" Haz de Internet una gran plataforma de comunicación, no la conviertas en una cloaca de maldad" preHacker.Hacker Digital.
Año I - Nº 46 - Uruguay, 3 de octubre del 2003

Signos de Amor
Llamo a mi corazón, un claro día
Reflejos del Alma
Carta de Juan Salvador Gaviota
Llega el Viara I a puerto australiano de Fremanttle
Ojos Uruguayos en el Brasil
Un domingo en la corte de Abderraman IIII
Conchillas
Sucedió en España
Crónicas de un cumpleaños muy regalado
Polémica en el Paraíso de los Lobos
Conflicto Arabe-Israelí
Uruguayos en crisis optan por negocios no tradicionales
Hurgando en la Web
Anécdotas Bancarias
Recuerdos del Ayer
Parelá pare la gente parelá
Temas de Inmigraciones
El Interior También Existe
Rincón de Sentimientos
Olvidémonos de las Pálidas
Correo de Lectores
El Marinero
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 




REFLEJOS DEL ALMA


Hoy.... sentí la necesidad de un encuentro a solas conmigo mismo.

¿Escapar? sí, escapar al lugar ideal. Un lugar donde pudiera estar en pleno contacto con la naturaleza.

¿Solo?...Si, sólo la naturaleza, mi silencio, mi alma y yo...

Necesitaba ese encuentro para recordar lo que es real e importante en mi vida...

A veces la rutina, las responsabilidades, los errores, los problemas y demás, nos agobian y creemos que no hay salida, que no hay solución, que estamos al borde del abismo, próximos a caer al vacío.

Pero ahi, sentado observando el reflejo de mi rostro en las cristalinas aguas de aquel río, no sólo vi mi rostro... crei también ver mi alma.

Me ví en mi pura inocencia, en mi más simple humildad, pero aún con deseos de luchar.

Ví el deseo de mi incansable espíritu guerrero que me observo directo a los ojos y me recordó que siempre debo tener fe y hacer lo correcto.

Por eso, escojo vivir... si,
vivir para siempre.

Vivir haciendo el bien y dando amor.

Vivir plenamente, sin miedos, sin dudas... SÓLO VIVIR.

Mírate tú. Mírate tú desde adentro...

Si no nos miramos desde adentro y no logramos ver nuestra luz interior... nunca lograremos alcanzar nuestras metas y más grandes anhelos.

anonimo



rosalie