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Bien por los médicos
Por Helena Arce
En este momento en que todo el sistema sanitario de nuestro país está cayendo a pedazos, podemos por suerte encontrar una buena.
Al fin los médicos han tomado las riendas de una situación que a la sociedad se le estaba escapando de las manos. Situación que nuestros políticos por ceder a la presión ejercida por grupos de poder, , no se animaran a resolver. Cuando se negaron a la posibilidad de que la ley del aborto fuese considerada en un plebiscito.
Como ya se está haciendo en el Pereyra Rosell desde el año 2002, a través de una normativa aprobada por el M.S.P., a raíz de la propuesta del Sindicato Médico del Uruguay y de la Cátedra de Ginecotología se le brindará asistencia a las mujeres que hayan decidido abortar, intentando llegar ocn un equipo multidisciplinario, donde habrá obviamente un ginecólogo, pero también asistente social y sicológico . Aclaremos no se realizarán los abortos, pues los mismos son ilegales, no se les recomendará donde hacérselos pues no existe, obviamente clínicas autorizadas para ello. Sin embargo a aquellas mujeres que hayan tomado la decisión se les brindará en consulta ginecológica toda la información necesaria. Esta información comenzará con la confirmación del embarazo. Pues en este Uruguay del siglo XXI, se ha dado el caso de mujeres que han fallecido por practicarse un aborto sin siquiera estar embarazadas. Se verificará la existencia del embarazo, decíamos, y del periodo en que este se encuentra. Luego se le brindará toda la información sobre las diferentes clases de abortos y sus riesgos, y se le dará atención post aborto. Es importante señalar que hoy en días existen métodos de aborto que se realizan recurriendo a fármacos sin necesidad de soluciones quirúrgicas. Y toda esa información será brindada a las mujeres.
Esto evitará varios riesgos y es posible que incluso logre que algunos abortos innecesarios sean evitados.
Esta información, además será confidencial, a los efectos que las personas la requieran, puedan recurrir a esta atención sin miedos.
Sin embargo sigue sin resolverse el problema de aquellas mujeres que decididas a practicarse el aborto no tienen los medios para pagarlo en una clínica segura, pero eso no es culpa de los médicos, o de acceder a los fármacos correspondientes, pues si bien existen algunos que se comercializan en plaza, el costo es elevado y requiere receta médica..
Como siempre la sociedad uruguaya, debe recurrir a estas soluciones parciales para enfrentar los problemas que nuestros legisladores no están capacitados para resolver.
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