|
Hurgando en la Web
El Uruguay que no conocemos
Villa Serrana, un paraíso entre las sierras
Mtras. Marianne Helal, Carla Cúneo, Cecilia Bailador Salimos de Montevideo, tomamos la ruta 8, atravesamos el este del departamento de Canelones, donde el paisaje ya empieza a transformarse y llegamos al departamento de Lavalleja, caracterizado por sus ondulaciones y aspectos serranos.
En el kilómetro 146 un cartel anuncia: "Villa Serrana".
¡Doble sin miedo!
Entra en otro mundo.
Ubicada a unos diez kilómetros de la ruta se encuentra esta deliciosa villa. Si bien desde la ruta tiene dos accesos, se debe evitar el primero porque es más largo y el camino de balasto, no muy bueno.
Fue ideada y construida en la década del 40 por urbanistas nacionales y extranjeros dirigidos por el Arq. Julio Vilamajó quien fuera elegido por la empresa Villa Serrana S.A. para plasmar la idea. Éste proyecta y dirige el "plan de urbanización" como también alguna de sus construcciones más características. Se encuentra enclavada entre los cerros y los valles de los arroyos Penitente y Marmarajá. Está inspirada en una localidad turística de montaña y conforma un micro-ambiente
natural. Las construcciones son de un particular estilo que combina piedra, quincha y madera.
 |
Los montes de roca y los pequeños bosques de fresnos y otras especies se mezclan con el paisaje nativo. Los senderos que recorren la zona, permiten acceder a lugares de diversas alturas, esto hace que desde cualquier punto de la villa se pueda apreciar el embalse y el lago artificial, con aguas muy calmas que invitan a tomar un buen baño o practicar algún deporte acuático.
El camino principal lleva el nombre del arquitecto, desde la entrada hasta el Ventorrillo de la Buena Vista (una de sus construcciones más características desde el inicio), a partir de allí cambia por el nombre del Agrimensor Juan Bernasconi, hasta el camino "Al marco de los Reyes" |
que entronca con la ruta 8 en el kilómetro 139.
Los caminos secundarios que se extienden a través de la zona poblada tienen nombre de árboles autóctonos, como ser: Sombra de Toro, Chalchal, Arrayán, Molle, Tala, Canelón, Carobá, Envira,
Coronilla, Lantana, Aruera, Tembetarí.
Una de las características del lugar es que los animales ovinos, vacunos y equinos viven libres, al igual que la fauna autóctona, contribuyendo con esa
libertad, a la limpieza del lugar.
Las cabañas con sus rasgos propios, que como mencionamos combinan piedra, quincha y madera, están ubicadas en los lugares más estratégicos y pueden considerarse en un número aproximado a las 130.
Los habitantes pueden llegar a los 50 como residentes permanentes y a 100, los esporádicos |
 |
que tienen cabañas y los visitantes. Los residentes permanentes se dedican a la conservación de las cabañas (denominadas Chalé) a distintas tareas de construcción y a los trabajos de campo,
residiendo en lo que se llama "Barrio Obrero".
La concepción urbanista de Villa Serrana se basó en respetar la naturaleza y la hermosísima configuración al máximo, el trazado de los caminos buscó ofrecer a quien los recorriera perspectivas siempre cambiantes y por ello siempre plenas de interés.
Toda la obra está diseñada, equilibrada y adecuada, basada en una indagación sensorial y subjetiva a la que se le agregó un trabajo técnico coadyuvante. Se registró en fotografía el mosaico total de la región y el panorama más peculiar, se realizó un relevamiento del territorio,
desde el punto de vista estático, con informaciones pluviométricas de la zona y mediante el análisis agronómico se fijó, no solamente las aptitudes agrícolas de la tierra, sino las características plásticas, de color, forma y duración de desarrollo, propia de las especies adaptables al lugar. También se estudió los modos de vida y de producir, capaces de prosperar en la región ya que el espacio geográfico diseñado sería inevitablemente completado por el trabajo y el habitar del poblador.
El conjunto de afincamientos se concentró en siete barrios: Los Romerillos, Las Vistas, La Leona Alta, La Leona Baja, El Prado, Colmenar de Abajo y Las Cuestas, los que se adaptaron por su trazado a la topografía del territorio separándose por las quebradas que introducen entre ellos
su cuña selvática.
En sus inicios el proyecto explicitaba: "los propietarios tendrán la obligación de conservar las especies naturales, en una proporción de un árbol cada 125 m2. En caso que los solares no estén poblados por estas especies tendrán la obligación de plantar árboles a la proporción indicada". La proposición era "crear un jardín a gran escala".
Luego de su evolución inicial, la Villa, ha pasado por diferentes períodos, hasta la década de los 60 se observaban familias disfrutando del lugar. Alrededor de los 70 lo común eran turistas de mochila al hombro y guitarra, que armaban fogones hasta altas horas de la madrugada , en los años 80 fue invadida por el abandono y se empezó a deteriorar, hasta que a principios de la década de los 90 empieza a tener un repunte notorio, habiendo aparecido nuevas construcciones y un aspecto de prolijidad y limpieza que había desaparecido.
En esto ha tenido incidencia la Liga de Fomento y la ex Comisión de Turismo de Lavalleja, que con el apoyo de la UTE se logró la electrificación, significando un valioso aporte para el desarrollo socio turístico de la zona. También en los últimos años gracias al aporte de ANTEL, se cuenta con servicios de teléfono.
El abastecimiento de agua se hace en forma individual, primeramente se recogía agua de lluvia de los techos de las propiedades y en la actualidad también se obtiene a través de bombeo de corrientes subterráneas.
 |
El hotel Mesón de las Cañas es el alojamiento más grande con importante capacidad, habitaciones con baño privado y un amplio restorán para 150 personas, contando también con sala de estar y piscina abierta.
"La Fortaleza" es una hostería, propiedad privada, ubicada en la cresta de uno de los cerros que permite dominar ampliamente el valle, lago, represa, etc., enfrentado al cerro |
Guazubirá y en él se crían patos, gansos, gallinas y cerdos.
La hostería La Calaguala es también propiedad privada, producto de la adaptación de una buena residencia en el poblado "Sierra Alta".
Existe otro alojamiento denominado La Olla y locales de venta de comestibles, bebidas y ramos generales, como ser Perico Cáceres, Baute, Las Cabinas y Las Tías.
| Otros centros de interés, que no se pueden evitar visitar o conocer, son la Represa Arq. Enrique Steward Vargas, importante obra que embalsa las corrientes tributarias del Arroyo Miraflores y la Cañada de la Leona, formando así, el amplio lago artificial; la Represa del Baño de la India, proyectada y dirigida también por el mismo arquitecto, forma un atractivo espejo de |
 |
agua, que al igual que el citado anteriormente y conjuntamente con "La Olla", constituyen las zonas de baño existentes.
El Ventorrillo de la Buena Vista, construido sobre el pintoresco Valle de La
 |
Alegría, en la ladera de un alto cerro, como si estuviese suspendido en el aire, constituye una originalísima concepción arquitectónica que ha llamado justamente la atención de artistas y técnicos nacionales y extranjeros, por lo proporcionado y audaz de su construcción, y desde donde se tiene una inigualable vista panorámica.
Este último, conjuntamente con el Mesón de las Cañas, han sido declarados |
Monumentos Históricos.
Sin duda, que Villa Serrana constituye un lugar de turismo alternativo, algo diferenciado que tiene en cuenta las peculiaridades del medio y los grupos locales. Pero en su desarrollo futuro se debe tener cuidado, ya que en otros puntos de nuestro país, con el afán de acrecentar el
Turismo, no se ha respetado y valorado lo existente, perdiendo así el estado virgen y el atractivo natural del lugar.
Se trata de un desarrollo más cualitativo que cuantitativo, con significativa repercusión y con un contacto y respeto mayor por la Naturaleza.
Material extraído del Almanaque del Banco de Seguros del Estado, 2003
|