" Haz de Internet una gran plataforma de comunicación, no la conviertas en una cloaca de maldad" preHacker.Hacker Digital.
Año I - Nº 51 - Uruguay, 7 de noviembre del 2003

Ojos Uruguayos en el Brasil
Imágenes de la Frontera
El Himno Nacional
Laura Canoura desde Italia
Recuerdos del Ayer
Permisos de Conducir
Milán habla mil idiomas
Hurgando en la Web
Desde Conchillas
Grageas Informativas
Actividades y Novedades de uruguayos en España
Poesía
El Interior También Existe
Rincón de Sentimientos
Olvidémonos de las Pálidas
Correo de Lectores
El Marinero
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

Hurgando en la Web
El Uruguay que no conocemos

La Colonia Suiza "Nueva Helvecia"

La colonia suiza “NUEVA HELVECIA” fue fundada por inmigrantes europeos, especialmente de Suiza, aunque también de Austria, Francia y Alemania, que llegaron a buscarse un destino mejor, huyendo de la crisis económica y laboral del Viejo Continente.
Ubicada en el sudeste del Departamento de Colonia, ocupa el centro de tierras feraces que constituían el “Rincón del Rey”, limitado por los Ríos de la Plata y Rosario y el arroyo Cufré, donde pastaban las caballadas del Rey de España.

A fines de 1861, comienzan a arribar por el Río Rosario, los primeros contingentes de inmigrantes. El más numeroso llega el 25 de abril de 1862, fecha que se toma como la fundación. El 26 de mayo de 1894 se promulgó la Ley de declaración de Pueblo.

Luego de comienzos muy difíciles, que incluyeron la quiebra de la firma suiza que patrocinó el viaje; una terrible sequía; y la hostilidad de los

lugareños; la colonia se consolidó, no sin antes perder a numerosos de sus primeros habitantes, que no resistieron los rigores. Sobre todo, ex soldados mercenarios y trabajadores urbanos, que no estaban preparados para las tareas rurales que se esperaba de los colonos.
El trabajo agrícola convirtió a la zona en importante productora de insumos, sobre todo por los molinos capitalinos, hasta llegar a tener su propio molino hidráulico, luego perdido en un siniestro y hoy visitado como reliquia histórica, conocido como El Molino Quemado.
La producción fue favorecida por el afán progresista de los colonos europeos, que les puso en la vanguardia de los adelantos técnicos y el aprovechamiento de los conocimientos científicos. La primera trilladora mecánica que funcionó en el país por ejemplo, fue introducida por
NUEVA HELVECIA el 26 de Mayo de 1894 al ser declarada oficialmente pueblo. Foto ubicada en la actual plaza de los Fundadores
Don Federico Fischer; y también el primer molino a vapor, de gran uso hasta la construcción de los hidráulicos sobre el Río Rosario, funcionó aquí.

Desde los primeros años de este siglo, la comunidad neo-helvética fue enriqueciéndose con el aporte de criollos llegados por la fama de prosperidad de la zona. A ellos se sumaron otras corrientes migratorias ingresadas al país, como italianos, españoles, judíos, libaneses, etcétera.
De esa manera, a la tradición de producción agrícola, se agregó una intensa actividad artesanal e industrial, que se ha ido consustanciando con la imagen de la ciudad.
La base de esta actividad, es la producción láctea, donde los queseros artesanales, primero y las pequeñas industrias elaboradoras de manteca, quesos fundidos, dulce de leche y otros sub-productos, fueron sustentando una importante fuente de recursos económicos. Es así que hoy la planta de PARMALAT URUGUAY S.A. es un centro económico fundamental de la región. Además de la ya tradicional ALPA con sus famosos quesos fundidos exportados a diferentes partes del mundo.
El primer molino a vapor
En forma paralela, se desarrollaron en el medio talleres que brindan servicios a todo el departamento y departamentos vecinos, gracias a un bien ganado prestigio de eficiencia y responsabilidad. Talleres mecánicos, de hojalatería, de chapa y pintura, de alineado de dirección, de bobinados, de electricidad automotriz, de reparaciones de electro-domésticos, etc.
La calidad de la mano de obra, la eficiencia y la seriedad, son un sello reconocido en un amplio radio de la región.
De la misma manera, tienen una notable difusión de las actividades artesanales. En el más amplio y variado espectro de creaciones, plenas de imaginación, buen gusto y originalidad.
Su excepcional ubicación geográfica –a 120 Kms. De Montevideo, a poco más de 100 de Buenos Aires, a 18 del Río de la Plata y en las orillas del Rosario- sobre una zona de pequeñas ondulaciones y de campiña verde y densamente forestada; la convirtieron precozmente en un centro turístico de todo el año, ayudado por la construcción de uno de los primeros hoteles del país, el hoy “Bungalow Suizo”, entonces “Hotel Suizo” fundado en 1872 y seguido por otros importantes hoteles como el “Central” y el “del Prado”, hasta que en la década del ’40 se inaugura el “Nirvana”

La herencia europea de los primeros colonos, ha servido para tener una especial visión de la vida. Por eso Nueva Helvecia se ha destacado siempre por una preocupación por la cultura, por las tradiciones, por las manifestaciones artísticas.

En el ámbito de la cultura, debe destacarse la temprana creación del Coro “Concordia” que sigue existiendo; Grupos de Danzas como

“Los Alegres Alpinos” y “Los Alpenveilchen”; una importante Biblioteca Popular (“Dámaso A. Larrañaga”), un Centro Cultural, un Museo Histórico, varios clubes sociales y deportivos, grupo de teatro, etcétera. Pero, lo más importante en los últimos años, ha sido el salvataje del "Cine “Helvético” –una hermosa sala con más de mil cómodas butacas y una excelente acústica, que iba a ser rematada- por parte del pueblo de Nueva Helvecia, en un esfuerzo enorme y ejemplar.
La preocupación por los distintos aspectos de la vida –y no solo el económico y laboral- llevó también a la creación de la primera institución deportiva del país que se mantiene aún en actividad: la SOCIEDAD DE TIRO SUIZO “NUEVA HELVECIA”, fundada en 1874 por 33
colonos, con fines deportivos y también defensivos, ante los constantes asedios de los delincuentes criollos.
La tradición deportiva ha llevado al desarrollo de muchos clubes de fútbol (Nacional, Artesano, Larrañaga, Uruguayo, Universal), Básquetbol y Vóleibol (Plaza), Bochas (Lindolfo Santa María, Helvético A.C.) además de múltiples actividades de competitividad menos intensa: natación, tenis, padel, pelota a paleta, pesca, atletismo.
Para los visitantes, llama la atención la infraestructura de una ciudad tan pequeña –apenas 10.500 habitantes- con hoteles, restaurantes, zona de camping; una cercana cadena de balnearios; una limpieza en sus calles que ya es proverbial; y la calidad de su gente, amable y hospitalaria, que se pretende sea uno de los mayores atractivos para el turismo.