

La otra coincidencia era que su accionar militar se realizaba en la modalidad de guerrilla, similar a la cubana, encubiertos en las selvas o montañas, en donde resultaba más apto para ese tipo de operación. La excepción fue en Uruguay, en donde a falta de tales locaciones y de apoyo en el medio rural, se optó por instaurar la "guerrilla urbana", más afín a quienes comandaban ese grupo (entre otros profesionales, intelectuales e incluso algunas integrantes de familias de afamado nombre) y que trabajó fuertemente asociada a los sectores sindicales.

La crisis económica de la segunda mitad de los '60, debemos recordar la crisis del año '65 en el que quebraron varias instituciones bancarias; la corrupción en sectores políticos (el vaciamiento del Banco Mercantil de Jorge Peirano Faccio - oh coincidencia-, quien fuese Ministro de Industria), amparados por los económicos y el descrédito en que cayeron por una pésima conducción de gobierno, dieron pie al crecimiento de los sectores insurgentes.
Grupos que en principio parecieron modernos Robin Hoods, desenmascarando y asolando a los corruptos, pero que luego mostraron su finalidad y se convirtieron en "subversivos" al empezar a cometer secuestros y ajusticiamientos. Esto creó el inmediato rechazo en un pueblo pacífico y culto, contrario a tales actos.

En forma simultánea se producía la reacción, el endurecimiento del gobierno que acudió prestamente a la herramienta constitucional de las "medidas prontas de seguridad", las que fueron aprovechadas por el Sr. Pacheco Areco para gobernar sin el parlamento, por cuanto a su amparo se dictaron todo tipo de decretos (hasta económicos) de los que se sabía que la oposición (encabezada por un implacable Wilson Ferreira Aldunate) no le iban a permitir.

Esa reacción fue a su vez alentada por un estado norteamericano (Nixón, Kissinger), que ante el crecimiento de estos grupos subversivos, prestamente entrenó, armó y asesoró a las fuerzas armadas latinoamericanas para el combate a la subversión, incluyendo en métodos nada ortodoxos. Y que posteriormente impulsó, avaló y apoyó a todos los regímenes dictatoriales que se instauraron en América del Sur.
Jorge Pacheco Areco

La frutilla de la torta.

Las elecciones de 1971 fueron quizás el detonante de toda esta etapa, las mismas se realizaron bajo "medidas prontas de seguridad" y la amenaza de posibles actos por parte de la guerrilla tupamara (la que a esa altura había sido casi aplacada). El sector de gobierno, recurrió a un plebiscito simultaneo a las elecciones, para modificar la Constitución y permitir la reelección presidencial. Por tanto en ese acto se debía sufragar a favor o en contra de esa reforma, pero simultáneamente por el candidato a presidente y demás y como era de estilo en hoja aparte por el intendente. Es decir el cúmulo de hojas que se podían introducir era grande y por tanto el margen de error en su selección también. Esto sin duda dio lugar a mucha confusión e incluso a denuncias de estafa.

El Partido Colorado concurrió con las listas del gobierno Pacheco (por si triunfaba la reelección) y Bordaberry (por si fracasaba) y la de otros sectores incluyendo la lista 15 del actual presidente Batlle, secundado por el ex presidente Sanguinetti.
Así mismo la oposición fue muy grande pues por un lado el renovado Partido Nacional llevaba a Wilson mancomunando a la mayoría de los blancos y al Gral. Aguerrondo que representaba los sectores de derecha de ese lema. Por el otro una naciente coalición de partidos de izquierda y de centro hacía su incursión en la escena política, votando bajo el lema Frente
Amplio dentro del Partido Demócrata Cristiano, y con los sublemas de cada uno de los partidos intervinientes y llevando como candidato único a un hombre también nuevo en la política, el Gral. Liber Seregni.

Juan María Bordaberry

Otra de las cosas que caracterizó a dicha elección fue la radicalización cada vez mayor entre partidarios de la derecha y de la izquierda, llegando a negar la existencia de sectores de centro como el del propio Wilson. Esa radicalización fue deviniendo en intolerancia, llegando a agresiones de los unos a los otros y la aparición de sectores fuertemente reaccionarios y de extrema en ambas polaridades. Desde la JUP (Juventud Uruguaya de

Liber Seregni

 

Pie) y la TFP (Tradición Familia Propiedad, cercana a Bordaberry) hasta la UJC (Juventudes comunistas), el 26 de Marzo (brazo político de los Tupamaros), el ROE (anarquista) y grupos Trostkistas.

Como corolario de dichos extraños comicios resulto electo Bordaberry, quien no supo gobernar y confundiéndose creyó ser elegido "por los dioses" en lugar de por el pueblo (que en lo personal creoque no lo fue) y con el apoyo de los militares dio el Golpe de Estado más duro en la historia uruguaya del siglo veinte.

La historia vuelve a repetirse

Treinta años después asistimos a algunos de los fenómenos que nos toco vivir.
Nuevamente una crisis bancaria, en donde vuelven a cerrarse bancos y algunos gracias a la estafa de sus propietarios (- oh casualidad- de apellido Peirano) en complicidad aparente del poder político que no controló lo suficiente.
Otra vez un gobierno que recurre a continuos cambios en sus filas y sin poder encauzar plenamente la crisis. Y que cada vez más lleva al descrédito en los políticos, quienes a su vez parecen cada vez más alejados de la gente.
Una prédica teñida de intolerancia tendiente hacia un crecimiento de la radicalización hacia la izquierda y/o derecha.
La aparición de una nueva forma de subversión, la delincuencia pretextada en la pobreza. La virtual apología del marginal.
Son todos elementos que nos recuerdan a aquellos tiempos.

El factor ambiguo

La aparición de gobiernos de izquierda en la región es uno de los elementos quizás diferentes a la de aquellos años.
Chile comienza con un Lagos (socialista), Brasil con Lula, Argentina con Kirschner, y Uruguay con un eventual triunfo del Frente Amplio. No me referiré a lo que sucede más al norte con Venezuela y Perú pues sus procesos difieren de los locales.
Y digo quizás por cuanto esta izquierda no sea tan izquierda, sino más cercana al centro (a pesar de incluir en sus filas sectores radicales). Una izquierda más cerca del capital, modernizada y dialoguista, aperturista, en definitiva más cercana a una social democracia, al estilo europeo, que a una izquierda radical al estilo cubano.
Y también lo digo, pues en los albores de los '70, en Argentina había asumido un Perón a quien lo loaban los sectores de izquierda, a pesar de no ser hombre de esa tendencia sino populista en un estilo muy propio (hombre que mantuvo tratos con gobiernos reaccionarios de derecha como el de Franco o el del propio Hitler). Mientras que en Chile ocurría si el advenimiento de un hombre de izquierda (no radical) como fue Allende.

Pero no todo es igual

Hay muchos políticos que si han aprendido la lección y buscan soluciones democráticas, y aborrecen las reaccionarias.
En el seno de las propias Fuerzas Armadas no existe intención de apoyar ninguna empresa golpista, y la población quiere paz y no repetir más estos hechos.
Fieles a nuestra prédica de "Libertad" e "Igualdad" de derechos, hacemos votos a favor de que nunca más tengamos que vivir bajo regímenes totalitarios. Que prime la cordura en los hombres haciendo caso omiso a aquellos que se autoasignan el rol de "elegidos" y por tanto con derecho a ordenarles a los demás en forma arbitraria y sin consulta. Evitamos caer en el facilísimo de aquellos que prometen demagógicamente soluciones imposibles de cumplir y que terminan generando una dictadura

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