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LAS ZAPATILLAS RADIOACTIVAS
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por Graciela Vera
Periodista independiente
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UN URUGUAYO A LA CONQUISTA DE ESPAÑA
Nació en Montevideo cinco años antes de que el siglo XX llegara a su mitad. A la edad de 25 se convertiría en ciudadano del mundo.
Chile hasta el golpe de estado; Suecia hasta el 82 y del 87 al 98; México del 82 al 86 lo recibieron hasta que decidió recibir el Año Nuevo de 1999 en su tierra, bajo la Cruz del Sur, que tanto se extraña cuando se deja Uruguay; país al que regresó para poder votar en las últimas elecciones.
José Da Cruz escapa de los convencionalismos. Seguramente alguien, en el trayecto de su carrera le ha de haber enseñado a compartir y aprendió a trabajar en conjunto, intercambiar ideas, aceptar críticas y escribir cuentos colectivos, todo ello en una integración virtual que nos hace a muchos agradecer el vivir en el siglo de las comunicaciones.
Es aquí que descubro que realizarle una entrevista virtual a quién es un entusiasta de la Red es un placer con un solo inconveniente: que cuando le envié el primer mail prácticamente lo encontré subiendo la escalerilla del avión que lo debe ya, haber dejado en Barajas.
Las valijas son las de un viajero que no trae pensado quedarse en España. Al menos por ahora. Viene para presentar “Las zapatillas radioactivas”, libro que saldrá a la venta este mes con el sello Blow Up de la Fábrica Editorial.
He leído el primer capítulo y he disfrutado el humor, el misterio; en fin, una serie de parámetros que me han dejado ‘enganchada’.
Sin embargo, más allá de su interesante trayectoria muchos de nuestros lectores querrán conocer más sobre la vida de José Da Cruz y qué mejor que el juego de las preguntas y respuestas que tan bien se dan por la Red.
Recordamos que además de ser escritor es geógrafo y que no ha olvidado su veta científica por lo que casi resulta obligatorio preguntarle si es primero el escritor o el geógrafo.
- “Cronológicamente, escritor. En cuanto a preferencias, que decida la ley de oferta y demanda. Siempre hice las dos cosas a la vez, por lo menos, y no entro en detalles para no aburrir”.
Estoy segura que si esos detalles son tan amenos como la lectura de su obra no nos aburriríamos pero la entrevista no es personal y no podemos insistir; buscamos entonces las siguientes preguntas y respuestas.
¿Cómo se desarrolla tu carrera, en ambos campos?
-“Borges dice algo así como que un escritor es lo que lee, no lo que escribe, y si no lo dijo bien vale como frase suya. Aprendí a leer mucho antes de entrar a la escuela. Leía indiscriminadamente, todo lo que me pasaba por delante. Si Borges tiene razón, debo concluir que escribo cualquier disparate... Resulté bueno para los l trabajos escolares o liceales, me "salían" fácilmente, pero no debe deducirse que era un buen alumno. Allá por los veinte años escribí algún poema. Mi primer esfuerzo serio de escribir un libro fue bastante tardío y se dio en México, gracias a una lesión complicada que significó mi internación en el hospital de Toluca. Allí di forma a unos apuntes con anécdotas de la vida en Suecia, que terminaron formando "Sin patria ni tumba", una especie de novela sobre el exilio latinoamericano. Gané con ese libro el premio de 1985 del Instituto Nacional de Bellas Artes, lo que significó su edición. Después vinieron otros libros.
Con la geografía me vinculé un poco por casualidad. Fui a un curso introductorio para ver qué era, me gustó, me enganché, y con altos y bajos hice todos los pasos hasta el doctorado. Siempre me interesaron los temas sociales, culturales en sentido amplio, la relación entre tecnología y cambios sociales, en fin, lo que trata la geografía humana y económica. El tema de mi tesis doctoral fueron los llamados desastres naturales, lo que llevó a que durante años me embromaran con el apodo de Mr. Catástrofe. Así como uno comenta con el vecino la última lluvia, el partido de fútbol o el precio de las lechugas, mis vecinos me veían y en vez de saludar preguntaban "¿Viste el terremoto en Colombia?, ¿Qué decís de las inundaciones en Bangladesh?" o cosas parecidas de las que a lo mejor yo no tenía ni idea. Actualmente trabajo con el Centro Latino Americano de Ecología Social en temas de ambiente y desarrollo, pero enseñé a nivel secundario y universitario y mucho más, ya que llevo varios años encima”.
En las preguntas que le había hecho llegar continuaba preguntándole cuanto tiempo y porqué había estado fuera del país.
-“Está contestado. Me fui por razones políticas y luego me dieron estatus de refugiado en Suecia”.
Seguro que queda bien reiterarlo. Ahora resulta que, como si estuviera leyendo una novela, me entero de que aparte del premio en México obtuvo mención en el primer concurso mexicano de cuentos de ciencia ficción, un segundo premio de cuento en el primer certamen literario en español de Oslo y alguna que otra cosilla que se fue intercalando con becas de trabajo en la Unión de Escritores de Suecia, y una mención en el Ministerio de Cultura de Uruguay en la categoría Difusión científica del libro “Ecología social de los desastres” disponible en Internet en forma gratuita, en formato PDF.
¿Consideras fácil ser escritor en el Uruguay actual?
- “Estoy tentado de decir "sí, basta con tener lápiz y papel", pero supongo que quieres saber sobre posibilidades de ediciones y esas cosas. La circunstancia individual, la calidad de la obra, la oportunidad de sintonía cultural con lo que quiere el lector, son determinantes. Nunca fue fácil editar si uno no se paga la fiesta, y hoy no es necesario mencionar el estado del país y el correspondiente estado de la actividad cultural.
Los concursos, por ejemplo, no creo que lleguen a la media docena. En estos días anda circulando una carta de protesta , pues el Ministerio de Educación y Cultura está haciendo el llamamiento para los premios de este año, pero aún no pagó los del año pasado ni le pagó a los jurados por su trabajo.
El premio mayor por categoría son unos mil dólares, aclaremos, y es el premio más grande a que puede aspirar un escritor en Uruguay. El ministerio de Hacienda opina que las categorías en que están divididos los premios son demasiadas y que podrían reducirse. Después tenés el concurso anual de la intendencia de Montevideo y algún esfuerzo particular, y se acabó. Eso da una pauta, me parece. “
Por supuesto que la respuesta dice mucho y entonces universalizamos la misma pregunta.
-“En uno de los últimos Le Monde Diplomatique salió un artículo sobre la dictadura de la llamada "World Literature" cuyos puntos de vista comparto. Tal vez hoy no se lea menos, pero la oferta de libros o películas sufre un proceso de uniformización, según los padrones de la industria.
Nosotros, creadores en la periferia del mundo, sufrimos también este proceso pero en nuestro propio modo. Las mismas transnacionales son las dueñas de las editoriales más grandes en España, Bulgaria o Chile, tienen radios y diarios para propagandear sus productos, y estudios de cine para ofrecer montones de películas más o menos todas iguales en base a ellos. No sé, habría que hablar mucho más de ésto.”
La propuesta me parece excelente. Desde ya creo que tendremos otra entrevista virtual, esta vez sobre este tema concreto; como a los dos nos gusta el intercambio vía mail estoy segura de que no habrá inconvenientes.
Y como lo virtual algunas veces parece desplazar a lo real preguntamos si cree que el libro papel está en condiciones de competir con el libro virtual y la respuesta es concreta:
- “A mime parece que no compiten. Es difícil e incómodo leer un libro virtual, especialmente en la cama, no se puede doblar la punta de la hoja cuando uno lo deja, es una molestia volver un par de páginas en busca de algo… El libro de papel tiene cuerda para rato, especialmente en el campo de la ficción. Libros o artículos científicos se adaptan mucho mejor a la forma virtual. Después de todo, las computadoras se crearon para satisfacer necesidades industriales, militares, no artísticas”.
Coincidimos en eso de la satisfacción de hacer una pequeña marca a un libro, que las páginas sepan que las reconocemos como amigas y que el libro tenga vida.
¿Que te resulta más fácil, escribir poesía o una obra científica? Dime cómo se conjuga en la misma persona la fantasía y la ciencia o sea, los sueños y la realidad.
-“¿Quién te dijo que yo soy una única persona? Ni a lo largo de la vida ni a lo ancho de lo cotidiano somos la misma persona siempre. Sería aburridísimo”
En que género ubicas a ‘Las Zapatillas Radioactivas’?
-“Es indudablemente una sátira, una parodia de novela policial. Ya desde el título un posible lector obtiene una información clara: con ese título no puede ser un libro "serio". Sin embargo, recojo hechos de la realidad para jugar con ellos, la corrupción, la estupidez del poder, las cosas tan trágicas que pasan en nuestros países. Te podría señalar ejemplos muy concretos para la mayoría de lo que cuento en el libro”.
No dudo que algún día nos sentemos a compartir una copa de vino ¿o preferirá el vino… o quizás el mate amargo? Estos “agujeros negros” son los inconvenientes conque tropiezan los amigos virtuales cuando se encuentran ‘tête a tête’, pero son muy fácilmente subsanables. Para nuestra próxima entrevista sabré a ciencia cierta con qué invitar a José Da Cruz.
¿Cuántos libros, con éste, has presentado en España?
- “Es el primero. Las expectativas son lógicamente muy altas, las esperanzas también. Veremos si en un mercado muchísimo más grande que el uruguayo este libro encuentra lectores. Además, lo comencé cuando aún vivía en Suecia, y desde aquella óptica inventé una América Latina de pacotilla con una serie de clichés que manejan los europeos. Sería interesante saber qué opinan los latinoamericanos que lo lean. Bueno, todos los que lo lean...”
No dudo la opinión que puedan tener la mayoría de sus lectores. El primer capítulo atrapa y te deja con deseos de continuar, incluso de ayudar a develar la trama.
Yo dí mi opinión sobre el libro, dame la tuya ahora:
-“Mi opinión: ‘Muy bien José, te felicito: lograste atrapar a un lector. Misión cumplida…”
Aún nos queda una duda, una pregunta que no podemos dejar de hacer luego de nuestra corta incursión en “Las zapatillas radioactivas”, ¿dónde está ubicada la trama, dónde se desarrolla?
- “Me cuidé muy bien de dar pistas concretas, pero hay un entorno vagamente andino. "Muy boliviano el asunto" dijo uno de los amigos que leyó el original.
Ese entorno es parte de la visión turística predominante sobre nuestro continente, que ignora otras realidades como que la Universidad Nacional de México tiene medio millón de estudiantes o el subte de Caracas o el de Santiago están entre los más modernos del mundo, o que en Uruguay se hacen experimentos de biología de alta complejidad”.
Me quedo pensando en cuanta razón. Para saber lo poco que el mundo sabe de nuestros países hay que estar fuera de ellos, pero ese tema queda más adelante; ahora tengo una pista sobre el final del libro y e la dio el propio autor. Pena que no me sirve de mucho, sin embargo al menos estoy segura de algo: ‘que el asesino no es el mayordomo’.
Almería, (el sur del norte) 25 marzo 2004