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Una francesa se lo hace estirar todo: la nariz, la piel de la cara, etc... Finalmente, el cirujano le pregunta:
- ¿Desea la señora algo mas?
- Quisiera tener los ojos mas grandes y expresivos.
- Nada más fácil, señora. Enfermera: ¡traiga la cuenta, por favor!

Un viejito se dio cuenta de que su esposa de muchos años se estaba quedando sorda. Llamó a su doctor y sacó un turno para que le hicieran un chequeo del Oído.
El doctor le dijo que podría atenderla en dos semanas, y que mientras tanto el esposo podría hacerle una prueba sencilla e informal para poder darle al médico una idea de la magnitud del problema.
- Esto es lo que quiero que haga: Empiece como a 10 metros de distancia de ella y háblele en voz normal, a ver si lo oye. Si no, acérquese a 8 metros, luego a 6 metros, y así sucesivamente hasta que le conteste.
Esa noche ella está en la cocina preparando la cena y él está en la sala y piensa: "estoy como a 10 metros de distancia, a ver qué pasa..."
- Mi amor, ¿qué hay de cenar?'
No hay respuesta. El se pone de pie.
- Mi amor, ¿qué hay de cenar?'
Nada. Va para el comedor, como a 8 metros.
- Mi amor, qué hay de cenar?'
Nada. En la puerta de la cocina, a 6 metros.
- Mi amor, ¿qué hay de cenar?
Todavía nada. Entonces se ubica justo detrás de ella.
- Mi amor, ¿qué hay de cenar?'
Ella se da vuelta y le grita:
- Por quinta vez, carajo, ¡¡¡POLLO, POOLLOOO, POOOOLLOOOO, sordo de mierda!!!

Muere el marido y en el cementerio un amigo reza por él diciendo:
- Estamos aquí para despedir al gran amigo, al hombre honesto y cabal, lleno de cualidades y aptitudes, el marido modelo, el padre ejemplar...
Al oírlo, la viuda coge de la mano a su hija y le dice:
- Vámonos hija, nos hemos debido equivocar de entierro.

En la conserjeria del hotel:
- Ring, ring.
- ¿Diga?
- Tengo un problema. Estamos en el piso 39 y mi mujer se quiere suicidar tirándose por la ventana.
- No se preocupe, señor, los cristales de las ventanas no se pueden abrir.
- Ese es el problema.
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